Trump abandona bombas y apuesta todo al asedio financiero contra Irán
María González · Geopolítica · 2026-09-11
Bessent anuncia para el lunes sanción contra un gran banco sin revelar cuál. El petróleo toca máximos y las bolsas caen cuatro días seguidos mientras la administración intenta forzar el fin de un conflicto que ya lleva seis meses.
El Secretario del Tesoro Scott Bessent anunció ayer jueves que la administración Trump sancionará «un gran banco» el próximo lunes, sin revelar ni la institución ni el país. La medida forma parte de un cerco económico que reemplazó la estrategia militar tras seis meses de conflicto con Irán sin victoria a la vista.
Bessent declaró en el programa Real America's Voice que la acción estaba programada para hoy viernes, pero fue pospuesta por las ceremonias del 25 aniversario del 11 de septiembre. «Vamos a hacerlo el lunes porque queremos honrar la memoria de nuestros ciudadanos caídos el 9/11. Pero observen el espacio el lunes», dijo, sin añadir más detalles.
De cuatro semanas prometidas a medio año sin salida
El conflicto entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026, hace más de seis meses. Trump proyectaba inicialmente una duración de cuatro o cinco semanas; medio año después, el enfrentamiento se ha convertido en uno de los desafíos más prolongados de su segunda administración y no hay indicios de que esté próximo a terminar.
Tras fallar en objetivos militares —los ataques estadounidenses no lograron reabrir el Estrecho de Ormuz de forma duradera— y en intentos de acuerdo interino, Washington viró hacia una estrategia de asfixia financiera indefinida. El resultado: una campaña de sanciones que Trump ha comparado con el «equivalente económico de D-Day».

Operation Economic Outcast: dos bancos caídos y uno por nombrar
El 24 de agosto, la administración lanzó la <abbr title="Operación de aislamiento económico contra Irán que incluye sanciones a entidades en sectores de envío, aviación, tecnología, oro y activos digitales">Operation Economic Outcast</abbr>, apuntando a casi 60 entidades, individuos y barcos que Washington acusa de ayudar a sostener la economía iraní y eludir sanciones. Los sectores objetivo incluyen envío, aviación, tecnología, oro y activos digitales.
Las dos primeras víctimas bancarias fueron Banque Misr (rama en Emiratos Árabes Unidos), sancionada el viernes 28 de agosto por procesar aproximadamente $1.800 millones en los últimos dos años para unas cien empresas potencialmente vinculadas a redes de banca paralela de Irán. La segunda fue Golden Global Bank en Turquía, sancionado el 4 de septiembre por facilitar «decenas de millones de dólares» en transacciones para la Fuerza Quds del IRGC.
La decisión de sancionar a Banque Misr —ligada a un socio de Estados Unidos en Oriente Medio— y a un banco turco —Turquía es miembro de la OTAN— señala un cambio táctico: Washington está dispuesto a tensar relaciones diplomáticas con aliados si detecta canales financieros hacia Teherán. El anuncio de Bessent sobre «un gran banco» para el lunes sugiere que la próxima institución podría tener más peso sistémico que las dos anteriores.

El mercado lee presión sobre Irán como presión sobre sí mismo
El anuncio de Bessent llegó mientras el petróleo Brent cerró el jueves en $109,51 por barril (+0,04% en la sesión), tras tocar $104,41 en los contratos de futuros (+2,78%). Hoy viernes, el crudo cotiza en $105,28, retrocediendo un 2,18% desde los máximos de ayer pero manteniéndose en niveles no vistos de forma sostenida desde principios de año.
En el último mes, el Brent acumula una subida del 13,88%; en términos anuales, el avance alcanza el 52,56%. La persistencia del conflicto mantiene la prima de riesgo geopolítico firmemente incorporada al precio del crudo, y cada nueva sanción refuerza la percepción de que el suministro global seguirá ajustado mientras Irán responda cerrando o amenazando rutas clave como el Estrecho de Ormuz.
- S&P 500: cierre del jueves en -0,59%, cuarta sesión consecutiva de caídas.
- Dow Jones: -0,35% en la misma sesión; hoy viernes opera plano tras abrir en negativo.
- Nasdaq: -0,97% el jueves, el peor desempeño de los tres índices principales.
- Bono del Tesoro a 10 años: yield subió a 4,944% hoy viernes, nivel que presiona a activos de riesgo.
- VIX: salta +8,38% hoy, señalando mayor nerviosismo en el mercado.
El problema para Wall Street es doble: el petróleo caro alimenta la inflación mayorista —que en agosto alcanzó el 5,4% anual según el <abbr title="Producer Price Index, índice de precios al productor que mide la inflación antes de llegar al consumidor">PPI</abbr>— y refuerza las expectativas de que la Reserva Federal mantenga tasas altas o incluso las suba si la presión de precios no cede. Los futuros de tipos que en agosto descontaban un recorte en septiembre ahora incorporan un escenario más restrictivo.
Seis meses de guerra que Trump quiso corta y ahora apuesta a larga
Al inicio del conflicto en febrero, Trump prometió una campaña breve y contundente. Seis meses más tarde, la estrategia es otra: un asedio económico sin fecha de fin. El presidente ha manifestado que no espera que el conflicto termine antes de las elecciones de noviembre, lo que implica al menos dos meses más de tensión sostenida y, probablemente, nuevas rondas de sanciones.
Bessent ha asumido el liderazgo operativo de la campaña económica. El anuncio del lunes será una prueba de hasta dónde está dispuesta la administración a ir: si el «gran banco» resulta ser una institución europea o asiática con exposición significativa al sistema financiero global, el impacto podría extenderse mucho más allá de Irán y generar fricciones diplomáticas adicionales.
Por ahora, el mercado no compra el optimismo de Trump. Los flujos hacia activos defensivos continúan, el oro cotiza cerca de máximos históricos y el apetito por riesgo se mantiene contenido. El lunes dirá qué banco entra en la lista negra y, más importante, si el cerco financiero logra lo que las bombas no pudieron.