Stellantis pierde €22.300 millones al renunciar a su apuesta eléctrica

María González · Empresas y Resultados · 2026-02-27

Primera pérdida desde la fusión de 2021. El fabricante de Jeep y Dodge registra cargos de €25.400 millones por abandonar su estrategia agresiva de vehículos eléctricos. El segundo semestre muestra recuperación, pero la guía de 2026 es modesta.

Stellantis reportó el 26 de febrero una pérdida neta anual de €22.300 millones para el ejercicio completo 2025, su primer resultado negativo desde la fusión de Fiat Chrysler Automobiles y el grupo francés PSA en enero de 2021. El año anterior había cerrado con un beneficio de €5.500 millones. La causa: €25.400 millones en cargos por abandonar su estrategia agresiva de vehículos eléctricos y resetear el negocio hacia combustión interna e híbridos.

La cifra supera la propia capitalización de mercado de la compañía, que cerró el miércoles en USD 29.830 millones (aproximadamente €27.000 millones). En otras palabras: Stellantis perdió casi tanto como vale en bolsa. La acción, cotizada en NYSE bajo el ticker STLA, cerró a USD 8.05 con una subida del 4.41% tras el anuncio de resultados — señal de que el mercado ya había descontado lo peor tras la caída de 25-30% registrada el 6 de febrero, cuando la empresa adelantó los cargos.

El cargo más caro de la industria automotriz

Los €25.400 millones en cargos convierten a Stellantis en el fabricante que más ha pagado por equivocarse en el timing de la transición eléctrica. El ex-CEO Carlos Tavares se había comprometido a vender solo vehículos eléctricos en Europa y 50% de EVs en Estados Unidos para 2030. Ese objetivo fue abandonado poco después de su salida a finales de 2024. Bajo el nuevo CEO Antonio Filosa, que asumió en verano de 2025, la compañía pivota hacia una estrategia «multi-energía» que incluye combustión interna, híbridos y eléctricos según demanda del cliente.

El desglose de los cargos muestra dónde dolió más. €14.700 millones corresponden a cancelación de planes de productos eléctricos y deterioro de plataformas, incluyendo €2.900 millones en cancelaciones de productos y €6.000 millones por deterioro de plataformas debido a expectativas reducidas de volumen y rentabilidad de <abbr title="Battery Electric Vehicles, vehículos 100% eléctricos">BEVs</abbr>. Otros €2.100 millones se destinaron a reducir la cadena de suministro de EV. A esto se suman €4.100 millones por cambio en estimación de provisión de garantías contractuales, resultado de una reevaluación que considera inflación de costos y deterioro de calidad. De los €25.400 millones totales, aproximadamente €6.500 millones serán pagos en efectivo distribuidos en los próximos cuatro años.

Stellantis pierde €22.300 millones al renunciar a su apuesta eléctrica

Stellantis no está sola en este retroceso, pero lidera en magnitud. Ford registró USD 19.500 millones en cargos en diciembre relacionados con operaciones de autos eléctricos; GM reportó USD 7.600 millones; y Porsche redujo su perspectiva cuatro veces en 2025 al recortar ambiciones de EV. La diferencia: ninguno perdió más que su propia capitalización de mercado en el proceso.

Señales de recuperación en el segundo semestre

Los datos operativos del segundo semestre de 2025 muestran un rebote tangible. Los envíos consolidados alcanzaron 2,8 millones de unidades, un aumento de 11% interanual; los ingresos netos subieron 10% versus el mismo período de 2024. Norteamérica registró la contribución más fuerte, añadiendo 231.000 unidades — incremento de 39% interanual, reflejando normalización de inventarios y momentum comercial aumentado. El <abbr title="Flujo de caja libre generado por las operaciones industriales, excluyendo actividades financieras">flujo de caja libre industrial</abbr> del segundo semestre fue negativo €1.500 millones, lo que representa una mejora de aproximadamente 50% comparado con el primer semestre de 2025 y una mejora de 73% versus el segundo semestre de 2024.

Otros indicadores muestran ajustes en marcha. El número de problemas reportados para vehículos en su primer mes de servicio disminuyó más de 50% en Norteamérica y más de 30% en Europa Ampliada desde inicio de 2025. Stellantis cerró el año con liquidez industrial disponible de €46.000 millones y emitió hasta €5.000 millones en bonos híbridos para reforzar el balance. Pero hay costos: la compañía suspendió su dividendo para 2026 y los empleados representados por UAW (United Auto Workers) no recibirán reparto de utilidades para 2025 al no cumplirse los umbrales mínimos del convenio colectivo de 2023.

Guía de 2026: modesta y con aranceles en el horizonte

La compañía proyecta para 2026 un aumento de ingresos netos de «un dígito medio porcentual», un margen <abbr title="Adjusted Operating Income, resultado operativo ajustado que excluye cargos extraordinarios">AOI</abbr> de «un dígito bajo», y generación mejorada de flujo de caja libre industrial año contra año. En términos prácticos: Stellantis espera crecer ingresos entre 4-6% y mantener márgenes operativos ajustados entre 1-3%. Para una empresa que tuvo un margen AOI de -0.5% en 2025 (pérdida operativa ajustada de €842 millones), la guía implica volver a territorio positivo, pero sin margen de error.

Los analistas mantienen un precio objetivo promedio de USD 9.45, lo que implica un <abbr title="Potencial de subida desde el precio actual hasta el precio objetivo promedio">upside</abbr> de 21.6% desde el cierre del 26 de febrero. La agencia Morningstar DBRS advirtió sobre un impacto crediticio negativo en los próximos 12-18 meses, señalando que la recuperación operativa aún no se traduce en generación de caja sostenible.

Stellantis pierde €22.300 millones al renunciar a su apuesta eléctrica

Además, LG Energy Solution adquirió la participación del 49% de Stellantis en la empresa conjunta de baterías NextStar Energy por una tarifa nominal de USD 100, tomando control completo de la instalación de CAD 5.000 millones en Windsor, Ontario. La transacción — prácticamente una cesión gratuita — refuerza el mensaje: Stellantis sale de activos dedicados a electrificación pura y prioriza flexibilidad estratégica.

¿Apuesta a Filosa o trampa de valor?

Para quien compró en el mínimo de USD 7.03 (rango de 52 semanas), la acción ya subió 14.5%. El rebote del 4.41% el día del anuncio de resultados sugiere que el mercado considera que el peor escenario — cancelación total de la estrategia sin visibilidad de recuperación — ya pasó. Pero la guía modesta y los costos por aranceles dejan dudas sobre si USD 8.05 es el piso definitivo o un techo temporal antes de otro ajuste.

El portfolio de marcas — Jeep, Dodge, Ram, Fiat, Chrysler, Peugeot, Alfa Romeo, Maserati — sigue intacto, y Norteamérica muestra tracción real (+39% en envíos). Filosa tiene pista para demostrar que el reset funciona. El problema: la ventana es corta. Si los márgenes no suben por encima del 3% en el segundo semestre de 2026, o si los aranceles pesan más de lo proyectado, el precio objetivo de USD 9.45 se convierte en espejismo.

La pregunta para inversores es simple: ¿Stellantis ya tocó fondo o esto es un <abbr title="Rebote técnico temporal en una tendencia bajista, llamado así porque incluso un gato muerto rebota si cae desde suficiente altura">dead cat bounce</abbr> en una tendencia bajista que aún no terminó? Los datos del segundo semestre son alentadores, pero la guía de 2026 no despeja la incertidumbre. El margen AOI proyectado de «un dígito bajo» significa que cualquier desviación operativa — costos de garantía, presión de precios, ralentización de ventas — puede volver a llevar a la compañía a territorio negativo. Quien entre ahora apuesta a la ejecución de Filosa, no a los fundamentales actuales.