China financió con fondos estatales chips Blackwell prohibidos
María González · Geopolítica · 2026-10-01
Fondos estatales chinos financiaron la compra de servidores con chips prohibidos B300. Cuando se expuso, alteraron los registros. El enforcement de controles tiene fugas documentadas.
China desplegó $1.600 millones a través de una entidad estatal de leasing para financiar la compra de más de 700 servidores de IA, al menos 32 de ellos equipados con chips Nvidia B300 Blackwell sujetos a prohibición de exportación desde octubre de 2023. La transacción apareció en depósitos regulatorios ante el Banco Popular de China revelados hoy por Bloomberg, exponiendo el mecanismo mediante el cual Pekín canaliza capital para acceder a hardware restringido por Washington.
Ingeniería financiera estatal
Semi-Tech Leasing Group Co., la financista, fue establecida originalmente con respaldo del fondo nacional de semiconductores chino y hoy está controlada predominantemente por gobiernos municipales de Shenzhen y Pekín. Su rol: desplegar capital para infraestructura de cómputo que prioridades nacionales de IA necesitan pero no pueden comprar directamente bajo los controles estadounidenses. Según los depósitos, uno de los contratos documentó explícitamente el financiamiento de 32 servidores Asustek Computer equipados con los B300 destinados a Glory View Technology Co., desarrolladora de infraestructura de IA.

Borrar las pistas
Tras escrutinio inicial de los registros, Semi-Tech Leasing presentó versiones alteradas de los mismos depósitos ante el sistema de crédito chino. Las nuevas versiones eliminaron descripciones específicas de hardware, detalles de proveedores y designaciones exactas de modelos de servidor, según Bloomberg. El patrón: publicar, detectar exposición, redactar. El enforcement reacciona; China ajusta tácticas.
Lo que revela la redacción posterior no es solo ocultamiento, sino que existe un protocolo para cuando una transacción restringida se hace pública. Como ya publicamos, las consultas del ministerio chino a Alibaba y ByteDance sobre volúmenes de compra del RTX Pro mostraron que Pekín opera tanto en canales oficiales como en estructuras opacas. Ahora sabemos que una de esas estructuras es estatal y tiene capacidad de reescribir su rastro documental.
Contexto: Blackwell prohibido, mercado negro activo
La familia Blackwell de Nvidia —<abbr title="chips de inteligencia artificial de alto rendimiento diseñados para centros de datos">B100, B200 y B300</abbr>— está bajo prohibición de exportación a China con presunción de negación desde octubre de 2023. Pekín presionó para desbloquear acceso durante las negociaciones recientes con Washington, cuando Jensen Huang fue sentado entre Trump y Xi en la cena de Estado de septiembre, pero Blackwell sigue bajo controles completos tras la cumbre.
- Mercado clandestino: un servidor DGX B300 alcanzó más de 8 millones de yuanes (~$1,1 millones) en el mercado negro chino en abril de 2026, subiendo desde ~4 millones de yuanes (~$589.000), según Financial Times.
- Acceso remoto: firmas chinas accedieron a 2.300+ chips Blackwell prohibidos mediante arreglos de renta en el extranjero antes de que la Cámara de Representantes aprobara la Remote Access Security Act el 12 de enero de 2026 por 369-22 votos, extendiendo controles de exportación a servicios de cloud computing.
- Volumen documentado: el lote revelado hoy (32 servidores B300) es pequeño, pero la existencia de 700+ servidores financiados sugiere que el número circulante puede ser mayor que lo divulgado públicamente.
Respuesta de los fabricantes
Nvidia dijo a Bloomberg que está investigando el asunto con sus socios fabricantes de equipos. Asus, el OEM identificado en el contrato de los 32 servidores B300, reiteró su «compromiso con regulaciones internacionales de control de exportaciones». Ninguna de las dos empresas tiene control directo sobre el financiamiento posterior una vez que el hardware se vende a un distribuidor o intermediario, pero ambas enfrentan exposición regulatoria en Washington si se prueba conocimiento de cadenas de suministro que terminan en entidades estatales chinas.
El diferencial de precio entre mercado oficial y clandestino —$1,1 millones vs. unos $400.000 en EE.UU. para el mismo servidor DGX B300— confirma que la demanda por Blackwell en China sigue íntegra pese a la restricción oficial. Y que existe un mercado dispuesto a pagar casi 3x el precio si el canal estándar está cerrado.
Brecha entre restricción y enforcement
La revelación subraya que los controles de exportación estadounidenses operan con brechas persistentes. China no construye una alternativa completa a Blackwell —DeepSeek y Huawei avanzan en software y en chips propios, pero aún no tienen paridad—, así que financia acceso al hardware prohibido mediante vehículos estatales con capacidad legal de operar como arrendadores. Washington reacciona cuando se expone una transacción, pero el enforcement es reactivo y China ajusta el método cada vez.
Nvidia cerró ayer en $228,38, prácticamente plano en la sesión del miércoles 30 de septiembre. La acción cotiza 3% por debajo de su máximo de 52 semanas en $235,47, registrado a fines de septiembre. El mercado ya descuenta que China seguirá siendo un problema de ingresos para Nvidia, pero el flujo de noticias como esta mantiene la presión sobre el enforcement estadounidense y europeo.
El lote de 32 servidores B300 documentado es pequeño. Pero si Semi-Tech Leasing financió 700+ servidores y desplegó $1.600 millones solo en esta línea de negocio, ¿cuántos más hay sin documentar?