Qué es una cuenta corriente: la bancaria y la de la balanza de pagos

Lucas Montero · Ahorro y renta fija · 2026-09-22

Qué es una cuenta corriente bancaria, en qué se diferencia de una de ahorro y qué mide la cuenta corriente de un país en su balanza de pagos.

Una cuenta corriente es una cuenta bancaria pensada para el día a día: recibir tu nómina, pagar con tarjeta, domiciliar recibos y sacar efectivo, con disponibilidad inmediata del dinero. El mismo término, en economía, nombra algo distinto: la cuenta corriente de la balanza de pagos, que registra el comercio de bienes y servicios de un país con el exterior.

Qué es una cuenta corriente bancaria

Una cuenta corriente, también llamada cuenta de cheques en México o cuenta vista en algunos países, es el producto bancario más básico: guardas tu dinero y el banco te da acceso inmediato a él mediante tarjeta de débito, transferencias, domiciliaciones y, en algunos casos, talonario de cheques. No suele exigir un plazo mínimo ni penaliza por retirar el dinero, porque su función es la liquidez, no la rentabilidad.

Cuenta corriente frente a cuenta de ahorro

La diferencia principal es el propósito, no la letra pequeña del contrato. Una cuenta corriente prioriza mover dinero: pagar, cobrar, domiciliar. Una cuenta de ahorro prioriza guardarlo y, a cambio de moverlo menos, algunos bancos pagan un interés algo mayor. En la práctica muchos bancos en España y México ya ofrecen cuentas corrientes sin comisiones que remuneran el saldo, así que la frontera se ha difuminado. Lo que no cambia es que ninguna de las dos está pensada para hacer crecer el dinero a largo plazo: para eso existen productos como los fondos indexados o una cuenta remunerada con un interés pactado.

Cómo abrir una cuenta corriente en España, México y Chile

En España, cualquier banco autorizado por el Banco de España permite abrir una cuenta corriente con DNI o NIE, y buena parte de las entidades ya no cobran comisión de mantenimiento si domicilias la nómina o cumples un mínimo de operaciones. En México, los bancos regulados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ofrecen desde cuentas básicas de nivel 1, con requisitos mínimos de identificación y topes de depósito, hasta cuentas corrientes completas para quien acredita domicilio e ingresos. En Chile, la cuenta corriente tradicional exige acreditar ingresos y suele pedir un aval o antigüedad laboral, por lo que muchos usuarios empiezan con una cuenta vista o una cuenta RUT del Banco Estado, de apertura más simple.

Costes y protección del dinero

Una cuenta corriente puede cobrar comisión de mantenimiento, de emisión de tarjeta o por transferencias internacionales, aunque la competencia ha llevado a muchos bancos a ofrecerlas gratuitas bajo ciertas condiciones. El dinero depositado está protegido hasta un límite legal: en España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad; en México, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) cubre hasta 400.000 UDIS por persona y banco. Conviene revisar el folleto de comisiones antes de abrir la cuenta, porque varían mucho entre entidades y entre países.

En Argentina, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) también fija un esquema de garantía de depósitos a través del Sistema de Garantía de los Depósitos (SEDESA), que cubre un monto máximo por depositante y entidad. A diferencia de España o México, en Argentina es habitual que quien busca proteger sus ahorros del avance de los precios combine la cuenta corriente, que no rinde nada, con instrumentos que sí ajustan por inflación o pagan un interés pactado, como un depósito a plazo fijo.

Qué es la cuenta corriente de la balanza de pagos

En macroeconomía, la cuenta corriente es uno de los componentes de la balanza de pagos de un país: registra el comercio de bienes y servicios con el resto del mundo, la renta que reciben o pagan sus residentes por inversiones en el extranjero y las transferencias unilaterales, como las remesas. Cuando un país exporta más de lo que importa y recibe más renta y transferencias de las que paga, su cuenta corriente está en superávit. Cuando ocurre lo contrario, está en déficit, y ese déficit tiene que financiarse con entrada de capital extranjero o con reservas.

Un déficit de cuenta corriente sostenido no es automáticamente malo: puede reflejar que un país está importando bienes de capital para crecer más rápido en el futuro. Pero si se financia con deuda externa a corto plazo, deja al país expuesto a una salida repentina de capitales, algo que analistas y bancos centrales vigilan de cerca en economías emergentes. En Argentina, por ejemplo, el déficit de cuenta corriente se sigue muy de cerca porque históricamente se ha financiado con reservas del Banco Central y con deuda, dos factores que también influyen en la prima de riesgo país que paga el Estado para endeudarse.

Un ejemplo numérico

Supongamos un país que en un año exporta bienes y servicios por 80.000 millones de dólares e importa por 95.000 millones: su balanza comercial es de -15.000 millones. Si además paga 3.000 millones en intereses de deuda externa y recibe 2.000 millones en remesas de sus emigrantes, su cuenta corriente cierra en -16.000 millones de dólares, un déficit que tendrá que cubrir con inversión extranjera, deuda nueva o una caída de sus reservas internacionales.

Preguntas frecuentes

¿Una cuenta corriente da intereses?

Depende del banco. La mayoría de cuentas corrientes tradicionales no remuneran el saldo, o pagan un interés casi nulo, porque su función es la liquidez diaria. Algunas entidades digitales sí ofrecen una remuneración simbólica sobre el saldo medio.

¿Qué pasa si mi cuenta corriente tiene saldo negativo?

Si el banco autoriza un descubierto, cobra un interés elevado sobre el importe negativo, además de posibles comisiones por reclamación. Sin autorización previa, el banco puede rechazar el pago y aplicar igualmente una comisión.

¿Puedo tener cuenta corriente en un banco de otro país?

En general sí, aunque suele exigir acreditar residencia fiscal, domicilio o ingresos en ese país, y algunos bancos piden que ya seas cliente de otra filial del mismo grupo. Los trámites y requisitos cambian según el país de origen y el de destino.

¿Es lo mismo déficit de cuenta corriente que deuda externa?

No. El déficit de cuenta corriente es un flujo: lo que un país gasta de más con el exterior en un periodo. La deuda externa es un saldo acumulado: el total que ese país debe a acreedores extranjeros en un momento dado. Un déficit persistente suele traducirse en más deuda externa, pero son magnitudes distintas.

¿Cómo afecta la cuenta corriente al tipo de cambio?

Un déficit de cuenta corriente amplio suele presionar a la baja el tipo de cambio de la moneda de ese país, porque hace falta vender esa moneda para pagar lo que se compra fuera. Un superávit tiende a fortalecerla, aunque el efecto final depende también de los flujos de capital y de las decisiones del banco central.