Dow Jones cae tercera sesión pese a desplome del petróleo
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-30
Wall Street cerró el martes en rojo por tercera jornada consecutiva mientras el crudo se desplomó 3,79%. Los yields, no el petróleo, marcan la agenda.
Wall Street cerró el martes con caídas moderadas pero consecutivas: el Dow Jones retrocedió 0,26% a 51.349,92 puntos, el S&P 500 cedió 0,16% a 7.670,84 y el Nasdaq perdió 0,09% a 26.797,54. Es la tercera sesión en rojo para los tres índices, y llega en un momento en que el crudo WTI se desplomó 3,79% hasta $92,41 por barril el mismo martes, mientras el Brent cayó 2,13% a $103,81.
La caída del petróleo debería haber aliviado presiones inflacionarias y apoyado a los índices. No ocurrió. El mercado ignora el desplome del crudo porque el verdadero peso viene de otro lado: los <abbr title="Bonos del Tesoro estadounidense">Treasuries</abbr> siguen escalando. El bono a 30 años tocó 5,56% el lunes, su nivel más alto desde 2002, como ya publicamos. El martes operaba en 5,559%, apenas un respiro, y el de 10 años cotizaba en 5,231%.
Petróleo cae, pero nadie compra
Estados Unidos ordenó liberar otros 40 millones de barriles de la Reserva Estratégica en operación de canje (préstamo que se devuelve con interés). Eso, sumado a la recuperación de flujos desde Oriente Medio —la media de exportaciones de 10 días alcanza ya 17,5 millones de barriles diarios, el 98% de los niveles previos a la guerra—, presionó al WTI a la baja. Arabia Saudita reanudó flujos por su oleoducto Este-Oeste a aproximadamente la mitad de capacidad, y el tráfico clandestino de buques en el Estrecho de Ormuz continúa.
Pero la caída del crudo no movió a Wall Street al alza. El lunes anterior los tres índices ya habían perdido terreno: el S&P 500 cayó 0,48%, el Dow 0,71% y el Nasdaq 0,55%. La sesión del martes sumó pérdidas, y el miércoles la sesión sigue abierta sin señales de rebote contundente.

Yields arriba, múltiplos bajo presión
El alza sostenida de los yields redefine la rentabilidad relativa de las acciones. Con bonos a 30 años en máximos de 24 años, el coste de oportunidad de mantener renta variable crece, y las valoraciones de <abbr title="Acciones de empresas con alto potencial de crecimiento">growth</abbr> se comprimen. En ese contexto, empresas con múltiplos históricamente moderados empiezan a llamar la atención.
Nvidia es un caso. La compañía anunció el lunes una recompra de acciones por $150.000 millones, superando el récord previo de Apple ($110.000 millones en 2024). Las acciones subieron 2,64% a $231,01 en preapertura del lunes. Pero más allá del impulso puntual, la valuación técnica importa: Nvidia cotiza a 28,1 veces ganancias (forward <abbr title="Price-to-Earnings ratio, relación entre precio de la acción y beneficio por acción">P/E</abbr>), un múltiplo superior al 22,1x del S&P 500, pero en la zona baja de su rango histórico de 10 años, que ha oscilado entre 19,6x y 143,1x.
- Consenso de 36 analistas: recomendación «Buy» al 29 de septiembre.
- Precio objetivo: $329,78 según Wall Street.
- Posición relativa: múltiplo más modesto entre los «Magnificent Seven», aunque superior al índice general.
La paradoja es esta: Nvidia es más cara que el S&P 500 en términos absolutos, pero más barata que su propia historia reciente y que sus pares tecnológicos de megacapitalización. En un entorno de tasas altas, esa diferencia empieza a pesar. Un <abbr title="Price-to-Earnings ratio">P/E</abbr> de 28,1x en el extremo bajo de un rango que llegó a 143,1x señala compresión de múltiplo ya aplicada, no por venir.
Lo que viene
La Fed se reúne el 27 y 28 de octubre. El presidente Kevin Warsh ha subido tipos desde septiembre (25 puntos básicos el 16 de septiembre), y los yields reflejan que el mercado no espera recortes inminentes. Septiembre cierra con tres caídas consecutivas en los índices principales, yields en máximos de dos décadas y petróleo bajo $90 sin que eso calme la presión vendedora.
El que opera desde acciones tiene dos lecturas: o los yields siguen subiendo y la compresión de múltiplos continúa, o el mercado ya descontó lo peor y empresas con valuaciones técnicas atractivas —como Nvidia en su zona baja histórica— ofrecen entrada con margen de seguridad. El crudo ya no asusta; los bonos, sí. Y la próxima reunión de la Fed dirá si esa presión se mantiene o empieza a ceder.