BlackRock explora fondos tokenizados con stablecoin de yen de $131,5M
Patricia López · Criptomonedas ·
El gestor de $15,5 billones firmó un MoU con SBI y Startale para estudiar la conexión de MMF tokenizados con JPYSC, el primer stablecoin trust de yen. Sin timeline ni producto confirmado.
BlackRock, SBI Holdings y Startale Group firmaron este martes un memorándum de entendimiento para explorar la conexión entre fondos de mercado monetario tokenizados y JPYSC, el stablecoin denominado en yen japonés. Al 26 de octubre, JPYSC tenía aproximadamente 20.700 millones de tokens en circulación, con un valor de $131,5 millones.
El acuerdo involucra a BlackRock Financial Management y BlackRock Japan, junto con SBI Holdings y Startale. Los cuatro socios revisarán cooperación potencial en tecnología, infraestructura, negocio, distribución y regulación; planean abrir el alcance a instituciones financieras y empresas tanto en Japón como en el extranjero.
Exploración, no producto
El anuncio no identifica un fondo específico de BlackRock ni una blockchain concreta. Tampoco hay <abbr title="Plazo definido para la entrega o lanzamiento de un producto o servicio">timeline</abbr> confirmado. SBI no menciona explícitamente a BUIDL —el fondo tokenizado que BlackRock lanzó en 2024 y que hoy gestiona aproximadamente $2,17 mil millones en Tesoros de EE.UU., repos nocturnos y efectivo— como el producto que se conectará con JPYSC. Cualquier integración específica requeriría confirmación de los participantes y, probablemente, luz verde regulatoria.
En otras palabras: esto es un acuerdo para estudiar si tiene sentido técnico, comercial y legal poner fondos de mercado monetario tokenizados y un stablecoin de yen en los mismos rieles. No es un servicio que un tesorero japonés pueda usar mañana.
JPYSC y la apuesta por trust
JPYSC se lanzó el 24 de junio de 2026 como el primer stablecoin de yen de tipo <abbr title="Estructura fiduciaria donde los activos se mantienen en cuentas segregadas para proteger a los tenedores de tokens">trust</abbr> de Japón. Lo emite SBI Shinsei Trust Bank con reservas en cuentas segregadas de fideicomiso. La elección del modelo trust busca diferenciarse de estructuras de respaldo más opacas: los activos están fuera del balance del emisor, y en teoría los tenedores de tokens tienen derecho directo sobre las reservas.

Con $131,5 millones en circulación, JPYSC es todavía marginal comparado con stablecoins en dólares —USDT y USDC suman decenas de miles de millones—, pero es el primer intento serio de replicar esa infraestructura en yenes con estructura regulada. La estrategia de SBI y Startale pasa por atraer a gestores institucionales como BlackRock para dar liquidez y legitimidad al producto.
El objetivo del <abbr title="Memorándum de entendimiento, acuerdo preliminar no vinculante para explorar cooperación">MoU</abbr> es estudiar si los <abbr title="Fondos de mercado monetario, vehículos donde corporaciones e instituciones aparcan efectivo con bajo riesgo y alta liquidez">MMF</abbr> tokenizados pueden liquidarse contra JPYSC. En la práctica, un tesorero corporativo japonés podría moverse entre yen y un fondo que genera rendimiento sin esperar horarios bancarios. Ambos activos en rieles blockchain que operan 24/7.
BlackRock en Asia y la alianza Open Standard
BlackRock gestiona $15,5 billones en activos globalmente y ha apostado por tokenización institucional desde el lanzamiento de BUIDL. Wall Street lleva meses construyendo infraestructura blockchain para tesorería corporativa, y Japón representa una frontera estratégica para esa expansión.
El 16 de octubre, SBI y Startale se unieron a la alianza Open Standard, un grupo cuyos miembros incluyen a BlackRock y Visa. Esa alianza trabaja en la interoperabilidad entre JPYSC y OUSD, un stablecoin en dólares, con el objetivo de liquidación yen-dólar directamente onchain. Si el MoU avanza, los fondos tokenizados de BlackRock podrían integrarse en ese ecosistema de liquidación cross-currency.
| Entidad | Rol | Aporte |
|---|---|---|
| BlackRock Financial Management / BlackRock Japan | Gestor de activos | $15,5 billones AUM, fondo BUIDL ($2,17B) |
| SBI Holdings | Conglomerado financiero | Operaciones bancarias, valores, activos digitales |
| Startale Group | Desarrollador blockchain | Infraestructura técnica y desarrollo |
| SBI Shinsei Trust Bank | Emisor de JPYSC | Reservas en fideicomiso segregado |
Hoy, la acción de BlackRock cotiza en $1.132,25, con una subida del 0,41% en la sesión. El par USD/JPY opera en 157,91, subiendo un 0,26%. El mercado no ha reaccionado significativamente al anuncio del MoU, coherente con el hecho de que no se trata de un producto en marcha sino de una declaración de intenciones.

Infraestructura antes que volumen
La tokenización de fondos de mercado monetario tiene sentido si existe un ecosistema de activos digitales con el que operar. JPMorgan y BlackRock ya compiten por custodiar las reservas que respaldan stablecoins regulados en dólares. Ahora, el mismo patrón se replica en yenes: primero se construye el stablecoin, luego se conecta con fondos tokenizados, y más tarde —si la regulación lo permite— se abren a flujos institucionales.
El cambio de narrativa es claro. Hace dos años, los stablecoins eran un producto cripto-nativo. Hoy, son infraestructura financiera que los mayores gestores del mundo quieren integrar en sus operaciones.
La alianza Open Standard apunta a esa dirección: interoperabilidad entre monedas, liquidación instantánea, reducción de intermediarios. Si Japón quiere que el yen tenga presencia real en finanzas onchain —y no quedar relegado mientras el dólar domina—, necesita que emisores locales y gestores globales construyan juntos. El MoU de hoy es el primer ladrillo de esa apuesta.