Beijing acumula 20 toneladas de oro en agosto aunque opera cerca de máximos
Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-09-08
El banco central chino compró 650.000 onzas troy en su mayor adición mensual desde octubre de 2023. Lleva 22 meses seguidos comprando mientras reduce Treasuries a mínimos de 18 años.
El Banco Popular de China (<abbr title="People's Bank of China, el banco central de la República Popular China">PBOC</abbr>) sumó 650.000 <abbr title="Unidad de masa utilizada para metales preciosos; equivale a 31,1 gramos">onzas troy</abbr> de oro a sus reservas en agosto, la mayor compra mensual en casi tres años. El dato, publicado por la Administración Estatal de Divisas (SAFE), extiende la racha compradora de Beijing a 22 meses consecutivos y confirma que la estrategia de acumulación no se detiene pese a que el metal opera cerca de máximos históricos.
Son 20,2 toneladas métricas agregadas en un solo mes. La última vez que el PBOC compró más fue en octubre de 2023, cuando sumó 740.000 onzas. Las reservas totales del país asiático cerraron agosto en 76,73 millones de onzas troy, equivalentes a unas 2.386,57 toneladas métricas.

Comprar a máximos, señal de estrategia
El oro ganó 10% en agosto desde cerca de USD 4.000, su mejor mes desde enero. Hoy cotiza en USD 4.452 por onza, apenas medio punto porcentual por debajo de donde operaba ayer. Un comprador táctico habría frenado; Beijing aceleró.
El valor reportado de las tenencias chinas saltó a USD 350,08 mil millones en agosto, desde USD 306,35 mil millones el mes anterior. La diferencia refleja tanto el volumen comprado como la revalorización del metal ya acumulado. Esa ganancia de USD 43,73 mil millones en un mes equivale al 14,3% del incremento total — un efecto secundario bienvenido cuando se compra un activo en alza, pero no el objetivo primario.
Wang Qing, analista jefe de macroeconomía de Golden Credit Rating International, señaló que pese a precios cerca de máximos históricos, «la necesidad de aumentar reservas crece por optimización estructural». Traducido: China no está esperando una corrección para comprar. La prioridad es diversificar, no especular con el timing.
El doble movimiento: oro sube, dólares bajan
La narrativa de fondo no es solo lo que China compra, sino lo que vende. El país redujo sus tenencias de <abbr title="Bonos del Tesoro de Estados Unidos, principal instrumento de deuda pública estadounidense">Treasuries</abbr> estadounidenses a USD 651,1 mil millones en abril, el nivel más bajo desde septiembre de 2008. Datos de junio mostraron una nueva caída. Son 18 años desde que las reservas chinas en deuda americana estuvieron tan bajas.
- Abril 2026: Treasuries en mínimo de 18 años (USD 651,1 mil millones).
- Agosto 2026: Mayor compra de oro en casi 3 años (20,2 toneladas).
- 22 meses: Racha ininterrumpida de acumulación de oro por parte del PBOC.
El movimiento no es coincidencia. China mantiene cerca del 60% de su cartera de reservas (estimadas en USD 3,2 billones) en activos denominados en dólares. Esa concentración es una vulnerabilidad geopolítica desde que Occidente congeló aproximadamente USD 300.000 millones en reservas de bancos centrales rusos tras la invasión de Ucrania en 2022. Beijing aprendió la lección: los activos en dólares pueden confiscarse si la relación con Washington se deteriora.

Oro como cobertura estructural, no táctica
La acumulación china no ocurre en el vacío. Los bancos centrales globales compraron 244 toneladas de oro en el primer trimestre de 2026, un 17% más que el trimestre anterior y por encima del promedio de los últimos cinco años. El World Gold Council destacó que las compras tienen un carácter «estratégico amplio», reflejando confianza en el oro como reserva de valor en períodos de incertidumbre.
China, absorbiendo entre 6% y 7% del suministro global anual (que ronda entre 3.000 y 3.500 toneladas métricas), es un actor relevante pero no dominante. Lo significativo es la persistencia: si otros bancos centrales también son compradores netos — y lo son —, el efecto acumulado sostiene un piso de precios estructural. Hace una semana el oro cayó por tercera sesión consecutiva ante tasas altas; la demanda de bancos centrales no evitó correcciones, pero sí acorta su duración.
El ritmo irregular de compras — febrero con 30.000 onzas, agosto con 650.000 — sugiere que el PBOC ajusta según precio y oportunidad, pero el compromiso de fondo no varía. Esa <abbr title="Proceso de reducir la dependencia del dólar estadounidense en reservas, comercio y finanzas internacionales">de-dolarización</abbr> en cámara lenta no genera titulares cada mes, pero acumula efecto. Después de 22 meses comprando, China ya incrementó sus reservas en más de 400 toneladas métricas desde que comenzó la racha actual.
El mercado descuenta ya que Beijing seguirá comprando. La pregunta no es si continuará, sino a qué ritmo y hasta qué nivel de exposición. Mientras los Treasuries sigan cayendo en la cartera china y el oro siga subiendo, el mensaje es claro: la confianza en activos denominados en dólares se reduce, mes a mes, tonelada a tonelada.