OpenAI limita a $38.000M lo que paga a Microsoft y ahorra $97.000M
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-05-12
The Information reportó ayer la cifra que Microsoft y OpenAI no quisieron revelar hace dos semanas: el cap de revenue-sharing es de $38 mil millones. Reuters no pudo verificar el dato, pero la implicación es clara: OpenAI se quita de encima una factura potencial de $135.000 millones.
El lunes 11 de mayo The Information reportó que los pagos de <abbr title="Acuerdo por el cual una empresa paga a otra un porcentaje de sus ingresos">revenue-sharing</abbr> de OpenAI a Microsoft están ahora limitados a $38 mil millones. Es la cifra que las dos compañías se negaron a divulgar cuando anunciaron la reestructuración de su acuerdo el 27 de abril. Reuters no pudo verificar inmediatamente el reporte, que cita a una persona con conocimiento del acuerdo.
Si el dato es correcto, OpenAI se ahorra ~$97 mil millones en pagos. El contrato original obligaba a la startup a pagar el 20% de sus ingresos a Microsoft hasta 2030, sin techo. Con las proyecciones de crecimiento que maneja OpenAI internamente, esa cuenta habría alcanzado $135 mil millones. Ahora tiene un límite conocido.
Lo que cambió en abril (y lo que no dijeron)
El 27 de abril, Microsoft y OpenAI publicaron sendos comunicados anunciando «la siguiente fase» de la asociación. Los puntos clave: fin de la exclusividad de Azure, licencia de propiedad intelectual no exclusiva hasta 2032, y un cap en los pagos de revenue-sharing. La tasa del 20% se mantiene, pero ahora tiene un techo en dólares.
Lo que no dijeron: cuánto. Microsoft escribió «sujeto a un cap cuyo monto las compañías se negaron a divulgar». Dos semanas después, The Information publica la cifra. ¿Por qué esperaron? Una explicación plausible: la negociación de ese número específico podría haberse cerrado en los días previos al reporte del 11 de mayo, después del anuncio de abril que establecía el marco pero dejaba flecos por resolver.

$97.000 millones menos en la cuenta
El cambio tiene implicaciones directas para el camino hacia la oferta pública de OpenAI. Algunos ejecutivos de la compañía han dicho que la <abbr title="Initial Public Order: oferta pública inicial de acciones">IPO</abbr> podría ocurrir tan pronto como a finales de 2026. Presentarse ante inversores públicos con una obligación contractual de entregar el 20% de los ingresos indefinidamente es una cosa; hacerlo con un pasivo finito de $38 mil millones que se va amortizando es otra muy distinta. Menor liability, mejor narrativa de profitabilidad futura.
Microsoft ya no pagará revenue-sharing a OpenAI; esa parte del flujo se cortó en abril. OpenAI sí sigue pagando a Microsoft hasta 2030, pero ahora el contador tiene techo.
Microsoft limita su exposición (pero la apuesta sigue siendo enorme)
Del lado de Microsoft, el cap también aporta certidumbre. En la llamada de resultados del segundo trimestre fiscal 2026, la compañía reveló que su <abbr title="Backlog: cartera de pedidos pendientes de servir o ingresos futuros ya comprometidos">backlog</abbr> de órdenes en la nube llegó a $625 mil millones. De ese total, el 45% es atribuible a los compromisos de Azure de OpenAI durante múltiples años.
- $281 mil millones del backlog de Microsoft dependen de que OpenAI cumpla sus compromisos de gasto en Azure.
- El cap de $38 mil millones garantiza que los pagos salientes de Microsoft a OpenAI tienen un límite conocido; el riesgo de exposición descontrolada desaparece.
- Pero la apuesta sigue siendo asimétrica: Microsoft ha invertido más de $13 mil millones en OpenAI desde 2019 y casi la mitad de su backlog cloud está atado a una startup que aún no es pública.

La reestructuración de abril llegó después de que OpenAI anunciara en febrero una asociación con Amazon valuada en hasta $50 mil millones, con AWS designado como proveedor de nube exclusivo de terceros para la plataforma empresarial Frontier. Ese acuerdo era incompatible con los derechos de exclusividad anteriores de Microsoft. Durante dos meses hubo negociación con abogados de las tres partes; la amenaza de litigio pendía sobre cada lanzamiento de producto.
Sam Altman, CEO de OpenAI, resumió el cambio en X: «Hemos actualizado nuestra asociación con Microsoft. Microsoft permanecerá como nuestro socio de nube principal, pero ahora podemos hacer que nuestros productos y servicios estén disponibles en todas las nubes». Traducción práctica: OpenAI puede vender en AWS, Google Cloud y Oracle; Microsoft mantiene la licencia de IP hasta 2032 pero pierde el control exclusivo sobre dónde se despliegan los modelos.
El cap de $38 mil millones cierra el círculo financiero de esa apertura estratégica. OpenAI necesitaba poder diversificar clientes cloud para no depender de un solo proveedor de cara a una IPO; Microsoft necesitaba poner un techo a su exposición financiera antes de que el 45% de su backlog se convirtiera en un lastre narrativo. Ambas partes consiguieron lo que necesitaban. Ahora falta que lo confirmen oficialmente.