16 economías en la mira de EE.UU. tras fracaso del G20 en Milwaukee
Carlos Ramírez · Geopolítica · 2026-10-03
Washington anuncia medidas unilaterales en «semanas» contra China, Japón y otros tras dos días de negociaciones sin consenso. Solo México y Argentina respaldan públicamente la postura estadounidense.
Las negociaciones comerciales del G20 en Milwaukee terminaron el jueves sin acuerdo sobre cómo abordar el <abbr title="Producción industrial por encima de la demanda del mercado que distorsiona precios">exceso de capacidad industrial</abbr> global. EE.UU. declaró estar «severamente decepcionado» tras el rechazo de «un puñado de miembros» a un borrador de declaración ministerial que contaba con amplio respaldo. En respuesta, Jamieson Greer, Representante de Comercio estadounidense, anunció que Washington desvelará medidas contra la sobreproducción «en las próximas semanas» dirigidas a 16 economías que incluyen a China, la Unión Europea, Japón e India.
Del multilateralismo al unilateralismo en 48 horas
La reunión ministerial del G20 —que bajo presidencia rotatoria estadounidense incluye a China, India, Francia, Alemania y Japón— arrancó el miércoles con la esperanza de forjar un frente común contra subsidios industriales que, según datos citados por Washington, alcanzaron $108.000 millones en 2024, el máximo desde 2009. El borrador proponía «reducir o eliminar subsidios que distorsionan el mercado» y mejorar el intercambio de información entre gobiernos.
Pero la propuesta no prosperó. Li Chenggang, representante comercial internacional de China, se limitó a señalar que «las partes expresaron sus respectivas opiniones». En septiembre, Beijing ya había rechazado lenguaje similar en un comunicado de ministros de finanzas del G20 que pedía «eliminar políticas no-mercado». La coincidencia no es casual: China ve en esas fórmulas un ataque directo a su modelo industrial.

Greer reconoció en entrevista con Nikkei Asia que «casi todos los países acordaron que nuestro sistema actual de remedios comerciales es inadecuado», lo que justifica «acciones unilaterales estadounidenses». La fractura es clara: consenso sobre el diagnóstico, bloqueo sobre la solución.
Marco de Milwaukee: 28 países excluyen a China
Mientras el G20 se fragmentaba, el Foro Global sobre Sobreproducción de Acero —que agrupa a 28 miembros incluyendo la Unión Europea, Australia, Japón y Corea del Sur, pero excluyendo a China— adoptó el viernes el llamado «Marco de Milwaukee». El documento establece tres compromisos:
- Reducir o eliminar subsidios que distorsionan el mercado del acero.
- Mejorar el intercambio de información sobre capacidad instalada y producción entre gobiernos.
- Imponer aranceles a países que mantengan políticas de sobreproducción.
La exclusión de China del foro no es técnica: es política. Según datos citados por la administración Trump, los fabricantes chinos reciben «relativamente más apoyo que competidores, particularmente mediante subvenciones gubernamentales y préstamos por debajo del mercado». Greer señaló que «los chinos por sí solos reconocen en cierto grado que existe exceso de capacidad. Llaman a los efectos de esto 'neijuan'».
El mercado descuenta aranceles sectoriales inminentes
Las acciones de productores de acero y cobre cerraron el viernes con movimientos dispares. Freeport-McMoRan subió 3,98% hasta $72,04, mientras Southern Copper avanzó 3,17% a $205,54 y Steel Dynamics ganó 2,57% hasta $231,99. En contraste, Cleveland-Cliffs cayó 1,31% a $11,32 y Alcoa retrocedió 0,26% a $41,95.

La divergencia refleja expectativas distintas: los productores de cobre —commodity donde China domina demanda pero no oferta— anticipan protección sin efecto boomerang sobre sus exportaciones. Las siderúrgicas estadounidenses con mayor dependencia de insumos importados o exposición a represalias asiáticas cotizaron con cautela.
Más allá del acero, la administración Trump ha abierto investigaciones sobre autos, baterías, papel y semiconductores. Las 16 economías bajo escrutinio van desde Noruega hasta Bangladesh, pero el foco principal es el eje China-UE-Japón. Greer no especificó calendario exacto, pero la expresión «en las próximas semanas» sitúa el anuncio antes de fin de octubre.
Aislamiento progresivo de Beijing
El fracaso del G20 y la adopción paralela del Marco de Milwaukee dibujan un escenario de coaliciones flexibles. Mientras Wall Street sigue financiando empresas chinas de tecnología, Washington construye herramientas arancelarias con aliados puntuales. México y Argentina —los únicos que firmaron con EE.UU. una declaración conjunta sobre «eliminar trabajo forzado en cadenas de suministro»— ganan tracción como socios comerciales preferentes.
China, por su parte, enfrenta presión desde múltiples frentes. Las cuotas QDII subieron a récord de $183.000 millones en agosto para canalizar capital hacia el exterior, pero la administración china sigue sin reconocer públicamente que su modelo industrial genera distorsiones exportables. El término «neijuan» que Greer mencionó describe competencia doméstica destructiva, no dumping internacional: Beijing no da el brazo a torcer en la narrativa.
La próxima prueba será el comunicado oficial de la Oficina del Representante de Comercio (USTR), que deberá especificar qué sectores, qué países y qué magnitud de aranceles. Greer dejó la puerta entreabierta: «Casi todos reconocen que el sistema actual es inadecuado». La pregunta no es si habrá medidas, sino cuánto dolerán y a quién primero.