Bruselas prepararía designar a AWS y Azure como gatekeepers en noviembre, según Bloomberg
María González · Geopolítica · 2026-10-02
Bloomberg reporta que Bruselas confirmará en noviembre la designación formal bajo la DMA. Es la primera vez que la norma cubre infraestructura en la nube, no solo apps.
La Comisión Europea planea designar formalmente a Amazon Web Services y Microsoft Azure como <abbr title="Empresas que controlan plataformas digitales clave y deben cumplir obligaciones de competencia">gatekeepers</abbr> bajo la Digital Markets Act (DMA) en noviembre, según reportó Bloomberg este viernes citando fuentes familiarizadas. Es la primera vez que el marco regulatorio europeo cubre infraestructura en la nube, no solo plataformas orientadas al consumidor como tiendas de aplicaciones o motores de búsqueda.
El paso marca la transición de una posición preliminar —que publicamos en junio cuando la Comisión notificó a ambas empresas el 25 de ese mes— a una decisión ejecutable con multas de hasta el 10% de los ingresos globales por incumplimiento, o el 20% en caso de reincidencia. La Comisión no ha confirmado públicamente la fecha y aclara que "no se ha tomado una decisión final", pero Bloomberg indica que los reguladores están terminando una investigación que concluye que ambos servicios cumplen los criterios de Big Tech del bloque.
De preliminar a formal: la cronología
La Comisión lanzó dos investigaciones de mercado el 18 de noviembre de 2025 para evaluar si Amazon y Microsoft deberían designarse como gatekeepers. Seis meses después, el 25 de junio de 2026, Bruselas informó a ambas empresas su posición preliminar: debían ser designadas como gatekeepers para sus servicios de computación en la nube a pesar de no cumplir los umbrales cuantitativos del DMA. El argumento: mantienen grandes bases de clientes de largo plazo para quienes el cambio es costoso y retienen la mayor parte de la nueva demanda de computación de IA dentro de sus propios ecosistemas.
Ahora, en octubre, Bloomberg adelanta que la decisión formal llegará en noviembre. El cronograma aún es un borrador y podría cambiar, pero la dirección está clara: ambos servicios quedarán bajo el mismo paraguas regulatorio que ya cubre a Alphabet, Apple, ByteDance y Meta en servicios específicos.

Qué cambia en la práctica
Una vez designados, Amazon y Microsoft tendrán seis meses para alinear sus servicios con la DMA. Las reglas impiden a los gatekeepers favorecer sus propios productos frente a competidores, obligan a trabajar con servicios rivales y exigen permitir que los clientes muevan sus datos fuera de la plataforma sin fricción.
- Interoperabilidad forzada: Deben abrir APIs y permitir que servicios rivales se integren sin barreras técnicas.
- Portabilidad de datos: Los clientes podrán migrar cargas de trabajo y datos a otros proveedores sin penalizaciones contractuales ni técnicas.
- Fin del self-preferencing: No pueden priorizar sus propios servicios de IA, bases de datos o herramientas de desarrollo sobre alternativas de terceros dentro del ecosistema.
- Multas ejecutables: Hasta el 10% de ventas globales por primera infracción, 20% por reincidencia.
La extensión del DMA a infraestructura en la nube es un precedente. Hasta ahora, la norma se aplicaba a plataformas visibles para el consumidor final; con este movimiento, Bruselas extiende el perímetro a la capa sobre la que corren miles de servicios digitales europeos.
El mercado, por ahora, no castiga
Microsoft cotiza este viernes en $516,88 (+0,79% intradía), mientras que Amazon opera en $252,18 (+1,59%). Ambas suben en una sesión en que el Nasdaq avanza +1,51%. El jueves cerraron en $512,80 y $248,23, respectivamente, con movimientos mínimos (-0,02% y -0,37%).
La reacción sugiere que la noticia ya estaba descontada desde junio o que los inversores no ven un impacto material inmediato en los números de ambas divisiones. AWS representó $26.300 millones en ingresos en el segundo trimestre de 2026 (el dato más reciente disponible), mientras que Azure no reporta cifras desagregadas pero analistas estiman que genera más de $30.000 millones trimestrales.

Asimetría de impacto
La regulación afecta de forma distinta a ambas empresas. AWS ha perdido cuota de mercado en los últimos años: del 34% en 2020 al 28% en el segundo trimestre de 2026, según Motley Fool. Microsoft, por el contrario, ha crecido fuertemente en Azure, impulsada por la integración de servicios de IA generativa y su asociación con OpenAI.
Para AWS, las obligaciones de portabilidad podrían frenar la fuga de clientes hacia Azure si logra que la migración sea más sencilla en ambas direcciones. Para Microsoft, la prohibición de self-preferencing complica el modelo de venta cruzada entre Azure, Microsoft 365 y herramientas de IA que ha sido clave en su crecimiento reciente.
El timing de la decisión no es casual. La expansión del DMA a cloud coincide con el auge de la computación de IA, donde ambos proveedores compiten por contratos multimillonarios con startups y empresas europeas que entrenan modelos de lenguaje. Bruselas busca evitar que esa nueva demanda quede capturada en ecosistemas cerrados antes de que se consolide.
Seis meses para adaptar
Si la decisión se confirma en noviembre, Amazon y Microsoft tendrán hasta mayo de 2027 para implementar los cambios. Eso incluye abrir APIs, publicar condiciones de portabilidad de datos y ajustar contratos comerciales para eliminar cláusulas que penalicen la salida de clientes.
La Comisión no ha detallado aún qué métricas usará para auditar el cumplimiento, pero el modelo es similar al que ya aplica a otras plataformas: inspecciones periódicas, quejas de terceros y multas automáticas si se detectan prácticas prohibidas. Las empresas que rompan el DMA enfrentan sanciones calculadas sobre ingresos globales, no solo europeos.
Bloomberg advierte que el cronograma aún puede cambiar y que la decisión sigue siendo un borrador. Pero la dirección está trazada desde junio, cuando la posición preliminar dejó claro que Bruselas considera a ambos servicios como infraestructura crítica del mercado digital europeo. La novedad de hoy es que esa posición está a un paso de convertirse en ley ejecutable.