$65.000M en OpenAI y ahora advierte sobre riesgos de superinteligencia
María González · Análisis y Opinión · 2026-10-04
Masayoshi Son, el mayor inversor individual en IA, pidió hoy cooperación internacional para controlar sistemas cada vez más potentes. La advertencia llega mientras OpenAI despide investigadores de seguridad.
Masayoshi Son, CEO de SoftBank y el mayor inversor individual en OpenAI con cerca de $65.000 millones comprometidos, advirtió este domingo en Kyoto sobre los riesgos de seguridad de la <abbr title="Inteligencia artificial capaz de superar las capacidades humanas en la mayoría de tareas">superinteligencia</abbr>. La declaración marca un giro notable para quien ha sido durante años el animador más entusiasta de la tecnología.
Son habló en el evento «Technology and Society» junto a Michael Kratsios, asesor de ciencia y tecnología de la Casa Blanca, y no escatimó en franqueza: según Bloomberg, dijo que la humanidad «no tiene más lujo de que humanos luchen contra humanos» y que la superinteligencia en manos equivocadas puede volverse «super peligrosa».
La paradoja del optimista convertido en vigilante
Son ha pasado la última década predicando el advenimiento de la Inteligencia Artificial General y prometiendo que transformaría la economía mundial. Ahora proyecta que la IA podría contribuir al menos el 20% del PIB global para 2040, aproximadamente $46 billones anuales. Pero el optimismo tiene límites: mientras defiende públicamente esa cifra, reconoce por primera vez que el camino hacia esa promesa trae consigo amenazas existenciales si el desarrollo no se controla.
El timing de las declaraciones tampoco es casual. SoftBank completó el 1 de octubre la tercera tranche de su inversión en OpenAI, cerrando un compromiso que representa aproximadamente el 30% del balance sheet total del conglomerado japonés, según estimaciones de S&P Global Ratings. La firma tiene ahora una participación del 13% en una empresa privada sin salida a bolsa confirmada, después de que Sam Altman descartara un <abbr title="Oferta pública inicial de venta de acciones">IPO</abbr> para este año.

Mientras tanto, OpenAI despide a su equipo de seguridad
Las advertencias de Son sobre riesgos de IA se producen semanas después de que OpenAI despidiera a tres investigadores de seguridad: Jasmine Wang, Tomek Korbak y Mikita Balesni. Los despidos formaron parte de una ola más amplia de renuncias y salidas en OpenAI y Anthropic relacionadas con preocupaciones sobre el ritmo de desarrollo frente a los controles de seguridad.
La tensión entre velocidad de desarrollo y precaución ha estado presente en la industria desde que GPT-4 mostró capacidades emergentes no anticipadas. Pero la distancia entre lo que las empresas dicen en público y lo que hacen con sus equipos internos se ensancha. Son, desde fuera, pide cooperación internacional para gestionar sistemas cada vez más potentes; OpenAI, desde dentro, reduce el equipo encargado de verificar que esos sistemas sean seguros.
La próxima fase y el salto al mundo físico
Son predice que la siguiente etapa del desarrollo de IA comenzará el próximo año, cuando los sistemas avancen más allá de búsqueda web y escritura de código para interactuar con el mundo físico. En su visión, la IA empezará a ayudar a robots y dispositivos a realizar tareas en entornos reales, no solo a procesar texto o imágenes.
- Altman Z-Score de SoftBank: 1,07 (señal de angustia financiera; por debajo de 1,81 indica riesgo elevado de default a dos años)
- Ratio deuda-equity: 1,54 (por cada dólar de patrimonio, SoftBank debe 1,54 dólares)
- Carga de deuda comprometida a OpenAI: $11.870 millones en bonos basura más préstamo de margen a 7,88% anual
Esa expansión hacia lo físico es justamente lo que preocupa a los investigadores de seguridad: un sistema capaz de actuar en el mundo real puede causar daño real si falla o si alguien lo usa con intención maliciosa. Son reconoce el riesgo, pero su compañía sigue apostando a que el beneficio económico superará cualquier costo de seguridad.

Kratsios anuncia iniciativa de 17 países
Durante el mismo evento en Kyoto, Michael Kratsios anunció una iniciativa de 17 países enfocada en usar IA para acelerar investigación científica. El anuncio busca establecer un marco de cooperación internacional, aunque no se reveló si incluye mecanismos vinculantes de seguridad o solo compromisos de investigación conjunta.
La fortuna de SoftBank se ha vuelto cada vez más dependiente de su capacidad para monetizar la participación en OpenAI. La acción cayó 11,6% en septiembre cuando Altman descartó el IPO para 2026, dejando a SoftBank con decenas de miles de millones atrapados en una participación privada sin precio de mercado diario. El viernes, las acciones de SoftBank cotizaron en $41,20, con una variación marginal del +0,12% en la sesión estadounidense.
Son pide regulación internacional para riesgos que su propia inversión ayuda a materializar. La contradicción no invalida la advertencia, pero sí pone en evidencia que el capital privado masivo en IA avanza más rápido que cualquier intento de gobernanza global.