Wall Street financia $17.200 millones en tecnología china
María González · Geopolítica · 2026-09-23
Bancos estadounidenses financiaron $17.200 millones en empresas chinas de tecnología este año. Mañana, Trump y Xi buscan extender una tregua que expira en siete semanas.
Bancos estadounidenses han financiado 19 operaciones de capital para empresas chinas de alta tecnología por $17.200 millones en lo que va de 2026, el 30% de toda la emisión del sector. Mañana jueves 24 de septiembre, Donald Trump y Xi Jinping se sientan en Washington a negociar restricciones tecnológicas, límites de exportación de semiconductores y la extensión de una tregua arancelaria que expira el 10 de noviembre. Wall Street está jugando en ambos lados de la mesa.
El mercado reaccionó antes de la cumbre: el Shanghai Composite subió 1,0% a 3.949,91 puntos el lunes 21 de septiembre, tras el anuncio de que las conversaciones previas entre Scott Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng fueron «muy exitosas». El Kospi de Corea del Sur saltó 1,7% a 7.007,72 puntos, con Samsung Electronics repuntando un 5%. El sector tecnológico del STAR50 de Shanghai avanzó 1,3% el martes, con las acciones de <abbr title="Inteligencia artificial">IA</abbr> subiendo 2,3%.
Hoy miércoles, los índices chinos cotizan planos. La reacción técnica ya quedó atrás; ahora el mercado espera datos.
Primer acuerdo tangible: notificación bilateral en IA
Bessent y He cerraron el domingo pasado en Nueva York el primer acuerdo concreto de esta ronda: un mecanismo de notificación bilateral para incidentes de IA con implicaciones de seguridad nacional. Ambos países discutirán qué constituye un «peligro principal» en inteligencia artificial, desde agentes incontrolables hasta actores cibernéticos no estatales. La reunión técnica está programada para Shenzhen en dos meses, aproximadamente en noviembre.
Jamieson Greer, representante comercial de EE.UU., confirmó que ambos países han «operacionalizado» la Junta de Comercio bilateral. En paralelo, discuten recortes arancelarios recíprocos en energía estadounidense, productos agrícolas e insumos chinos por un valor de $30.000 millones, según reportó Bloomberg el 15 de septiembre.
Wall Street apuesta en ambos bandos
Los $17.200 millones que bancos estadounidenses levantaron este año para empresas chinas de tecnología incluyen operaciones para fabricantes de chips, plataformas de IA y compañías señaladas por Washington como potenciales riesgos de seguridad. Actúan como bookrunners en un mercado que Trump intenta limitar mediante controles de exportación y listas de entidades restringidas.
- $750.000 millones: inversión de residentes de Hong Kong y China en acciones estadounidenses, con un salto del 23% en el último año.
- 30%: participación de Wall Street en emisiones de capital del sector tecnológico chino durante 2026.
- $1 billón: superávit comercial global de China proyectado para este año, el segundo consecutivo por encima de esa cifra, pese a los aranceles.
Un analista citado por Reuters lo resumió así: «Necesitas un pasaporte para ambos lados». La inversión cruzada entre EE.UU. y China en tecnología sigue creciendo mientras los gobiernos negocian restricciones sobre semiconductores avanzados y acceso a modelos de IA.

Tregua arancelaria: siete semanas para extenderla
La tregua actual expira el 10 de noviembre. Quedan siete semanas. Analistas de Bank of America Global Research consideran que una «extensión de un año» es el escenario base, pero ninguna de las partes ha confirmado ese plazo públicamente.
El 18 de septiembre, Washington aplazó el anuncio de nuevos aranceles por «exceso de capacidad manufacturera» china —un informe que recomendaba un arancel adicional del 7,5%— hasta después de la cumbre. La decisión preservó esa medida como palanca negociadora. China, por su parte, llega a la mesa con exportaciones aceleradas y un superávit comercial récord que le da margen de maniobra.
El plan de recortes recíprocos por $30.000 millones cubriría energía americana (gas natural licuado, petróleo), productos agrícolas (soja, maíz) e insumos chinos para fabricantes estadounidenses. Es una reducción marginal frente al volumen total del comercio bilateral, pero podría servir como señal política de buena fe.
Taiwán, Irán y minerales críticos
Los temas estructurales permanecen sin resolver. Taiwán sigue siendo el punto de mayor tensión estratégica; cualquier avance en semiconductores pasa por ese nudo. Irán añade fricción: China continúa comprando petróleo iraní pese a sanciones estadounidenses, y Washington exige que Beijing use ese apalancamiento económico para presionar a Teherán, especialmente tras la escalada del conflicto con Israel.
Minerales críticos (litio, cobalto, tierras raras) están en la agenda, pero sin propuestas concretas todavía. China controla gran parte de la cadena de refinación; EE.UU. busca diversificar pero necesita años para construir capacidad propia.

Xi llega a la base Andrews hoy (miércoles 23) con ceremonia de bienvenida. Mañana jueves, Trump lo recibe en el Rose Garden para el arranque formal de la cumbre bilateral. Por la noche, cena de estado en el ala este de la Casa Blanca, con presencia confirmada de Jamie Dimon y Jane Fraser, entre otros ejecutivos de Wall Street.
El mecanismo de notificación en IA es el único acuerdo confirmado hasta ahora. Todo lo demás —extensión de la tregua, recortes arancelarios, Taiwán, Irán— queda pendiente de las conversaciones de mañana. El mercado ha comprado estabilidad; falta ver si consigue certeza.