Senado tumba CLARITY Act 49-50 pero el fallo fue por ética, no regulación
Patricia López · Criptomonedas · 2026-09-16
Bitcoin cayó 4% tras la votación del martes. Tres republicanos rompieron filas y los siete demócratas que negociaron votaron no. El proyecto se archiva hasta después de las elecciones de mitad de período.
El Senado votó 49-50 contra el CLARITY Act el martes 15 de septiembre, enterrando el primer intento de regulación federal integral del mercado de activos digitales en más de una década. Bitcoin cayó 4% a $75.613 tras la votación, mientras XRP se desplomó 9,2% y Ethereum retrocedió 4,5%. El proyecto necesitaba 60 votos procedimentales para avanzar; solo 50 senadores votaron a favor.
La votación de cloture se realizó a las 14:15 ET del martes. Cuatro republicanos rompieron filas para votar en contra: Susan Collins (Maine), Josh Hawley (Missouri), Jerry Moran (Kansas) y Thom Tillis (Carolina del Norte, por motivos procedimentales). Los siete demócratas que pasaron meses negociando el texto —Gillibrand, Warner, Booker, Warnock, Gallego, Alsobrooks y Cortez Masto— todos votaron no.

Este miércoles Bitcoin cotiza en $75.751, con una leve recuperación del 0,2% respecto al cierre del martes. Solana había cerrado el martes con una caída del 5,4%. El mercado descuenta que el proyecto no volverá a votarse en 2026 y probablemente quede archivado hasta después de las elecciones de mitad de período de 2026, empujando cualquier avance a 2029.
El motivo del fracaso: ética de funcionarios, no marco de mercado
El CLARITY Act no fracasó por desacuerdo sobre cómo regular el mercado de activos digitales —la división entre jurisdicción de la <abbr title="Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, regulador de valores">SEC</abbr> y la <abbr title="Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas, regulador de derivados y commodities">CFTC</abbr> que la industria pedía desde 2021— sino por el lenguaje ético sobre tenencias de cripto de funcionarios. Los republicanos habían lanzado el domingo una versión revisada de 635 páginas con nuevas restricciones éticas para abordar las preocupaciones demócratas, como publicamos el domingo, pero esos cambios no fueron suficientes.
La referencia de Warren apunta a un problema de fondo que los demócratas no resolvieron con las enmiendas: si el marco regulatorio del CLARITY Act beneficia directamente a negocios en los que el presidente tiene interés financiero, ¿es legislación o conflicto de interés institucionalizado? Esa pregunta no tuvo respuesta el martes.
Reacciones: «Se acabó»
Brad Garlinghouse, CEO de Ripple, escribió en redes tras la votación: «This one stings». La empresa había invertido recursos significativos en lobby para el proyecto, esperando que el marco resolviera años de incertidumbre tras la demanda de la SEC.
La senadora Cynthia Lummis, republicana de Wyoming y una de las principales impulsoras del proyecto, dijo a reporteros tras la votación: «I think we're done. It's over. Because we've been working on this bill for over a year, and we've given them over 120 of their requests. That's enough». Lummis había advertido antes de la votación que si la moción de cloture era denegada, las negociaciones terminarían.
- Polymarket desplomó las probabilidades de que el CLARITY Act se apruebe en 2026 del 30% al 14% en cuestión de horas el martes.
- El mercado de predicción ahora da al proyecto solo 5% de probabilidad de convertirse en ley este año.
- Los inversores temen que el proyecto se archive hasta después de las elecciones de mitad de período de 2026, no 2028.
Grayscale reconoció el fracaso del Senado en un comunicado, llamándolo «not the outcome we hoped for» e indicó que la industria continuará avanzando mediante el trabajo de reguladores como la SEC y la CFTC. Es decir: sin marco legislativo federal, el sector queda en manos de la interpretación administrativa de dos agencias que llevan años peleando por jurisdicción.
Qué queda sobre la mesa
El fracaso del CLARITY Act esencialmente termina el trabajo legislativo de estructura de mercado en el Senado para 2026. El próximo intento dependerá de la composición del Congreso tras las elecciones de mitad de período de 2026. Mientras tanto, la industria crypto en Estados Unidos opera sin el marco regulatorio que celebró en mayo cuando el proyecto desbloqueó en comité.
La votación de este martes deja claro que la industria perdió no por el contenido técnico del proyecto —que había sido negociado exhaustivamente— sino por la incapacidad de resolver un problema de percepción: legislar para un mercado en el que el presidente tiene intereses comerciales directos. Ese problema político no se resuelve con enmiendas; se resuelve con tiempo o con un cambio de administración.