Meta anuncia Petal, cable submarino con el doble de capacidad
María González · Empresas y Resultados · 2026-10-03
La compañía anunció Petal, un cable transatlántico de 1 petabit por segundo que duplica la capacidad de los sistemas actuales. Entrará en servicio en 2029 y marca el giro hacia infraestructura invisible.
Meta anunció el pasado 21 de septiembre el cable submarino Petal, un sistema transatlántico de aproximadamente 7.000 kilómetros que conectará Estados Unidos y Francia con capacidad de 1 petabit por segundo. Es el doble de lo que pueden transportar los cables oceánicos más avanzados en operación y marca el mayor salto generacional de capacidad en un enlace transatlántico.
La cifra equivale a 1.000 terabits por segundo, o unos 125 terabytes de datos brutos cada segundo antes de descontar el overhead de red. Según la propia compañía, esa capacidad permitiría que el 75% de la población mundial transmitiera música simultáneamente. El cable entrará en servicio en 2029.

Infraestructura invisible mientras arden los data centers terrestres
El timing no es casual. Meta enfrenta presión fiscal por clasificar sus centros de IA como prototipos experimentales para elevar créditos fiscales de $700 millones a $3.900 millones en dos años, una jugada que el IRS puede rechazar. También firmó contratos de gas natural de diez años para alimentar data centers que generan oposición local por consumo eléctrico, uso de agua y peleas de zonificación.
Pero bajo el océano no hay protestas vecinales ni batallas regulatorias. La infraestructura submarina opera fuera del radar político. Meta ha invertido en más de 20 proyectos de cables submarinos y tiene participación de propiedad en 19 sistemas, con un compromiso total superior a $12.500 millones en infraestructura marítima privada. El Project Waterworth, su red de cables, supera las 31.000 millas y abarca cinco continentes.
Tecnología de fibra multi-núcleo para doblar sin multiplicar costos
Petal utilizará tecnología de fibra multi-núcleo, que Meta describe como una primicia para distancias transatlánticas. El cable empleará la fibra «2C Z-PLUS Fiber™ ULL» de Sumitomo Electric Industries, con dos núcleos que encajan dos caminos de luz en cada hebra. Esa configuración permite duplicar la capacidad de transferencia sin un aumento proporcional en consumo de energía ni infraestructura física.
El cable será construido por NEC Corporation, proveedor de sistemas submarinos, mientras que Orange apoyará la conexión en el aterrizaje francés. Jean-Louis Le Roux, vicepresidente ejecutivo de Orange International Networks, señaló que alcanzar un petabit en un enlace transatlántico, «25 años después del hito del terabit», representa un avance significativo para satisfacer el crecimiento exponencial del tráfico.

Barrera de entrada que un chip no puede replicar
A diferencia de un algoritmo o un procesador, un cable submarino no se copia en meses. Petal tardará casi tres años en entrar en servicio desde su anuncio, requiere asociaciones geopolíticas y permisos de múltiples gobiernos. Google tiene participación en 33 cables; Microsoft y Amazon también operan su propia red oceánica. Pero la ventaja no es solo técnica: es logística y regulatoria.
- Anjana, el cable transatlántico de más alta capacidad de Meta hasta ahora, transporta 0,5 Pbps. Petal lo duplica.
- Project Waterworth, la red global de Meta, suma más de 31.000 millas (casi 50.000 km) de cables submarinos.
- Inversión total de Meta en infraestructura marítima: superior a $12.500 millones en participaciones de propiedad.
Para un trader, la pregunta es si esa ventaja se traduce en <abbr title="Márgenes de beneficio neto expresados como porcentaje de ingresos">márgenes</abbr> más gruesos después de 2029. Meta cerró el viernes en $728,08, un alza de 22,8% en el último mes. La acción opera un 7,6% por debajo de su máximo de 52 semanas, en $777,59.
Contexto de dominio: Big Tech controla las rutas oceánicas principales
El dato de control del 71% de la capacidad global iluminada no es una proyección: es la realidad actual del tráfico intercontinental. Las grandes tecnológicas desplazaron a las operadoras tradicionales como dueñas de las autopistas de datos. En el Atlántico, generan el 84% de la demanda de capacidad.
Ese dominio reduce la dependencia de terceros y mejora el control sobre latencia, <abbr title="Tiempo disponible de un servicio, expresado como porcentaje">uptime</abbr> y costos operativos. Cuando Meta mueve datos de entrenamiento de <abbr title="Inteligencia artificial, sistemas que replican funciones cognitivas humanas">IA</abbr> entre sus centros de Virginia y sus instalaciones europeas, lo hace por infraestructura propia. No paga a un carrier por cada terabit.

Petal no ha sido tendido todavía. La capacidad de 1 Pbps es un objetivo de diseño, no una métrica demostrada en un sistema instalado. Cualquier retraso o fallo técnico en los próximos tres años afectaría la narrativa. Pero si Meta cumple el plazo de 2029, habrá consolidado una ventaja estructural que sus competidores en IA tendrán que igualar con años de inversión y negociación geopolítica.