Nvidia acumula $118.000M para recompras pero cae 9% desde máximos
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-05-25
La compañía acumula $118.000 millones en poder de recompra tras aprobar $80.000M adicionales el 18 de mayo. Generó $48.550 millones en flujo de caja libre en Q1. El stock cayó 9% desde máximos. Wall Street lee abundancia de efectivo como falta de oportunidades de inversión.
Nvidia reportó el 20 de mayo ingresos de $81.600 millones en Q1 FY27, batió las estimaciones de Wall Street por $2.800 millones y dos días antes su junta aprobó $80.000 millones adicionales en autorización de recompra de acciones. Sumados a los $38.500 millones que quedaban de programas previos, la empresa tiene hoy $118.000 millones en poder recomprador sin vencimiento. El mercado respondió con una caída del 1,5% en after-hours y otro 0,9% el jueves siguiente. Desde el máximo histórico de $236.54 alcanzado el 14 de mayo, el stock ha retrocedido hasta $215, un 9% menos en once días.
La paradoja no está en los números operativos. Están impecables: generó $48.550 millones en <abbr title="Dinero real que entra a caja tras pagar costes operativos y capital de trabajo">flujo de caja libre</abbr> en el trimestre terminado el 26 de abril, casi el doble que el año anterior. Retornó $20.000 millones a accionistas en dividendos y recompras durante Q1, un récord histórico para la compañía. Los márgenes brutos se mantuvieron en 75%, demostrando que el poder de fijación de precios sigue intacto incluso con la producción de Blackwell a escala completa.

La señal que Wall Street no quiere ver
Una empresa que anuncia $80.000 millones en recompras después de una apreciación significativa del stock envía un mensaje implícito: la dirección no ve mejores usos para ese capital. Si Jensen Huang tuviera claridad sobre oportunidades de inversión que prometieran retornos superiores al coste de capital, estaría desplegando efectivo en I+D, adquisiciones o expansión de capacidad productiva. En cambio, opta por devolver efectivo a accionistas.
Daniel Newman, CEO de Futurum Group, lo planteó así: «Wall Street se ha colocado por encima de la guidance de la propia empresa por primera vez en este ciclo, lo que eleva la barra para lo que cuenta como un beat». Traducción: el consenso ya no confía solo en lo que Nvidia proyecta; espera más. Y cuando la empresa cumple exactamente con esas expectativas infladas, el resultado es decepción por ausencia de sorpresa al alza.
De growth a cash machine: el cambio que nadie pedía
Nvidia batió estimaciones en 18 de sus últimos 20 trimestres. Pero la reacción del mercado a estos reportes ha ido perdiendo intensidad. Tras el Q4 fiscal en febrero cayó 5%; después de los dos reportes previos bajó 3% y 0,8% respectivamente. La última vez que un earnings movió el stock dos dígitos fue a principios de 2024, hace más de dos años.
- Q1 FY27: ingresos de $81.6B (+85% YoY, +20% QoQ); acción cayó 1,5% after-hours y 0,9% al día siguiente
- Data Center: $75.2B en ingresos, +92% interanual, representando el 92% del total
- Guidance Q2: $91.000M esperados (±2%), $4.000M por encima del consenso de analistas
- Márgenes operativos: 75% sostenidos, sin erosión pese a escala de producción de Blackwell
- Dividendo: subió de $0.01 a $0.25 trimestral (incremento de 25x), a pagarse el 26 de junio
El flujo de caja libre de Q1 casi duplicó el del año anterior y cubre cómodamente los pagos récord de dividendos y recompras sin limitar la reinversión en crecimiento. Esta capacidad de generar efectivo sin comprometer expansión es el núcleo del mensaje de la dirección. Pero para un inversor que compró Nvidia como historia de crecimiento puro, verla comportarse como generadora madura de caja no es lo que tenía en mente cuando pagó 30 veces ganancias futuras.

El dato que sí importa: $725.000M en capex de clientes
Mientras el mercado debate si Nvidia está madura o no, los cuatro mayores <abbr title="Empresas de nube que operan centros de datos masivos: Alphabet, Amazon, Microsoft, Meta">hyperscalers</abbr> —Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta— reportaron planes combinados de inversión en capital para 2026 por aproximadamente $725.000 millones, un 77% más que los $410.000 millones del año anterior. Ese dinero fluye mayoritariamente hacia infraestructura de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>, donde Nvidia captura entre el 80% y 90% del mercado de chips de entrenamiento.
Jensen Huang lo resumió en el comunicado: «La construcción de fábricas de IA es la expansión de infraestructura más grande de la historia humana, acelerando a velocidad extraordinaria». No es retórica de CEO; es respaldado por los números de gasto de capital de sus propios clientes. El ingreso de IA soberana —gobiernos financiando infraestructura propia— triplicó en un año y ya representa aproximadamente el 14% del ingreso total de Nvidia, un flujo que pocos analistas tienen modelado en sus proyecciones.
El múltiplo que no baja
Nvidia factura hoy en un trimestre más de lo que sus tres rivales más grandes combinados generan en el mismo período. Está en curso para registrar ingresos superiores a $370.000 millones este año, 22 veces su tamaño en el año fiscal 2021. Y aún así, el <abbr title="Price-to-Earnings ratio, ratio de precio sobre ganancias">múltiplo PER</abbr> no colapsa.
La razón es estructural. Los mercados son mecanismos que miran hacia adelante; las expectativas importan más que los resultados actuales. Cuando una acción cotiza a 30 veces ganancias forward, el precio ya incorpora años de crecimiento sostenido. Si ese crecimiento se materializa tal como estaba previsto, el precio se queda quieto o baja porque no hay nueva información que justifique pagar más. El beat de $2.800 millones en ingresos y de $4.000 millones en guidance para Q2 confirmaron las expectativas elevadas; no las superaron dramáticamente.
El stock alcanzó $236,54 el 14 de mayo, cayó 4,4% en una sola sesión el día siguiente (cerró en $225,32) antes incluso del reporte, y desde entonces ha seguido retrocediendo hasta los $215 actuales. Esa caída del 9% en once días ocurre en paralelo al anuncio de la mayor autorización de recompra en la historia de la compañía. La desconexión no podría ser más clara.

Qué viene
La guidance de $91.000 millones para Q2 (±2%) será el próximo punto de referencia. Si Nvidia la cumple sin sorpresas al alza, es probable que el patrón se repita: números impresionantes en términos absolutos, reacción tibia o negativa del mercado. Si la supera significativamente, el múltiplo podría expandirse de nuevo. Pero con $118.000 millones listos para recomprar acciones y un flujo de caja libre que casi duplica el del año anterior, la empresa tiene margen para sostener tanto el crecimiento operativo como la devolución masiva de capital a accionistas.
El dilema para el inversor es simple: ¿estás comprando una empresa de crecimiento o una máquina de generar caja? Nvidia hoy es ambas cosas. El precio, sin embargo, solo paga por una. Y el mercado aún no decide cuál.