Mineros liquidaron 32,000 BTC en Q1 pero JPMorgan lee señal alcista en el colapso
Patricia López · Bitcoin · 2026-09-20
Seis mineros públicos vendieron más bitcoins en un trimestre que en todo 2025 mientras la criptomoneda cotizaba bajo su costo de producción. El banco interpreta la debilidad extrema como setup contrario.
Entre enero y marzo de 2026, seis mineros públicos de Bitcoin liquidaron 32,000 BTC, un volumen que supera todas sus ventas en 2025 y marca el mayor desprendimiento trimestral desde el colapso de Terra-Luna en Q2 2022. La diferencia: aquella vez vendieron 20,000 monedas; esta vez, un 60% más. El detonante fue idéntico: operar bajo pérdidas durante meses mientras Bitcoin cotizaba por debajo de su <abbr title="Costo total de minar un Bitcoin, incluidos electricidad, depreciación de hardware y gastos generales">costo de producción</abbr>.
Según el análisis de JPMorgan liderado por Nikolaos Panigirtzoglou, producir un Bitcoin costaba aproximadamente $90,000 en enero, pero se ajustó a $77,000 en febrero y se estabilizó en $78,000 para junio de 2026. Bitcoin cotizó por debajo de esa cifra durante cinco meses consecutivos hasta junio, cuando el precio rondaba los $80,315, un 19% por debajo del punto de equilibrio. Hoy domingo, tras la recuperación de septiembre, la criptomoneda cotiza en $80,397, de nuevo por encima del umbral de rentabilidad que provocó la oleada de ventas.
Marathon vendió $1.1B en un solo mes
La magnitud de la liquidación queda clara en las cifras individuales. Marathon Digital vendió 15,133 BTC solo en marzo, generando aproximadamente $1,100 millones. Riot Platforms desprendió 3,778 monedas en el trimestre (~$289.5M), Core Scientific liquidó unas 1,900 en enero (~$175M) y Cango vendió 2,000 en marzo (~$143M). Los otros dos mineros públicos del grupo, CleanSpark y Bitdeer, completaron el récord trimestral.
- Marathon Digital: 15,133 BTC vendidos en marzo (~$1,100M)
- Riot Platforms: 3,778 BTC en Q1 (~$289.5M)
- Core Scientific: ~1,900 BTC en enero (~$175M)
- Cango: 2,000 BTC en marzo (~$143M)
- CleanSpark y Bitdeer: ventas no detalladas que completan las 32,000 monedas
El contraste con 2024 es brutal. Ese año, los mineros públicos sumaron neto 17,593 BTC a sus tesorerías, con reservas combinadas superiores a 100,000 monedas. La inversión de acumulación a liquidación refleja estrés estructural amplificado por tres factores: márgenes comprimidos, obligaciones de deuda elevadas y el pivote masivo hacia infraestructura de inteligencia artificial que ya publicamos en septiembre.

El termostato de Bitcoin: cuando baja el precio, baja la dificultad
A diferencia de cualquier mercado de acciones, la red Bitcoin tiene un mecanismo de auto-corrección incorporado. Cuando el precio cae por debajo del costo de producción, los mineros con equipos menos eficientes o electricidad más cara se apagan. Eso reduce el <abbr title="Poder computacional total de la red Bitcoin, medido en hashes por segundo">hashrate</abbr>, y cada dos semanas aproximadamente la red ajusta automáticamente su <abbr title="Parámetro que determina qué tan difícil es encontrar un bloque válido; se ajusta cada 2,016 bloques para mantener el tiempo promedio en 10 minutos">dificultad de minería</abbr> para mantener la producción de bloques estable en un bloque cada 10 minutos.
Ese ajuste funciona como un piso de precio natural. Cuando la dificultad baja, los mineros que sobreviven ganan más bitcoins por la misma cantidad de energía consumida. El <abbr title="Ingresos diarios estimados por petahash de capacidad de minería">hashprice</abbr> —ingreso diario por petahash de poder computacional— rondaba los $33 por PH/s en el peor momento, por debajo del punto de equilibrio de ~$35 citado comúnmente para operadores medianos. Según CoinShares, entre 15% y 20% de la flota minera global operaba con pérdidas durante ese período.
JPMorgan documentó que el beta de dificultad respecto al precio de Bitcoin subió a 0.62 en seis meses, indicando que una proporción mayor de operadores está exactamente en su línea de costo y enciende o apaga máquinas según el precio. Eso hace que el ajuste sea más sensible, pero también que el ciclo de reequilibrio opere más rápido.

Sentimiento débil, setup fuerte
Lo curioso del análisis de JPMorgan es la interpretación. El banco publicó el reporte de costo de producción —habitualmente leído como indicador bajista cuando el precio está debajo— pero Panigirtzoglou subrayó que el sentimiento débil extremo debería interpretarse como indicador contrario. Es decir: cuando mineros profesionales están liquidando reservas a pérdida, el mercado tiende a estar cerca de un suelo, no de más caídas.
La lógica: si quienes conocen mejor la economía del negocio venden por necesidad (no por convicción bajista), la oferta forzada se agota y el siguiente comprador marginal encuentra menos resistencia. En junio, Bitcoin cayó por debajo de $62,000 el día 5, disparando $1.5B en liquidaciones de posiciones largas. Ese fue el clímax de la presión vendedora. Tres meses después, Bitcoin rompió los $80,000 y hoy cotiza en $80,397, un 29% por encima del suelo de junio.
Qué cambió desde junio
Tres ajustes clave estabilizaron la industria. Primero, la dificultad cayó dos veces (enero y junio), haciendo que minar volviera a ser rentable para los que siguieron operando. Segundo, mineros de alto costo se desconectaron, reduciendo la competencia por el subsidio de bloque. Tercero, el precio recuperó terreno: de ~$80,315 en junio a más de $80,000 en septiembre. Con Bitcoin nuevamente por encima de $78,000, producir vuelve a tener margen positivo para la mayoría de la flota activa.
El costo de producción no es estático. JPMorgan lo estimó en $90,000 en enero, luego lo ajustó a $77,000 en febrero y lo estabilizó en $78,000 para junio, reflejando tanto la caída del precio como los ajustes de dificultad. Otras estimaciones que incluyen operadores privados sitúan el costo all-in más cerca de $88,000 en julio, lo que sugiere que parte de la flota todavía opera ajustada incluso con Bitcoin en $80k.
La pregunta para quien opera no es si los mineros volverán a acumular —eso depende del margen y del ciclo de deuda—, sino si el mecanismo de auto-corrección de la red funcionó como termostato de precios. La evidencia de enero a septiembre sugiere que sí: cuando Bitcoin cae bajo costo, mineros se apagan, dificultad baja, oferta forzada se agota y el precio encuentra piso. No es instantáneo, pero ocurre. Los cinco meses bajo $78,000 fueron el ajuste; la recuperación a $80k es la consecuencia mecánica de ese reequilibrio.