Goldman calcula que la IA resta hasta 15.000 empleos al mes en tech
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-07-06
Joseph Briggs explica por qué las nóminas decepcionan: las empresas no cubren vacantes porque la IA hace esas tareas. El impacto ya es medible en tecnología, consultoría y diseño gráfico.
La inteligencia artificial ya no es una amenaza futura para el empleo: está restando entre 10.000 y 15.000 puestos mensuales en sectores como tecnología, consultoría gerencial y diseño gráfico, según Goldman Sachs Research. El banco publicó esta semana su estimación más contundente hasta la fecha: 15 millones de trabajadores estadounidenses podrían ser desplazados en la próxima década, el 9% de la fuerza laboral. Pero el hallazgo más relevante no es la proyección a diez años, sino que el efecto ya es medible en los datos mensuales de nóminas.
Joseph Briggs, economista senior y co-director del equipo de economía global de Goldman Sachs Research, lo explicó esta semana en el podcast Exchanges del banco: «Antes de despedir trabajadores, las compañías simplemente dejan de cubrir nuevas vacantes porque la IA puede realizar parte de esas tareas». Esa dinámica invisible explica por qué las nóminas de junio sumaron apenas 57.000 empleos —aproximadamente la mitad del consenso de 110.000— mientras el desempleo bajaba a 4,2%. Las personas salen de la fuerza laboral o no encuentran nuevos puestos; las empresas no despiden en masa, pero tampoco contratan.
El mecanismo: vacantes que no se cubren
Goldman revisó su metodología para capturar este efecto estructural. En vez de rastrear solo a desempleados, el banco mide ahora a trabajadores siendo expulsados gradualmente conforme empleadores automatizan tareas cada trimestre. En los tres sectores donde la <abbr title="Inteligencia artificial: sistemas que realizan tareas que normalmente requieren inteligencia humana">IA</abbr> ya opera con intensidad —tecnología, consultoría gerencial y diseño gráfico—, Briggs estima que el «drag» sobre el crecimiento mensual de nóminas ronda los 10.000 a 15.000 empleos.

El dato de junio —ya cubierto en nuestra nota del 2 de julio— fue el más débil desde la pandemia fuera de episodios de huelga. Lo que Goldman aporta ahora es la causa estructural: no es solo debilidad cíclica, es sustitución tecnológica en marcha. Los salarios subieron 3,5% anual, por debajo de la inflación de 4,2% por tercer mes consecutivo, lo que encaja con la tesis del banco: presión salarial contenida porque la demanda de trabajo se enfría por automatización, no solo por política monetaria.
15 millones en diez años: la proyección y su base
Goldman proyecta que la adopción plena de IA generará una ganancia de productividad del 15%. Basándose en datos históricos, cada 1% de ganancia de productividad impulsada por tecnología ha elevado las tasas de destrucción de empleo 0,5 puntos porcentuales en los dos años siguientes. Aplicando esa relación al escenario de IA, la cifra de 15 millones de desplazados en una década resulta de multiplicar ese efecto acumulado por la fuerza laboral actual.
- 15 millones de trabajadores podrían ser desplazados en 10 años (9% de la fuerza laboral estadounidense)
- 10.000-15.000 empleos mensuales ya se restan en tech, consultoría gerencial y diseño gráfico
- 15% de ganancia de productividad proyectada con adopción plena de IA
- 0,5 pp de aumento en destrucción de empleo por cada 1% de ganancia de productividad tecnológica (patrón histórico)
Briggs reconoce el principal riesgo: que las pérdidas de empleo se concentren en menos tiempo del proyectado, resultando en un aumento más brusco del desempleo. Sin embargo, mantiene el argumento histórico: la innovación tecnológica crea más empleos de los que destruye. El mercado estadounidense crea ~30 millones de empleos y destruye ~29 millones anuales; bastaría un aumento de 5% en la tasa de creación para reabsorber a todos los desplazados por IA.
Implicaciones para política monetaria y mercados

Si Goldman tiene razón, las nóminas débiles no son señal de recesión inminente sino de transformación estructural. Eso complica la narrativa de la Fed: un mercado laboral que se enfría por sustitución tecnológica, no por tipos altos, no pide recortes de emergencia. Al mismo tiempo, salarios reales cayendo por tercer mes consecutivo presionan el consumo, que representa el 70% del <abbr title="Producto Interno Bruto: valor total de bienes y servicios producidos en una economía">PIB</abbr> estadounidense.
Para quien opera o invierte, el dato clave es el ritmo. Si la destrucción de empleo por IA se acelera más rápido de lo que nuevos sectores absorben trabajadores, el consumo se frena y las ganancias corporativas se resienten. Si la transición es gradual, como Goldman espera, el impacto en mercados será disperso: sectores expuestos a automatización bajo presión, sectores habilitadores de IA (semiconductores, cloud, energía) sostenidos. Ocio y hospitalidad, que perdió 61.000 empleos en junio, ya muestra signos de estrés estructural.
La advertencia de Goldman no es nueva —la firma lleva meses alertando sobre el <abbr title="Inversión en bienes de capital, como infraestructura y equipamiento">capex</abbr> masivo en IA—, pero esta vez viene con cifras concretas y un mecanismo de transmisión claro. 10.000 a 15.000 empleos mensuales menos en sectores de cuello blanco ya no es especulación: es el dato que falta en cada reporte de nóminas.