Jensen Huang cenó entre Trump y Xi por IA global

María González · Geopolítica · 2026-09-26

El CEO de Nvidia fue sentado junto a los dos presidentes en la cena de Estado del jueves 24. Mientras se definen reglas globales sobre IA, China cierra brecha con modelos 5 veces más baratos.

Jensen Huang, CEO de Nvidia, fue sentado junto a Donald Trump y Xi Jinping en la cena de Estado de la Casa Blanca del jueves 24 de septiembre. La presencia del ejecutivo al lado de ambos presidentes marca su centralidad en las negociaciones geopolíticas sobre regulación global de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>, controles de exportación de chips avanzados y las tensiones por destilación de modelos entre EE.UU. y China.

Huang no estuvo solo: Lisa Su (AMD), junto a los CEO de OpenAI, Google, Microsoft, Meta y Apple, también asistieron. Pero el protocolo sitúa a Nvidia en el epicentro: cuando se discuten las reglas del juego de la IA, el proveedor de infraestructura que sostiene tanto el entrenamiento de modelos frontera en EE.UU. como las aspiraciones de indigenización tecnológica en China, está literalmente en la mesa presidencial.

De Air Force One a la Casa Blanca: Huang como actor diplomático

No es la primera vez que Huang actúa en esta intersección. En mayo, Trump lo llamó personalmente para subirlo al Air Force One rumbo a China, tras haberlo excluido inicialmente de la lista oficial. Esa llamada delató dos cosas: que el presidente prioriza la señal económica a Beijing por encima de presiones internas, y que Nvidia es demasiado grande para quedar fuera cuando se habla de acceso a mercados de IA.

Ahora, con Xi en Washington por primera vez en más de una década, el tablero se vuelve a definir. Los funcionarios estadounidenses y chinos han planteado un diálogo sobre incidentes de IA relacionados con seguridad nacional, pero los controles de exportación en chips Nvidia avanzados y las acusaciones de destilación de modelos siguen siendo puntos de fricción mayores, según reportó CNBC.

Jensen Huang cenó entre Trump y Xi por IA global

China cierra brecha: 4,4 meses de retraso y 5 veces más barato

Mientras Huang cenaba en Washington, los datos de septiembre pintaban un escenario nuevo. Según el reporte de Mozilla publicado el 17 de septiembre, la ventana de desempeño entre los modelos frontera cerrados estadounidenses y los de pesos abiertos chinos se ha reducido a aproximadamente 4,4 meses. Los modelos chinos, además, cuestan hasta cinco veces menos por tarea.

A mediados de 2026, cinco familias chinas desplegaban modelos de clase frontera: DeepSeek, Qwen (Alibaba), Kimi (Moonshot), GLM (Zhipu) y MiniMax. En julio, Moonshot AI lanzó Kimi K3 y Alibaba publicó Qwen 3.8-Max. Según el análisis de Data Gravity de junio, China ya suministra la mayoría de tokens de modelos abiertos del mundo y fija el precio de la inteligencia en el nivel abierto.

La brecha de desempeño, que a principios de 2026 académicos declararon cerrada, es resultado de indigenización tecnológica efectiva frente a controles de exportación estadounidenses y una apuesta fuerte en modelos de pesos abiertos. China puede diseñar sistemas competitivos y tiene capacidad lógica adecuada con SMIC, pero el <abbr title="High Bandwidth Memory, memoria de alto ancho de banda crítica para chips de IA">HBM</abbr> doméstico limita la producción de alto nivel de 2026 a cerca de 250.000-300.000 paquetes, según Data Gravity.

Jensen Huang cenó entre Trump y Xi por IA global

Trump rechaza esquemas globalistas; la ONU insiste en reglas multilaterales

Un día después de la cena, el viernes 25 de septiembre, Trump rechazó ante la Asamblea General de la ONU cualquier intento de construir un esquema globalista para controlar la tecnología de IA. La posición es clara: EE.UU. quiere ganar la carrera de IA sin atarse a marcos multilaterales.

Pero António Guterres, Secretario General de la ONU que se retira el 31 de diciembre de 2026, impulsa lo contrario. Representantes de 20 países pidieron un nuevo organismo internacional para supervisar sistemas de IA avanzada, según NBC News. La ONU ya estableció formalmente dos mecanismos en agosto de 2025: un panel científico independiente y un diálogo global anual. Ambos son cuerpos asesores y deliberativos bajo la Asamblea General; ninguno emite reglas vinculantes, pero funcionan como registro fechado y rastreable de la conversación multilateral.

El dilema para Trump: rechazar regulación global mientras sienta a Huang al lado de Xi en una cena cuyo tema central es precisamente seguridad de IA. La contradicción es aparente, no real. Huang está ahí porque Nvidia es una herramienta de negociación política, no solo un proveedor de chips. Los controles de exportación no son medidas económicas; son palancas diplomáticas.

El mercado chino: $17.000M que Nvidia ya perdió (y quiere recuperar)

China generó $17.000 millones en ventas para Nvidia en el año fiscal terminado el 26 de enero de 2026, el 13% de ingresos totales. Esa contribución había caído del 26% en fiscal 2022, tras sucesivas rondas de controles de exportación. En el tercer trimestre fiscal de 2025, China representó aproximadamente el 5% de los ingresos trimestrales de Nvidia, la caída más pronunciada en la serie histórica.

Morgan Stanley proyecta que el mercado de chips de IA chino alcanzará $67.000 millones en 2030. Con modelos abiertos chinos cerrando brecha y fijando precios 5x más bajos, Nvidia enfrenta una ecuación distinta: venderá más chips, pero ¿a quién, bajo qué restricciones y con qué margen?

Nvidia cerró el viernes 25 de septiembre en $225,07, con una subida marginal de +0,22% en la sesión. En el último mes, la acción acumula +7,35%; en un año, +26,83%. Opera a -4,41% de su máximo histórico de $235,47, alcanzado dentro del rango de 52 semanas.

El mercado no parece incorporar aún el riesgo de que China consolide su ventaja de costos en modelos abiertos mientras los controles de exportación se mantienen. En agosto, Nvidia pausó $36.000M en financiamiento por temores antimonopolio. Ahora, con Huang sentado entre Trump y Xi, el riesgo no es solo regulatorio interno: es geopolítico, multilateral y con actores que fijan precios fuera del alcance de Washington.

Quien esperaba que la cena de Estado resolviera tensiones comerciales se equivocaba. Lo que se definió el jueves 24 es que Nvidia es parte del tablero diplomático, no solo del tecnológico. Y en ese tablero, China ya juega con ventaja de costos mientras los controles de exportación estadounidenses siguen vigentes.