Bitcoin retrocede desde máximos de septiembre por fortaleza del dólar

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El DXY alcanza 102,2 puntos mientras la geopolítica impulsa demanda defensiva y Bitcoin retrocede desde sus máximos de septiembre. El desacoplamiento de septiembre se agotó; ahora ambos se mueven en direcciones opuestas.

Bitcoin cotiza en $82.620 este lunes a media tarde en Nueva York mientras el <abbr title="Índice del dólar estadounidense que mide su valor frente a una cesta de seis divisas principales">DXY</abbr> alcanza 102,2 puntos, su nivel más alto en 18 meses. El índice del dólar rompió por encima de 102,50 la semana pasada y se mantiene cerca de ese techo, impulsado por la escalada en el Estrecho de Ormuz y la continuidad de ataques rusos a infraestructura energética ucraniana.

El desacoplamiento que Bitcoin logró en septiembre se acabó. Durante ese mes, la criptomoneda ganó 6% mientras el DXY subía 2%, rompiendo la correlación inversa histórica. Ahora, con el dólar acelerando desde 98,8 a inicio de septiembre hasta los 102,2 actuales —un alza de 3,5% en cinco semanas—, Bitcoin retrocede desde los máximos de septiembre.

Bitcoin retrocede desde máximos de septiembre por fortaleza del dólar

Ormuz impulsa el dólar, no el oro

Los Guardianes Revolucionarios iraníes reportaron haber incendiado un tercer superpetrolero en el Estrecho de Ormuz en dos días, lo que llevó el Brent a $106,46 en máximos intradía, su nivel más alto en más de dos semanas. Paralelamente, el presidente Donald Trump había afirmado el viernes que Rusia y Ucrania acordaron detener ataques a infraestructura energética; sin embargo, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy reportó el lunes seis nuevos ataques rusos a instalaciones del sector.

Esa combinación dispara la demanda de dólares por un canal técnico: Europa y Japón importan casi todo su petróleo pagando en dólares. Un barril más caro obliga a vender más euros y yenes para cubrir la factura. El euro y el yen componen 71% de la ponderación del DXY y representan tres cuartas partes de su alza desde el mínimo del lunes pasado, según datos de mercado. El oro, que suele beneficiarse de tensiones geopolíticas, cotiza en $4.188 con una caída de 0,67% en la sesión, mientras el dólar se lleva el flujo defensivo.

ETFs y flujos: la presión se acumula

Los <abbr title="Fondos cotizados que replican el precio de Bitcoin al contado">ETFs spot de Bitcoin</abbr> perdieron $681 millones la semana pasada, su peor racha de salidas desde junio. El miércoles 7 de octubre registraron $484,9 millones en salidas en un solo día, revirtiendo las entradas récord de septiembre. Esos flujos negativos coinciden con el repunte del dólar y el retroceso de Bitcoin desde los máximos cercanos a $87.000 que tocó en septiembre.

El <abbr title="Valor agregado de todas las posiciones abiertas en contratos de futuros perpetuos de Bitcoin">open interest</abbr> en futuros perpetuos de Bitcoin se estabilizó entre $35.000 y $54.000 millones en términos nominales a inicio de octubre, tras semanas de caída. Ese rango refleja consolidación, no convicción: los traders mantienen posiciones abiertas pero no aumentan exposición mientras el precio oscila entre $82.000 y $85.000.

CPI del miércoles como catalizador

Los datos de inflación de Estados Unidos se publican el miércoles 14 de octubre. Si el índice de precios al consumidor sale por encima del consenso, los rendimientos del Tesoro pueden extender su alza y el dólar ganar terreno adicional, estrechando aún más el rango de Bitcoin. Un dato más frío podría aliviar la presión sobre activos de riesgo, pero el contexto geopolítico sigue siendo el driver dominante esta semana.

La correlación inversa entre Bitcoin y el dólar vuelve a funcionar, pero con una diferencia: en septiembre ambos subían juntos, desafiando el manual; ahora el dólar acelera y Bitcoin retrocede, confirmando la relación histórica. El diferencial de tasas entre Estados Unidos y el resto del mundo —con la Reserva Federal manteniendo tipos restrictivos mientras Europa y Japón tardan en subir— refuerza el atractivo del dólar. Esa brecha técnica, combinada con la crisis energética, deja a Bitcoin sin margen para repetir el rally de septiembre.