Meta saca $14B del balance en El Paso: BlackRock cobra 80% del campus que otro operará

Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-08-10

El data center de IA en Texas pasa a propiedad mayoritaria del fondo mientras Meta lo arrienda por hasta 20 años. BlackRock aporta $4.9B más $12.5B en deuda ajena; Meta guió capex 2026 a $145B.

BlackRock se quedó con el 80% del campus de data center de inteligencia artificial que Meta construye en El Paso, Texas, según anunciaron ambas compañías el pasado martes 28 de julio. El costo total de desarrollo asciende a $14 mil millones, pero Meta operará la totalidad de la capacidad bajo un lease inicial de cuatro años con cuatro opciones de extensión que podrían llevar el plazo a 20 años. La jugada saca del balance de Zuckerberg el capex de infraestructura justo cuando la guía anual trepa un 81%.

Quién pone qué en el venture

Meta aporta tierra y activos en construcción valorados en aproximadamente $2.3 mil millones y se queda con el 20% del vehículo conjunto. BlackRock inyecta cerca de $4.9 mil millones en efectivo para tomar el 80% restante, pero financia una porción sustancial de su participación con $12.5 mil millones en deuda contraída por el SPV. Meta recibirá además una distribución única de aproximadamente $1 mil millón para alinear las participaciones tras el cierre.

Meta saca $14B del balance en El Paso: BlackRock cobra 80% del campus que otro operará

BlackRock ejecuta la inversión junto con Global Infrastructure Partners y HPS Investment Partners, ambas entidades propias adquiridas en operaciones recientes. Morgan Stanley y J.P. Morgan Securities actuaron como asesores financieros de Meta en la transacción.

Por qué Meta externaliza el ladrillo

Meta guió capex para 2026 en un rango de $130 mil millones a $145 mil millones, frente a los $72 mil millones ejecutados en 2025. Eso implica un salto de hasta el 101% en un solo ejercicio. Mientras tanto, el free cash flow del segundo trimestre de 2026 se desplomó a $784 millones, un 91% menos que los $8.5 mil millones reportados en el mismo período de 2025.

La compañía reportó al 30 de junio compromisos contractuales no cancelables por $349 mil millones, contra $131 mil millones a cierre de 2025. La deuda de largo plazo subió de $59 mil millones a $84 mil millones en seis meses. El problema no es demanda de capacidad de cómputo; es dónde poner los edificios sin comprimir más el flujo operativo. La solución: sale-leaseback con un fondo que cobra riesgo de financiación pero transfiere control operativo al inquilino.

Este no es el primer acuerdo de este tipo. Meta ya estructuró un campus en Louisiana bajo el mismo modelo, vendiendo más de $12 mil millones en bonos a través de un holding vinculado a la posición de BlackRock. El patrón se replica: Meta construye, vende participación mayoritaria, arrienda de vuelta, mantiene control de facto sin registrar propiedad de largo plazo.

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BlackRock cobra sin operar nada

El fondo reportó resultados del segundo trimestre que batieron estimaciones en 10.84%: EPS ajustado de $13.91 sobre ingresos que crecieron 31% interanual hasta $7.08 mil millones. El margen operativo alcanzó 45.9%, máximo de casi cinco años. Los activos bajo gestión llegaron a un récord de $15.3 billones, con $178 mil millones de flujos hacia iShares y $15 mil millones adicionales en private markets.

Las acciones de BlackRock saltaron 4.83% en premarket tras el reporte de earnings y cotizaban hoy lunes en $1,137.03 (+0.06%), cerca del máximo de 52 semanas de $1,219.94. Meta, en cambio, opera en $595.75 (+0.62%), presionada por la narrativa de capex sin monetización clara a corto plazo.

El modelo es transparente: BlackRock estructura vehículos que poseen infraestructura física de larga vida útil, cobra fees de gestión, asume riesgo de valor residual garantizado por Meta (según documentos del deal de Louisiana, garantías iniciales de $13 mil millones que decrecen con el tiempo) y se queda con el flujo del lease. Meta paga alquiler, controla operación, evita inflar el balance y mantiene flexibilidad para escalar o reducir sin vender activos propios. Larry Fink, CEO de BlackRock, destacó que el campus «creará miles de empleos cualificados y ayudará a impulsar crecimiento económico en la comunidad local». Mark Zuckerberg apuntó que construir infraestructura para superinteligencia «es clave para asegurar que los beneficios de esta tecnología se distribuyan a todos».

El financiador gana sin construir ni operar. El constructor paga alquiler de lo que levantó pero preserva rating y flexibilidad. Wall Street premia al primero; Silicon Valley necesita al segundo. La infraestructura de IA ya no es solo capex: es activo financiero con yield predecible y garantías corporativas de hiperscalers que no pueden detenerse.