El mercado dicta la jugada: Goldman prevé alza mientras yields rozan 5%
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-14
El rendimiento del Tesoro a 10 años cotiza a 4.97% este lunes, a tres puntos básicos del umbral psicológico, con el Brent por encima de $109. Goldman cambió su pronóstico no porque cambiara su visión, sino porque el mercado ya precisa 90% de probabilidad de alza.
El rendimiento del Tesoro a 10 años opera en 4.97% este lunes 14 de septiembre, a solo tres puntos básicos del umbral psicológico del 5%, mientras el Brent salta a $108.34 por barril (+3.56%). Goldman Sachs cambió su pronóstico el viernes: ahora espera un alza de 25 puntos base en la reunión de la Fed de esta semana. La razón no fue un cambio en su visión macroeconómica, sino que el mercado ya precisa cerca del 90% de probabilidad de subida y el banco prefirió evitar la sorpresa.
El Tesoro a 30 años cotiza en 5.35%, también con presión alcista. La venta de bonos largos se acelera desde el viernes, cuando el CPI de agosto mostró un núcleo inflacionario de +0.3% mensual, por encima de lo esperado. A la inflación interna se suma el petróleo: el cierre del oleoducto clave Este-Oeste de Arabia Saudí y los ataques Houthis en el Mar Rojo empujan al crudo a máximos no vistos desde mediados de agosto.

La Fed sin escape político
Goldman no cambió de opinión sobre el camino de la inflación. Lo que cambió fue el precio de mercado. Cuando los <abbr title="Contratos de futuros negociados en el Chicago Mercantile Exchange que reflejan las expectativas del mercado sobre tasas de interés futuras">futuros del CME</abbr> descuentan nueve de cada diez escenarios con alza, el costo político de no subir se vuelve enorme. Una pausa sorpresiva podría disparar volatilidad en bonos y acciones, además de erosionar credibilidad justo cuando la inflación vuelve a repuntar por energía.
La tasa de fondos federales se mantiene en el rango 3.50%-3.75% desde diciembre de 2025. Como publicamos este lunes, el mercado ya empujaba las probabilidades por encima del 85% antes del fin de semana. El dato de inflación del viernes y el salto del Brent cerraron el debate para los traders.
- CPI general de agosto: +0.4% mensual, +3.4% anual.
- Core CPI: +0.3% mensual (mayor salto en cuatro meses), +2.4% anual.
- Gasolina: +3.9% en el mes, +27% en 12 meses; representó más de un tercio del aumento mensual.
- Precio promedio en bomba: $4.30 por galón, contra $3.19 hace un año.
El componente energético del índice vuelve a ser protagonista. La Fed suele filtrar choques transitorios de energía en su análisis del <abbr title="Índice de precios de consumo excluyendo alimentos y energía, considerado mejor indicador de inflación subyacente">core</abbr>, pero un Brent por encima de $100 durante semanas consecutivas empieza a contaminar expectativas. Alquileres y servicios no energéticos siguen mostrando rigidez, lo que dificulta argumentar que el repunte de agosto fue únicamente geopolítico.
Qué está preciando el mercado
Los yields largos suben porque el mercado descuenta tasas altas por más tiempo. Si la Fed sube esta semana, el punto terminal del ciclo se aleja del 3.0%-3.25% que muchos esperaban a mitad de año. Una tasa de fondos que toque 4.0% o más empuja automáticamente el <abbr title="Rendimiento anualizado que paga un bono del Tesoro estadounidense a 10 años, referencia clave para crédito hipotecario y corporativo">Tesoro a 10 años</abbr> hacia el 5% o por encima.
El euro cae a $1.1535 (-0.57%) este lunes, reflejando divergencia monetaria. El <abbr title="Banco Central Europeo, encargado de la política monetaria de la zona euro">BCE</abbr> mantiene tipos en 2.5% tras la subida de septiembre, mientras la Fed podría volver a subir. Los flujos de capital favorecen al dólar cuando las tasas estadounidenses suben más rápido que las europeas.
Curiosamente, los índices estadounidenses operaron en verde el viernes: el S&P 500 sumó 0.86% y el Nasdaq avanzó 0.96%. La lectura es que el mercado de acciones prefiere certeza a sorpresa: si la Fed sube 25pb según lo esperado, se evita volatilidad adicional. El riesgo estaría en una pausa inesperada que fuerce reajuste brusco de posiciones.
El cálculo es sencillo: un salto adicional de 25pb lleva la tasa de fondos al rango 3.75%-4.00%. Si el petróleo se mantiene por encima de $100 en octubre y noviembre, otra alza en diciembre entraría en el escenario base. Eso dejaría la tasa terminal cerca del 4.25%, nivel no visto desde principios de 2023.
Para quien opera bonos o derivados sobre tipos, la lección de este episodio es clara: cuando el mercado precisa con tanta intensidad, pelear contra esa expectativa es costoso. Goldman lo reconoció explícitamente. La Fed, aunque técnicamente independiente, no puede ignorar que desafiar al mercado en este momento generaría más daño que beneficio. El petróleo geopolitizado dejó de ser un factor externo y pasó a ser el dato que obliga a actuar.