TSMC evalúa saltar a Texas antes de completar Arizona
María González · Empresas y Resultados · 2026-10-01
Reuters reporta que la fundidora estudia un proyecto adicional en Texas, sumándolo a los $265.000 millones ya comprometidos en Arizona. La compañía guarda silencio y el mercado reacciona con cautela.
TSMC está evaluando una potencial inversión en Texas para expandir su producción de chips en Estados Unidos, según reportó Reuters el miércoles citando dos fuentes familiarizadas con los planes. El proyecto se sumaría a los $265.000 millones que la fundidora taiwanesa ya comprometió en Arizona apenas tres meses atrás. La compañía no respondió a la solicitud de comentario y los planes permanecen bajo consideración, sin cifras ni plazos confirmados.
La acción cotiza en $456,19 en Nueva York, prácticamente plana (-0,16%) ante la noticia. Contrasta con caídas previas: cuando TSMC amplió a $265.000M su inversión en Arizona en julio, el mercado reaccionó con frialdad. Esta vez, el silencio oficial y la ausencia de cifras limitan la reacción.
Arizona aún en construcción, Texas ya en el radar
El 16 de julio de 2026, TSMC anunció $100.000 millones adicionales para cuatro fábricas más de <abbr title="Tecnología de fabricación que define el tamaño mínimo de los componentes de un chip; cuanto menor el número, más avanzado el chip">2 nanómetros</abbr> o más avanzadas en Arizona, elevando la inversión total en el estado a $265.000 millones. El plan contempla 10 fábricas, dos centros de empaque avanzado y un centro de I+D. Ahora, antes de que esa capacidad esté operativa, Texas entra en la ecuación.
El CEO C.C. Wei dijo en julio que la compañía «probablemente construiría otros cuatro o más fabs, incluyendo instalaciones de front-end y back-end». La frase dejó abierta la puerta a expansión más allá de Arizona, pero nadie esperaba que Texas apareciera en el mapa tan pronto.

Cuánto más puede crecer el capex sin romper la narrativa
La escalada de <abbr title="Capital expenditure, la inversión en activos físicos de largo plazo como fábricas y equipamiento">capex</abbr> de TSMC en Estados Unidos no tiene precedente en la industria de semiconductores. Partió de $12.500 millones cuando se anunció el primer proyecto de Arizona en 2021, saltó a $165.000 millones en 2025 y alcanzó los $265.000 millones este año. Si Texas se materializa, la cifra agregada superará los $300.000 millones en territorio estadounidense.
- Arizona confirmado: $265.000 millones, 10 fábricas de fabricación avanzada más centros de empaque e I+D.
- Texas en evaluación: sin cifra oficial, sin timeline, sin confirmación de la compañía.
- Motivo estratégico: localizar capacidad crítica en EE.UU. y protegerse de posibles aranceles sobre semiconductores importados.
- Demanda estructural: TSMC justifica la expansión con un aumento multianual de pedidos de chips de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>.
La pregunta que Wall Street se hace es simple: ¿existe un techo? La acción ha ganado 50% este año y casi 70% en los últimos 12 meses, pero cada anuncio de capex masivo genera dudas sobre márgenes futuros. El patrón se repite: cifras récord, <abbr title="Previsión o guía de resultados que una empresa comunica al mercado">guidance</abbr> al alza, pero las acciones ceden después. Los traders lo han visto en julio y podrían verlo de nuevo si Texas pasa de evaluación a compromiso.
Qué falta para que Texas sea real
Por ahora, Texas es una línea en un reporte de Reuters con dos fuentes sin nombre. TSMC no ha divulgado presupuesto, no ha firmado acuerdos con autoridades locales ni ha presentado solicitudes regulatorias públicas. Arizona tardó años desde el primer anuncio hasta las primeras unidades en producción; Texas, de materializarse, seguirá el mismo camino.

El contexto regulatorio favorece la apuesta: establecer capacidad adicional en EE.UU. blinda a TSMC frente a aranceles propuestos sobre importaciones de chips y refuerza su posición como proveedor estratégico del Pentágono y las grandes tecnológicas estadounidenses. Pero la factura operativa de duplicar presencia en dos estados distintos —energía, talento, logística— aún no se ha reflejado en los estados financieros.
Los inversores tienen un dato concreto: los $265.000 millones de Arizona ya están comprometidos y en marcha. Texas, por ahora, es una evaluación. La diferencia entre ambos términos marca si esta noticia se convierte en catalizador o en ruido de fondo.