Chevron ve agotados todos los amortiguadores de precio pero la Casa Blanca dice que es temporal

Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-09-15

Mike Wirth advierte que las reservas estratégicas, la flexibilización de sanciones y el oleoducto saudí alternativo se acabaron simultáneamente. Trump insiste en que la disrupción pasará pronto mientras el Brent cotiza en $106,75.

El CEO de Chevron, Mike Wirth, advirtió el viernes 11 de septiembre que los tres mecanismos que habían frenado la escalada del crudo —liberaciones de reservas estratégicas, flexibilización de restricciones sobre petróleo sancionado y el oleoducto saudí que esquivaba Ormuz— se han «agotado», haciendo «más difícil imaginar un escenario donde los precios bajen rápidamente». La Casa Blanca mantiene la postura contraria: funcionarios de la administración Trump califican la disrupción como temporal. Mientras tanto, el Brent cotiza este martes en $106,75 por barril, con el WTI operando cerca de los $104 tras cerrar el viernes con una subida del 4,2%.

Los tres colchones que se acabaron a la vez

Wirth explicó en la conferencia de energía de la Universidad de Texas en Austin que varios países habían liberado crudo de <abbr title="Reservas petroleras acumuladas por gobiernos para emergencias o estabilizar precios">reservas estratégicas</abbr> al mercado tras el inicio del conflicto con Irán a finales de febrero. Estados Unidos también levantó restricciones sobre petróleo almacenado en petroleros de países sancionados. El tercer amortiguador era físico: el oleoducto Este-Oeste saudí, que permitía trasladar ~4 millones de barriles diarios desde las zonas productoras del este hasta Yanbu en el mar Rojo sin depender del estrecho de Ormuz.

Ese tercer colchón desapareció el viernes 11 de septiembre cuando un ataque con drones hutíes dejó fuera de servicio el oleoducto. Con la infraestructura dañada, Yanbu cuenta con reservas suficientes para mantener exportaciones solo entre 5 y 7 días. El oleoducto transportaba aproximadamente el 4% del suministro mundial; su cierre elimina la única ruta que Arabia Saudí tenía para exportar crudo sin pasar por zonas de conflicto.

Inventarios globales en mínimos acelerados

La Agencia Internacional de Energía (IEA) confirmó el 11 de septiembre que los inventarios mundiales de petróleo cayeron 95 millones de barriles en agosto, acumulando una extracción neta de 507 millones de barriles desde febrero. Para poner esa cifra en perspectiva: el consumo global diario ronda los 102 millones de barriles, lo que significa que en siete meses se han quemado reservas equivalentes a cinco días completos de demanda planetaria.

Wirth ya había advertido en mayo sobre escasez física ligada al cierre de Ormuz, comparándola con las crisis de los años 70. En julio, tras registrar el mayor beneficio trimestral de Chevron en seis años, señaló que los riesgos de suministro se extendían más allá del estrecho, con fuerzas hutíes involucrando el mar Rojo. La advertencia del viernes cierra el círculo: los mecanismos que habían contenido el impacto durante meses ya no están disponibles.

Chevron ve agotados todos los amortiguadores de precio pero la Casa Blanca dice que es temporal

Ejecutivos vs administración Trump

La fractura narrativa entre la industria y el gobierno se profundiza. Funcionarios de Trump insisten en que la disrupción es coyuntural; Wirth y otros ejecutivos del sector advierten que el suministro está bajo presión sin respiro visible. La diferencia no es solo semántica: define expectativas de mercado y presión política sobre un sector que ya enfrenta cuestionamientos por beneficios récord en medio de la crisis.

La posición de Chevron es especialmente relevante porque Wirth ha mantenido un tono medido en comparación con otros ejecutivos del sector. Su advertencia del viernes no fue retórica: apuntó a hechos verificables (reservas agotadas, sanciones flexibilizadas al máximo, infraestructura física dañada) y evitó proyecciones de precio. Cuando el ejecutivo más prudente del grupo dice que no ve cómo bajan los precios rápidamente, el mercado escucha.

Qué mira el mercado ahora

A corto plazo, la ventana de 5 a 7 días en Yanbu crea un punto de presión inmediato. Si la reparación del oleoducto se extiende más allá de esa semana, Arabia Saudí tendrá que reducir exportaciones o desviar flujo hacia Ormuz, aumentando la exposición al riesgo de conflicto. Ese escenario añadiría volatilidad intraweek a un mercado ya tenso.

La acción de Chevron cerró este lunes en $212,17, con una subida del 0,85%, mientras el <abbr title="Exchange-Traded Fund, fondo cotizado que replica el precio del petróleo">ETF</abbr> de petróleo BNO subió 3,6% a $62,16. El desacople refleja que el mercado compra la tesis de precios altos sostenidos, pero mantiene cautela sobre las petroleras integradas por presión regulatoria y política.

Wirth no dio fecha de recuperación de los amortiguadores ni escenario alternativo. La estimación es cualitativa, pero se apoya en datos duros: inventarios en mínimos, reservas estratégicas tocadas, infraestructura crítica dañada. El que opera crudo o derivados tiene esos tres factores sobre la mesa; el gobierno estadounidense dice que pasará pronto, la industria dice que no ve cómo.