Cero exposición a IA: Gundlach lee Oracle y pone la cartera en defensiva
María González · Análisis y Opinión · 2026-09-21
El Bond King recorta equity de 40% a 30% y recomienda huir del sector. Los CDS de Oracle tocan máximos de 7 años y el CAPE marca 40.6x.
Jeffrey Gundlach redujo su recomendación de asignación en acciones de 40% a 30% y aconsejó invertir en un índice de igual ponderación para mantener la exposición a inteligencia artificial «virtualmente en cero». La declaración, hecha el viernes 18 de septiembre en The Julia La Roche Podcast, marca la primera salida defensiva pública del fundador de DoubleLine Capital en 2026. Su argumento se apoya en dos frentes: el <abbr title="Cyclically Adjusted Price-to-Earnings ratio, múltiplo de valuación ajustado por ciclo económico">CAPE</abbr> del S&P 500 en 40.6 veces —percentil 98.8 desde 1881— y grietas visibles en el mercado de crédito relacionado con IA.
«Mantente lo más lejos posible de ese sector», dijo Gundlach al explicar su preferencia por un Fortune 500 con igual ponderación. Esa estructura diluye el peso de los hiperscalers y reduce la exposición a los múltiplos extremos de las acciones de IA. La cartera que describió incluye bonos de alta calidad, deuda de mercados emergentes en moneda local, oro, materias primas y «pólvora seca» de corta duración. No es una huida al efectivo: es una rotación hacia defensivos con rendimiento.
CAPE en territorio de burbuja
El Shiller PE del S&P 500 se sitúa en 40.6 veces en septiembre de 2026, según datos de GuruFocus y thetrading.tools. Solo 20 meses en la historia desde 1881 han registrado un múltiplo más alto: todos ocurrieron en 1999, 2000 y 2026. Gundlach citó el umbral de 42 veces como indicador histórico de retornos reales negativos en el próximo decenio. El S&P 500 cerró el viernes 18 de septiembre en 7.650,5 puntos (+0,17%), a menos de 2% de su máximo histórico de 7.798,99 alcanzado en agosto.

La comparación con 1999-2000 es directa: el CAPE tocó 44.2 veces en diciembre de 1999, justo antes de que el Nasdaq cayera 78% en treinta meses. Como publicamos este lunes, el sector tecnológico del S&P 500 cotiza a 21 veces ganancias forward, el mismo nivel de noviembre de 2022 cuando OpenAI lanzó ChatGPT. Pero las ganancias han subido 20% mientras las valuaciones cayeron 34% desde octubre de 2025. Ese ajuste por ganancias, sin embargo, no aplica al CAPE: el múltiplo ajustado por ciclo sigue en zona de alerta.
Oracle como termómetro del crédito de IA
Mientras el S&P suma 15,4% en doce meses y AMD marca máximos históricos, el mercado de bonos corporativos cuenta otra historia. Los <abbr title="Credit Default Swaps, seguros de crédito que protegen contra impago">CDS</abbr> de Oracle alcanzaron 75 puntos básicos, un máximo de siete años, según datos de Bloomberg citados por Yahoo Finance. S&P Global Ratings rebajó la calificación de Oracle de BBB a BBB- en julio, dejando a la empresa a solo un escalón del territorio especulativo (junk). Moody's mantiene su calificación pero con outlook negativo.
Oracle ha canalizado decenas de miles de millones hacia infraestructura de IA, gran parte financiada con deuda. Los costos de seguros de crédito de Big Tech se han más que duplicado desde principios de 2025, y los spreads de bonos high yield vinculados a IA se han ensanchado de forma brusca mientras el resto del mercado de alto rendimiento se mantiene estable. Esto no es un problema de insolvencia inminente —los balances de los hiperscalers siguen sólidos— sino de capacidad de mercado: cada nueva emisión jumbo presiona los spreads más amplio, y los inversores de renta fija piden más prima por tomar concentración en un solo sector.
- Oracle CDS: 75 puntos básicos, máximo de 7 años (julio 2026)
- Calificación de Oracle: BBB- (S&P), un paso del territorio especulativo
- Spreads de Big Tech: costos de seguros de crédito más que duplicados desde principios de 2025
- High yield de IA: ensanchamiento brusco mientras el resto del mercado de alto rendimiento permanece estable
Gundlach detecta en Oracle el primer caso visible de estrés crediticio en el universo de IA. No es NVIDIA ni Microsoft: Oracle apostó fuerte por infraestructura y lo hizo con apalancamiento. Esa combinación pone a prueba la tesis de que «la IA siempre gana». Kevin Warsh, presidente de la Fed, admitió el 16 de septiembre que el gasto masivo de los hiperscalers compite por capital y empuja las tasas largas al alza. El bono a 10 años cotiza hoy en 4,96%, cerca del máximo de 2007.

Medio billón de dólares en deuda de IA
El mercado de crédito juega un papel creciente en el desarrollo de IA. Goldman Sachs Research estima que casi $500.000 millones de deuda relacionada con IA se han emitido hasta ahora en 2026. Amazon, Alphabet, Nvidia, Meta, Oracle y SpaceX emitieron bonos de grado de inversión por $182.000 millones combinados durante el año, lo que representa un salto anual de 1.300%. Ese volumen no tiene precedente en la historia del mercado de bonos corporativos de tecnología.
La escala plantea una pregunta de capacidad. Los inversores de renta fija no pueden absorber ese flujo sin exigir más rentabilidad. Los spreads de Oracle reflejan eso: el mercado está cobrando más por el riesgo de concentración. Gundlach ve esa dinámica y concluye que «vas a tener fracasos y perdedores en la carrera de IA hacia el santo grial». No predice quién ni cuándo, pero sí afirma que el mercado de bonos ya está descontando ese escenario.
La divergencia con el mercado de acciones es clara. Meta cerró el miércoles en $665,75 (-2,4%), pero suma 21,9% en un mes. Nvidia cotiza hoy en $227,4 (+2,3%). Alphabet cerró el miércoles en $349,54 (+0,6%). Los precios suben, pero los bonos de esas mismas empresas ensanchan spreads. Uno de los dos mercados está equivocado, o el ajuste viene en etapas: primero el crédito, luego el equity.
La cartera defensiva de Gundlach
Gundlach no recomienda salir del mercado por completo. Su asignación sugerida mantiene 30% en equities, pero con estructura de igual ponderación para diluir la concentración tecnológica. El resto se distribuye en bonos de alta calidad (duration corta para proteger contra subidas de tasas), deuda de mercados emergentes en moneda local (carry trade con diversificación geográfica), oro, materias primas y efectivo. Es una rotación, no una capitulación.
- 30% equities: índice Fortune 500 con igual ponderación (exposición IA cercana a cero)
- Bonos de alta calidad: duration corta, protección contra subidas de tasas
- Deuda de mercados emergentes: moneda local, carry con diversificación geográfica
- Oro y materias primas: cobertura contra inflación estructural
- Pólvora seca: efectivo de corta duración para oportunidades tras correcciones
La lógica es de gestor de riesgo: si el CAPE está en percentil 98.8 y los spreads de crédito ya se ensanchan, el upside del equity tecnológico no compensa el riesgo. Gundlach prefiere capturar beta del mercado amplio y proteger con bonos y commodities. No es una apuesta contra la IA como tecnología; es una apuesta contra la valuación y la estructura de financiación actual.

El S&P 500 cerró el viernes 18 de septiembre en 7.650,5 puntos, apenas 1,9% por debajo de su máximo histórico. Los CDS de Oracle marcaban 75 puntos básicos ese mismo día. Dos mercados, dos lecturas. Gundlach elige la del crédito.