Goldman: hay espacio para más subidas pese al bajo posicionamiento
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-09-27
El S&P 500 acumula 14% en el año pero el posicionamiento inversor marca mínimos. La firma ve espacio para subir si cede la incertidumbre.
Goldman Sachs publicó el pasado viernes 25 de septiembre un análisis que pone cifras a una paradoja del mercado estadounidense: el S&P 500 acumula una ganancia del 13,12% en el año, pero las medidas de posicionamiento de inversores institucionales, minoristas y extranjeros están cerca de mínimos históricos. La conclusión de la firma: queda espacio para que el índice siga subiendo si la incertidumbre económica retrocede.
El reporte de Ben Snider, estratega jefe de renta variable estadounidense en Goldman, identifica una combinación poco habitual de performance fuerte en el titular del índice y desconfianza en la estructura de posiciones. Eso abre, según la firma, potencial tanto para ganancias adicionales del índice como para un <abbr title="Recuperación de acciones que han quedado rezagadas respecto a los líderes del mercado">rally de catch-up</abbr> entre acciones que han quedado relegadas frente a los líderes de inteligencia artificial.
El sentimiento en el suelo mientras el índice marca máximos
Goldman construye un Sentiment Indicator que combina nueve medidas de posicionamiento. Ese indicador cayó a -0,9 a finales de marzo y se recuperó posteriormente hasta +0,8 aproximadamente, nivel similar al de mediados de enero. Pero ese +0,8 sigue muy por debajo de los picos registrados en rallys anteriores donde el mercado mostró señales de sobrecalentamiento.
La desconfianza no es solo estadística. Refleja un mercado que ha subido sin comprar el guion completo: el S&P sumó 13% desde finales de marzo, el rally más abrupto desde abril de 2020, empujado por mejora en el sentimiento geopolítico y confianza corporativa. Pero la amplitud del movimiento se ha estrechado en ese mismo tramo.

Breadth débil: 59% de acciones en positivo, pero el índice sube 14%
La debilidad bajo la superficie del índice es más llamativa aún. Según los datos de Goldman al 25 de septiembre, 296 de 501 componentes del S&P 500 —el 59%— cerraron en positivo en el acumulado del año. La acción mediana del índice rinde +5,56% en lo que va de 2026, frente al +13,12% que marca el índice en términos de precio.
- S&P 500 (índice): +13,12% YTD al cierre del viernes 25 de septiembre (con dividendos reinvertidos, +13,47%).
- Acción mediana: +5,56% YTD, menos de la mitad del retorno del índice.
- Breadth: solo 59% de componentes en positivo; el resto arrastra pérdidas o está plano.
Esa brecha entre el índice ponderado por capitalización y el comportamiento mediano de sus componentes señala concentración extrema: un puñado de acciones de gran tamaño —muchas de ellas vinculadas a infraestructura de IA— están sesgando el promedio hacia arriba. Goldman calcula que la inversión en inteligencia artificial impulsará aproximadamente el 40% del crecimiento de ganancias del S&P 500 este año, con las mayores empresas de computación en la nube planeando gastar $670.000 millones en 2026.
Ya publicamos hace dos días que Amazon, Alphabet, Microsoft, Oracle y Meta destinan cantidades récord a infraestructura de IA mientras emiten $250.000 millones en bonos, y que necesitan ingresos equivalentes al 67% del mercado global de software solo para equilibrar ese capex. La pregunta ahora es qué pasa con las 300 acciones que no participan de esa narrativa si el sentimiento general mejora.

Por qué Goldman ve oportunidad en el miedo
La tesis de Goldman descansa en una asimetría: si el posicionamiento está bajo y el índice sube, significa que los inversores no están expuestos en proporción al movimiento. Quedan fuera. Eso deja margen para que, si las incertidumbres sobre tasas de interés y crecimiento económico se disipan, fluya capital hacia renta variable y empuje el índice más arriba.
El Sentiment Indicator de Goldman ha mostrado ser una señal estadísticamente significativa para retornos a corto plazo del S&P 500 en el pasado. Niveles bajos del indicador precedieron históricamente periodos de alza, mientras que lecturas extremadamente altas antecedieron correcciones. El nivel actual, según la firma, no está en zona de sobrecalentamiento.
Ese segundo movimiento —el catch-up de rezagadas— depende de que el mercado amplíe su foco más allá de las grandes tecnológicas de IA. Si el breadth se recupera, las 300 acciones que han quedado atrás podrían cerrar parte de la brecha con el índice. Pero si la concentración persiste, el S&P seguirá siendo un índice de diez nombres con 490 acompañantes.
El contexto macro importa. La próxima reunión de la Fed será los días 27 y 28 de octubre. Si Kevin Warsh y el comité mantienen la orientación dovish o recortan tasas, la incertidumbre sobre el costo del capital cede y el escenario para renta variable mejora. Si endurecen el mensaje o suben tipos, el posicionamiento bajo puede convertirse en problema: no hay colchón de compras previas que amortigüe salidas.
Goldman ve el vaso medio lleno. El mercado desconfía, las posiciones son ligeras y el índice sube. Para la firma, eso no es fragilidad: es combustible sin quemar.