5.4% anual: el M2 acelera al mayor ritmo desde 2022 semanas antes del alza de la Fed

María González · Económicas · 2026-09-22

La oferta monetaria creció en julio a la tasa más rápida en cuatro años, alcanzando un récord de $23.22 billones, semanas antes de que la Fed subiera tasas por primera vez desde 2023 para frenar una inflación que sigue en 3.4%.

La <abbr title="Oferta monetaria amplia que incluye efectivo, depósitos a la vista y depósitos de ahorro">oferta monetaria M2</abbr> de Estados Unidos creció 5.4% anual en julio de 2026, la tasa de expansión más rápida en cuatro años, justo cuando la Reserva Federal intenta convencer al mercado de que la inflación está bajo control. El agregado alcanzó un récord de $23.22 billones, con un salto mensual de $102.800 millones, según datos de la Fed publicados en agosto.

La aceleración monetaria llega seis días antes de que el <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, órgano que decide la política monetaria de la Fed">FOMC</abbr> subiera las tasas de interés 25 puntos básicos el 16 de septiembre, llevando el rango objetivo a 3.75%-4% en el primer ajuste al alza desde 2023. Como ya publicamos tras el discurso de Jackson Hole, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, había advertido el 28 de agosto que «la inflación está por encima de nuestro objetivo del 2%», elevando las expectativas de endurecimiento.

Un récord que complica la narrativa antiinflacionaria

El M2 había crecido $1.5 billones en el año transcurrido entre julio de 2025 y julio de 2026, una expansión equivalente al 6.9% del agregado de hace un año. La tasa de crecimiento anual de 5.4% es la más alta en 49 meses, desde mediados de 2022, cuando la resaca de liquidez post-pandemia aún dominaba el sistema financiero.

5.4% anual: el M2 acelera al mayor ritmo desde 2022 semanas antes del alza de la Fed

La teoría monetarista vincula expansión acelerada del dinero con presión inflacionaria, aunque con lags largos y variables. El debate ahora es si la velocidad del dinero —cuánto circula ese stock— justifica preocupación. Un agregado grande que permanece en balances bancarios sin circular no es necesariamente inflacionario; uno que fluye hacia consumo y activos, sí.

Inflación que no converge al ritmo prometido

El <abbr title="Índice de precios al consumidor">CPI</abbr> de agosto, publicado el 11 de septiembre, mostró inflación anual de 3.4%, sin cambio respecto a julio. La inflación subyacente (core) bajó ligeramente a 2.4% anual desde 2.5% en los doce meses previos, pero el incremento mensual de 0.3% fue más rápido que el de julio, señal de que la tendencia desinflacionaria perdió momentum.

En la conferencia de prensa del 16 de septiembre, Warsh describió el alza de tasas no como «ajuste» sino como remoción de «una dosis de acomodación». Advirtió que «demasiadas categorías siguen registrando aumentos por encima del 3%», rechazando la idea de que el trabajo del banco central esté terminado.

5.4% anual: el M2 acelera al mayor ritmo desde 2022 semanas antes del alza de la Fed

El riesgo rezagado que Warsh intenta adelantar

El dilema para la Fed es temporal: si el M2 acelerado de julio reaparece como inflación en seis a doce meses —el lag habitual según estudios monetaristas—, la tasa de 3.75%-4% puede resultar insuficiente para contener presiones en la primera mitad de 2027. Warsh está apostando a que factores estructurales (adopción de IA, mejoras de productividad, normalización de cadenas de suministro) neutralicen ese impulso monetario antes de que se traduzca en precios.

Las proyecciones del FOMC del 16 de septiembre reflejan esa incertidumbre: 16 de 18 miembros proyectan al menos una subida adicional de 25 pb en 2026, y cuatro de ellos ven necesarias dos alzas más. La votación unánime de septiembre (12-0) contrasta con la división de julio, cuando tres miembros votaron por subir mientras la mayoría mantuvo tasas en 3.50%-3.75%.

La combinación de M2 en aceleración y tasas aún por debajo del 4% deja abierta una pregunta incómoda: ¿cuánto dinero puede circular antes de que la Fed pierda credibilidad antiinflacionaria? Williams ya condicionó la paciencia de la Fed a lecturas mensuales de inflación subyacente de 0.2% o menos. Con el core CPI de agosto en 0.3% mensual y el M2 creciendo al ritmo más rápido en cuatro años, ese umbral luce cada vez más lejano.