Segunda peor caída de demanda en 60 años: la IEA recorta 2.5M b/d por impasse Irán-EEUU
Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-09-15
La agencia energética rebajó su pronóstico de consumo global en casi un millón de barriles más que hace un mes. El sentimiento del consumidor estadounidense marca nivel recesivo mientras la gasolina toca máximos de nueve meses.
La Agencia Internacional de Energía (IEA) publicó el viernes 11 de septiembre su reporte mensual con un recorte brutal: la demanda global de petróleo caerá 2.5 millones de barriles diarios en 2026, 940 mil barriles más de lo proyectado hace apenas un mes. Es la segunda mayor contracción anual en seis décadas, solo superada por el desplome de 2020 durante la pandemia.
El Brent cotiza hoy martes en $107.46 por barril (+1.2%), mientras la gasolina en Estados Unidos cerró ayer en $4.32 por galón, máximo de nueve meses. El WTI marcó el lunes $97.26, subiendo 1.4% en la sesión. Diesel alcanzó $5.97 por galón en la semana del 7 de septiembre, según datos de la EIA.
Destrucción de demanda por precio, no solo por recesión
El recorte de la IEA no responde solo a debilidad económica. Es destrucción activa de consumo: el combustible cuesta tanto que hogares y empresas racionalizam cada litro. La agencia espera que el ritmo de la caída descienda desde 5.3 millones de barriles diarios en el segundo trimestre a 3.4 millones en el tercero y 2 millones en el cuarto, conforme los precios se estabilicen o la economía se adapte.
La producción global cayó 1.6 millones de barriles diarios en agosto, quedando en 100.1 millones de barriles por día. Más de 10 millones de barriles diarios del Golfo Pérsico están parados por riesgos de seguridad; las exportaciones totales de países del Golfo apenas alcanzan 13 millones de barriles al día, la mitad del nivel previo al conflicto.

Las ventas minoristas en Estados Unidos cayeron 0.6% en julio, primera contracción mensual desde octubre de 2025 y la más pronunciada desde mayo del año pasado. La relación es directa: cuando la gasolina pasa de $2.78 a $4.32 en nueve meses, el poder adquisitivo para todo lo demás se evapora.
Inventarios: el último amortiguador antes del vacío
Desde febrero, los inventarios globales han perdido 507 millones de barriles, un ritmo promedio de 2.8 millones de barriles diarios. Solo en agosto, la caída fue de 95 millones de barriles, equivalente a 3.1 millones diarios. Ese drenaje es lo único que mantiene funcionando el mercado mientras la producción del Golfo sigue en mínimos.
Como ya documentamos en julio, la reserva estratégica de Estados Unidos tocó su nivel más bajo en 43 años tras 12 semanas perdiendo 60 millones de barriles. Ese colchón se agota, y cuando lo haga, la volatilidad extrema deja de ser advertencia y pasa a ser certeza operativa.
- Demanda 2026: -2.5M b/d (vs. -1.6M b/d proyectado en agosto)
- Producción global agosto: 100.1M b/d (-1.6M b/d vs. julio)
- Inventarios drenados desde febrero: 507M barriles (promedio 2.8M b/d)
- Exportaciones Golfo Pérsico: 13M b/d (mitad del nivel previo)
- Sentimiento consumidor (Michigan): 47.8 en septiembre (umbral recesivo: ~50)
Recuperación pospuesta a 2027, volatilidad garantizada
La IEA ha movido su expectativa de recuperación de capacidad en el Golfo de 2026 a 2027. Mientras tanto, el lunes vimos al Brent tocar $108 tras el cierre del oleoducto saudí Este-Oeste y la cancelación de negociaciones entre Arabia Saudita e Irán. El impasse continúa; los flujos no se normalizan.
Para quien opera commodities desde América Latina o Europa, la lectura es clara: el gas y el diesel importado no volverán a niveles pre-conflicto hasta bien entrado el año que viene. La volatilidad de corto plazo seguirá alta, y cualquier nueva disrupción geopolítica —un ataque a infraestructura, una escalada diplomática— golpeará un mercado sin margen de error. Los inventarios cayeron el equivalente a 2.8 millones de barriles diarios durante siete meses; reponerlos a ese ritmo tomaría otros siete, asumiendo que la producción se normalice de inmediato. No lo hará.
El <abbr title="West Texas Intermediate, referencia de crudo ligero en Estados Unidos">WTI</abbr> opera en máximos de cuatro meses, el sentimiento del consumidor marca terreno recesivo y la demanda global se contrae al ritmo más rápido en 60 años fuera de una pandemia. Destrucción de oferta más destrucción de demanda no cancelan el problema: lo multiplican.