Exxon negocia retorno a Venezuela: Brent sobre $100 y Chevron fuerzan el giro
Carlos Ramírez · Geopolítica · 2026-09-16
Bloomberg reporta que la petrolera texana discute derechos sobre campos en el Orinoco tras meses de inspecciones técnicas. El CEO que llamó al país «uninvestible» en enero ahora dialoga con Caracas mientras el crudo justifica el riesgo.
ExxonMobil está en negociaciones activas para recuperar derechos de extracción en Venezuela, según reportes de Bloomberg y Reuters de finales de agosto. Las conversaciones abarcan 17 campos en el Cinturón del Orinoco y el Lago de Maracaibo, en un giro estratégico que contrasta con la postura pública del CEO Darren Woods hace solo ocho meses.
Woods calificó a Venezuela como «uninvestible» el viernes 9 de enero, cuando el presidente Trump presionó públicamente por inversiones de petroleras estadounidenses en el país sudamericano. Ahora la compañía envió equipos técnicos a Caracas en abril y mayo para inspeccionar infraestructura, y en agosto retomó conversaciones formales sobre campos específicos.
De «uninvestible» a negociador: qué cambió en ocho meses
Tres factores movieron la ficha. Primero, el Brent en rango $90-110 durante 2026 —impulsado por tensiones en Ormuz y disrupciones del conflicto con Irán— mejora dramáticamente la economía de proyectos que en enero lucían marginales. Segundo, Chevron comprometió $7.000 millones en abril para expandir producción de 290.000 a 600.000 barriles diarios, demostrando que el marco contractual post-Maduro puede funcionar. Tercero, Venezuela incluyó <abbr title="Mecanismo para resolver disputas fuera de tribunales nacionales, típicamente bajo reglas de la Cámara de Comercio Internacional o ICSID">arbitraje internacional</abbr> en los nuevos términos, algo inexistente cuando Exxon perdió activos en 2007.
Exxon mantiene una reclamación de $984,5 millones contra Venezuela por compensación no pagada tras la nacionalización de Hugo Chávez. Ese pasivo legal sigue sin resolverse públicamente y complica cualquier acuerdo nuevo.

Infraestructura en ruinas: el diagnóstico que frenó el entusiasmo
Los equipos técnicos que visitaron el proyecto Cerro Negro en mayo regresaron «decepcionados», según reportó el Wall Street Journal. La planta de refinación requiere reparaciones mayores y los pozos acumulan daños tras años de mala gestión. El Orinoco Belt produce crudo pesado de alta viscosidad que exige infraestructura especializada; sin inversión sostenida, la capacidad de bombeo se deteriora rápidamente.
Ese diagnóstico ralentizó el proceso. Mientras Chevron ya opera con ventaja estructural —controla participaciones activas desde antes de las sanciones—, Exxon partiría de cero en un entorno donde cada semana de demora tiene costo de oportunidad medido en barriles no extraídos con Brent sobre $100.
- 17 campos bajo discusión: Bloomberg y Reuters reportaron este número a finales de agosto, sin publicar la lista de nombres específicos.
- Producción potencial: Venezuela bombea actualmente ~900.000 barriles diarios; acuerdos con Exxon y Chevron podrían elevar el total a 1,5 millones bpd en cinco años.
- Riesgo contractual: Las partes aún no acordaron condiciones que satisfagan las exigencias de <abbr title="Rendimiento ajustado por riesgo que justifica inversión de capital en proyectos de alta incertidumbre política">retorno sobre capital</abbr> de Exxon en un país con historial de expropiación.
Trump empuja, Woods duda: la tensión entre Washington y Houston
La administración Trump presiona abiertamente por inversiones de $100 millones en el sector energético venezolano. El presidente declaró en agosto que «tenemos a Exxon entrando, Chevron entrando», anticipando acuerdos que las compañías no han confirmado. Woods, por su parte, mantiene cautela pública: en mayo reconoció «transformaciones regulatorias» pero evitó compromisos firmes.
La lógica económica favorece el retorno —crudo pesado del Hemisferio Occidental con Brent a $105 supera umbrales de rentabilidad incluso con <abbr title="Costo total de desarrollar, extraer y transportar un barril de petróleo hasta el comprador">breakeven</abbr> elevado—, pero el riesgo político sigue siendo el obstáculo central. Sin garantías duraderas de que un cambio de gobierno futuro no revierta términos contractuales, cualquier inversión multimillonaria se convierte en apuesta especulativa.
Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, señaló disposición al más alto nivel para acomodar preocupaciones de inversores extranjeros, pero las reuniones en Caracas y Houston no cerraron brechas contractuales. Chevron demostró que el modelo puede entregar retornos reales; Exxon todavía evalúa si los términos disponibles justifican el riesgo de repetir 2007.
Los nombres de campos específicos mencionados en algunos reportes —incluyendo Petrovictoria y Petromonagas— no aparecen confirmados en fuentes primarias verificables. Bloomberg y Reuters hablaron de 17 campos sin publicar la lista. Hasta que Exxon o el gobierno venezolano emitan comunicado oficial, los detalles siguen siendo objeto de especulación informada más que de dato duro.