Tesoro estudia entrar al repo de $13 billones aunque la Fed quiere salir de liquidez
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-07-31
Washington revive un plan de hace dos décadas para invertir parte de su cash de $1 billón en el mercado repo, justo cuando la Reserva Federal intenta reducir su balance. El timing genera tensión sobre quién ancla la liquidez sistémica.
El Tesoro de Estados Unidos explora invertir una porción de su saldo de efectivo de $1 billón en el mercado de repos, según reveló un documento de la Treasury Borrowing Advisory Committee (TBAC) de mayo de 2026. La iniciativa, publicada por Bloomberg este viernes, convertiría al gobierno en contraparte activa dentro de un mercado que mueve $13 billones y que hasta ahora ha sido dominio de la Reserva Federal y de intermediarios privados.
El plan no es nuevo. Fue testeado antes de la crisis financiera global de 2008 y archivado durante casi dos décadas. Ahora resurge impulsado por un problema concreto: la volatilidad creciente de los flujos de caja presupuestarios complica los esfuerzos de la Fed por reducir su balance sheet. Cuando el Tesoro debe pagar cuentas o refinanciar deuda, su TGA fluctúa de forma abrupta, inyectando o drenando reservas del sistema bancario y alterando las condiciones de liquidez que la Fed intenta calibrar.
Por qué el Tesoro necesita anclar su propia volatilidad
La TGA ha mostrado oscilaciones extremas en años recientes. Durante períodos con techo de deuda vinculante, el saldo cae de forma pronunciada; tras la suspensión o aumento del techo, se dispara. Esas variaciones fuerzan a la Fed a ajustar sus operaciones de liquidez de forma reactiva, complicando el objetivo de pasar de reservas abundantes a reservas amplias —régimen que la Fed formalizó tras 2020—.
Si el Tesoro invierte parte de su efectivo directamente en el repo market, puede suavizar esas fluctuaciones: en lugar de drenar reservas del sistema cuando necesita cash, lo obtendría prestando contra sus propios títulos. Eso anclaría la oferta de liquidez de corto plazo sin depender exclusivamente de las Operaciones de Repo Permanente que la Fed ofrece desde 2021.

El choque con el quantitative tightening de la Fed
La paradoja es temporal: la Reserva Federal lleva desde 2022 intentando reducir su balance —que al 22 de julio de 2026 cotizaba en $6.75 billones— después de haberlo expandido dramáticamente durante la pandemia. El objetivo declarado es retirar exceso de reservas del sistema y devolver al mercado privado el rol de intermediación de liquidez que la Fed asumió durante las crisis de 2008 y 2020.
Pero si el Tesoro entra ahora como prestamista activo en el repo market, el efecto neto es contrario: inyecta liquidez pública justo cuando la Fed intenta retirarla. La coordinación entre ambas instituciones será crítica para evitar señales contradictorias al mercado. Según el documento de la TBAC, la propuesta reconoce que el Tesoro se convertiría en contraparte «alongside the Fed's liquidity operations», no en sustitución.
- Dealers primarios: Enfrentan competencia directa de un prestamista con costo de fondeo cero (el Tesoro no paga tasa de interés sobre su propio efectivo). Sus márgenes en repo podrían comprimirse.
- Money market funds: Ganarían acceso a una contraparte pública adicional, potencialmente reduciendo su dependencia de la Fed's Reverse Repo Facility.
- Mercado de collateral: Si el Tesoro presta contra sus propios títulos, reduce la disponibilidad de Treasuries en el mercado privado, justo cuando las reglas de clearing obligatorio de la SEC entran en vigor en 2027.

Riesgo moral y próximos pasos
La entrada del Tesoro al repo no es política monetaria, pero tiene implicaciones de estabilidad financiera. Los repos de corto plazo proporcionan financiamiento de bajo costo que sostiene el funcionamiento más amplio de los mercados, pero pueden secarse rápidamente en episodios de estrés —como ocurrió en septiembre de 2019, cuando las tasas repo saltaron a 10% intraday y la Fed tuvo que intervenir de emergencia—.
Si los participantes privados asumen que el Tesoro actuará como backstop permanente, el incentivo a mantener buffers de liquidez propios se debilita. Ese riesgo moral es uno de los argumentos que archivaron el plan en 2008. Ahora, con el mercado repo operando bajo un régimen distinto —clearing centralizado obligatorio desde 2027, SLR ajustado tras la pandemia— las condiciones han cambiado, pero el dilema de fondo persiste.
El documento de la TBAC de mayo de 2026 no incluye calendario de implementación ni tamaño específico de la inversión inicial. Bloomberg reportó la iniciativa este viernes 31 de julio a las 15:45 UTC, pero el Tesoro no ha emitido comunicado formal posterior. Los próximos quarters de la TBAC —que se reúne trimestralmente— deberán resolver si la propuesta avanza a fase piloto o si, como hace dos décadas, vuelve a archivarse ante la complejidad de coordinar liquidez pública en un mercado de $13 billones sin distorsionar su funcionamiento privado.