Toyota traslada el Tacoma a Texas tras un año de presión arancelaria

Carlos Ramírez · Empresas y Resultados · 2026-10-04

La automotriz invierte $3.600 millones para doblar su planta de San Antonio y crear 2.000 empleos. El movimiento llega tras un año soportando $9.000 millones en costos de importación.

Toyota anunció el 6 de julio una inversión de $3.600 millones para expandir su planta de San Antonio con una segunda línea de ensamblaje del Tacoma, creando 2.000 empleos y duplicando el tamaño del campus para 2030. La producción del pickup se trasladará desde la planta de Toyota Motor Manufacturing Baja California durante los próximos cuatro años.

El movimiento marca un giro de 180 grados. Cuando la administración Trump anunció el <abbr title="Impuesto que se cobra sobre bienes importados desde otros países">arancel</abbr> del 25% sobre autos importados —vigente desde el 3 de abril de 2025—, Toyota dijo que no trasladaría producción desde México. Un año después cambió de opinión. La presión era matemática: la compañía enfrenta más de $9.000 millones anuales en costos de aranceles de importación estadounidenses en 2026, según Automotive Manufacturing Solutions.

La excepción que confirma la regla

El anuncio de Toyota es el único traslado real de capacidad productiva nueva desde que entraron en vigor los aranceles. General Motors anunció que movería dos SUVs desde México, pero esos vehículos irían a plantas existentes en Kansas y Tennessee con capacidad disponible tras recortes de inversión previos. Ford ha anunciado expansiones en plantas estadounidenses, pero sin cerrar líneas en México.

Toyota traslada el Tacoma a Texas tras un año de presión arancelaria

Toyota no citó política arancelaria como catalizador del anuncio. En un comunicado a CNN, la compañía indicó: «Mientras somos impactados por políticas comerciales que evolucionan, nuestras inversiones son decisiones de múltiples décadas basadas en objetivos estratégicos más amplios». La declaración busca evitar que la inversión se lea como capitulación ante Trump, pero el timing habla por sí mismo: la expansión de San Antonio se anunció exactamente 15 meses después de los aranceles y tras acumular miles de millones en costos de importación.

El arancel del 25% sobre autos y camiones pesados afecta $407.000 millones en importaciones anuales estimadas, según Tax Foundation. Toyota, que emplea 48.000 personas en EE.UU. y ha invertido $8.300 millones en San Antonio desde 2003, mantendrá producción de algunos Tacomas en su planta de Guanajuato y continuará operaciones en México.

Incrementalismo, no repatriación

El empleo automotriz estadounidense cayó durante gran parte de 2025 y ha estado en ascenso durante la mayor parte de 2026, pero las ganancias son más incrementales que decisivas. Los 2.000 empleos de Toyota en San Antonio tardarán años en materializarse —la expansión estará completa en 2030— y representan una fracción de la plantilla que Toyota mantiene en México.

Toyota traslada el Tacoma a Texas tras un año de presión arancelaria

La expansión de 2,5 millones de pies cuadrados duplicará el tamaño de la planta, pero no eliminará por completo la dependencia de Toyota de sus operaciones mexicanas. La transición del Tacoma será gradual —cuatro años— y la compañía confirmó que Guanajuato seguirá produciendo parte de la línea. En términos prácticos, Toyota está diversificando riesgo arancelario, no abandonando México.

Trump celebró el traslado como prueba de que «los aranceles funcionan». El presidente lo llamó «un negocio realmente grande» y señaló que más fabricantes seguirían el ejemplo. Hasta ahora, más de un año después de los aranceles, Toyota es el único que ha anunciado nueva capacidad en EE.UU. para reemplazar producción mexicana. El panorama es más heterogéneo que el que la Casa Blanca presenta: algunos ganadores puntuales, muchos con impacto mixto y una factura de $407.000 millones en importaciones anuales bajo presión.

Las acciones de GM cerraron el viernes 2 de octubre en $78,27, cayendo 1,31% en una jornada donde el mercado subió. El título acumula un retroceso de 7,78% en el último mes, reflejando cautela sobre márgenes operativos que, como ya publicamos, se han comprimido hasta el 3,2% en un entorno de mayor competencia. Toyota cotiza en $181,49 (ADR TM), retrocediendo 1,01% en la misma sesión.