Tesoro toca 4.75%, máximo en 19 meses: Warsh más petróleo disparan la curva
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-01
El rendimiento del bono a 10 años alcanzó ese nivel el lunes tras el discurso hawkish de Jackson Hole y un salto del 3% en el crudo. El mercado ahora da 60% de probabilidad a una subida de la Fed en septiembre.
El rendimiento del Treasury a 10 años tocó 4.75% el lunes 31 de agosto, su nivel más alto desde enero de 2025. La subida cerró una semana en la que dos narrativas convergieron: el presidente de la Fed Kevin Warsh cerró la puerta a recortes en Jackson Hole el viernes 28, y las tensiones entre Estados Unidos e Irán dispararon el petróleo +3% en una sola sesión.
El mercado respondió con una venta generalizada de bonos. El 5 años marcó su máximo desde principios de 2025, mientras el 30 años se acercó al 5.26%, superando los picos de la semana previa. La curva se empinó porque el largo plazo descuenta un escenario más complejo: inflación persistente más riesgo de que la Fed suba más de una vez antes de fin de año.
Warsh entierra la pausa y el mercado reacciona
El viernes 28, en el simposio de Jackson Hole, Warsh adoptó un tono más agresivo que el que había mostrado tras la junta de julio. Señaló que la inflación sigue por encima del 2% y que el banco central debe asegurarse de que «la inflación subyacente se está moviendo hacia nuestro objetivo claramente y a velocidad suficiente». Añadió que las lecturas del verano fueron mejores de lo esperado, pero que no le indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado significativamente.
La plataforma CME FedWatch asigna ahora 60.4% de probabilidad a una subida de 25 puntos básicos en la reunión del 16 de septiembre, frente al 56% del viernes previo. Kalshi, el mercado de predicción, coincide con un 59% para alza y 38% para pausa. La narrativa cambió en 48 horas: de pausa casi segura a subida como escenario base.
Irán dispara el crudo y refuerza el sesgo hawkish
El lunes, el presidente Trump amenazó con ataques adicionales contra Irán después de que fuerzas estadounidenses golpearan dos lanzadores de cohetes iraníes en la isla de Larak. Teherán respondió con ataques a Emiratos Árabes Unidos y Jordania, rompiendo un mes de calma relativa en la región. El Brent saltó a $93.03 por barril a las 8:30 a.m. ET, acumulando un alza cercana al 3% en la sesión.
Esa suba del petróleo reforzó el argumento de Warsh. Si el crudo se mantiene en estos niveles, el núcleo de inflación tendrá un piso más alto en los próximos meses. El mercado de bonos anticipó ese escenario: el 10 años tocó 4.75% durante la sesión, consolidando el máximo de 19 meses. Quien esperaba que la Fed pudiera recortar en el cuarto trimestre ya descartó esa opción.
La curva precia un ciclo, no solo un ajuste
La diferencia entre el movimiento del 5 años (máximo desde principios de 2025) y el 30 años (cerca del 5.26%) no es casual. El tramo corto y medio de la curva reacciona a la expectativa inmediata de alza; el largo, al riesgo de que esa subida no sea la última. Si la Fed sube en septiembre y el petróleo se mantiene firme, octubre y diciembre vuelven a estar sobre la mesa.
- 10 años: 4.75% el lunes (vs. ~4.50% antes de Jackson Hole)
- 30 años: cerca de 5.26% (sumó 5 pb respecto a la semana previa)
- 5 años: máximo desde principios de 2025, reflejando la expectativa de alza inminente
El spread entre el 10 y el 2 años se amplió ligeramente, señal de que el mercado no ve recesión inmediata pese a la suba de tasas. La narrativa no es «la Fed rompe algo»; es «la Fed sube porque puede permitírselo». Eso es más peligroso para quien está largo en bonos: implica que la venta tiene recorrido.
Warsh contra Trump, otra vez
El discurso de Jackson Hole pone a Warsh en ruta de colisión directa con Trump, quien lleva meses exigiendo tipos más bajos. En julio, la Fed mantuvo tasas sin cambios, pero tres gobernadores votaron a favor de una subida de 25 pb, una de las divisiones más marcadas en años recientes. Warsh acaba de validar esa postura minoritaria y convertirla en consenso de mercado. Trump amenazó a Irán el mismo día en que los bonos tocaban máximo; paradójicamente, ese movimiento geopolítico refuerza el argumento de Warsh.
El martes, con el Brent cotizando en $92.05 (+1.72% en la sesión de hoy), el rendimiento del 10 años operaba plano en 4.758%, consolidando la subida del lunes. La próxima referencia llegará con los datos de empleo de agosto, que se publican el viernes. Si el mercado laboral sigue firme, la probabilidad de alza en septiembre podría superar el 65%. Si se debilita, Warsh tendrá que justificar por qué la inflación importa más que el crecimiento.