S&P 500 sube pese a rentabilidad del bono a 10 años del 5,23%
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-27
El S&P 500 cerró la semana con ganancias del 1,2% mientras el bono a 10 años tocó su nivel más alto desde 2007. La divergencia rompe correlaciones históricas, pero la pregunta es cuánto puede durar.
El S&P 500 cerró el viernes 25 de septiembre en 7.743,41 puntos, con una ganancia semanal del 1,2%. El Nasdaq sumó 2,0% en la misma semana. Mientras tanto, el rendimiento del Treasury a 10 años tocó 5,23% durante la sesión del viernes, su nivel más alto desde julio de 2007, antes de cerrar en 5,17%. En teoría financiera tradicional, yields disparados destruyen valoraciones de acciones. En la práctica de septiembre de 2026, Wall Street sonríe y sigue subiendo.
De 4,8% a 5,23% en un mes: el salto que nadie frenó
El <abbr title="Rendimiento o rentabilidad de un bono, lo que paga al inversor">yield</abbr> del bono a 10 años comenzó septiembre cerca del 4,8%. En solo tres semanas y media escaló 45 puntos básicos, según datos de ICI e Infostream. El movimiento refleja comentarios duros de funcionarios de la Fed sobre inflación, datos económicos más fuertes de lo esperado y un déficit fiscal que no da tregua. Las expectativas de inflación a un año de la University of Michigan saltaron a 4,6% en septiembre, desde 4,0% en agosto, el nivel más alto desde junio.
Como ya publicamos el 24 de septiembre, este nivel de <abbr title="Rendimiento o rentabilidad de un bono">yield</abbr> hace que la tasa libre de riesgo compita de verdad con acciones de tecnología y <abbr title="Bienes raíces o propiedades inmobiliarias">real estate</abbr>. Pero hasta ahora, el mercado accionario no ha cedido terreno de forma significativa.

Earnings fuertes reescriben el guion
La resiliencia tiene sustento numérico. Excluyendo ganancias relacionadas con inteligencia artificial, el crecimiento de earnings año contra año está en 33%, el resultado más fuerte desde 2021, según análisis de Schroders publicado en septiembre. Ese dato explica por qué los índices aguantan: las empresas están generando más dinero del que el mercado esperaba hace seis meses, y eso compensa parcialmente el efecto de descuento que imponen tasas más altas.
Además, el crecimiento económico de Estados Unidos sigue mostrando fortaleza. BCA Research señaló en su análisis reciente que «las acciones han entregado retornos positivos en distintos regímenes de tasas, tanto con yields subiendo como bajando». La distinción clave, según la firma, es qué está impulsando las tasas: cuando el foco del mercado es inflación, acciones y yields tienden a estar negativamente correlacionadas; cuando el foco es crecimiento, la correlación suele ser positiva.
- Dow Jones: +0,3% semanal, cerró en 51.829 puntos el viernes
- S&P 500: +1,2% semanal, cerró en 7.743,41 puntos
- Nasdaq: +2,0% semanal, cerró en 27.068,72 puntos
- Treasury 10Y: subió 45 puntos básicos en septiembre, de 4,8% a 5,23% intradía
Eso no elimina el riesgo. BCA también advierte que «las equities pueden absorber yields más altos, pero luchan con picos rápidos». Septiembre mostró precisamente eso: un movimiento veloz en tasas que, por ahora, no ha roto el mercado accionario.
La Fed prepara otra subida en octubre
Los futuros de Fed Funds muestran una probabilidad del 64% de que la Fed suba tasas 25 puntos básicos en su reunión del 27 y 28 de octubre, según datos de CME FedWatch y CNBC. Sería el segundo ajuste desde que Kevin Warsh asumió la presidencia de la Fed en mayo de 2026. En su discurso en Jackson Hole a finales de agosto, Warsh subrayó que 49% de bienes y servicios registraban incrementos anuales superiores al 3%, mostrando la determinación del banco central de combatir precios.
Argent Financial advierte en su actualización de septiembre que el mercado monitoreará si esta divergencia se resuelve mediante yields más bajos, valoraciones más moderadas de equities, spreads más amplios, o una combinación de los tres. Por ahora, ninguna de esas señales es clara.
Cuándo se rompe la desconexión
La pregunta que nadie contesta con certeza es en qué nivel de <abbr title="Rendimiento del bono del Tesoro a 10 años">yield</abbr> el mercado accionario deja de aguantar. Seeking Alpha señaló el 22 de septiembre que la fuerza del crecimiento mega-cap ha «reescrito completamente el script» de la teoría financiera tradicional. Pero ningún script nuevo ha sido probado en un ciclo completo de subida de tasas con déficit fiscal por encima del 6% del PIB, como el actual.
Si el dato de inflación de octubre vuelve a sorprender al alza y el 10Y sube a 5,5% o más, la divergencia entre volatilidad de bonos y acciones que documentamos esta semana podría resolverse de forma abrupta. Hasta ahora, el mercado ha premiado <abbr title="Ganancias o beneficios de las empresas">earnings</abbr> sólidos por encima de tasas crecientes. Esa apuesta funciona mientras el crecimiento no decepcione y la Fed no acelere el ritmo de endurecimiento más allá de los 25 puntos básicos que descuenta octubre.
El viernes cerró con índices en positivo y yields en máximos de casi dos décadas. Una de las dos señales está equivocada, o ambas están en lo cierto pero por razones que aún no encajan en el mismo modelo. La próxima reunión de la Fed, programada para finales de octubre, puede forzar la respuesta.