Goldman prevé $80.000M para Nvidia, pero avisa de caídas tras informes

Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-05-12

El banco eleva estimaciones 12% y ve un beat de $2.000 millones el 20 de mayo. El problema: la historia dice que superar el consenso no mueve la acción al alza.

Goldman Sachs reiteró el 7 de mayo su recomendación de compra en Nvidia con precio objetivo de $250, elevando sus estimaciones de beneficio por acción un promedio del 12% y proyectando cifras para 2026 y 2027 que superan el consenso de Wall Street entre un 14% y un 34%. El analista James Schneider espera que la compañía bata expectativas en el reporte del 20 de mayo, con ingresos de $80.050 millones frente a los $78.300 millones del consenso. Pero en el mismo informe dejó una advertencia que importa más que las cifras: «la barra para que la acción tenga un rendimiento superior es relativamente alta».

La razón está en los datos. Nvidia ha declinado tras 7 de sus últimos 10 reportes de resultados, incluso cuando superó las estimaciones. La acción cerró el viernes 11 de mayo en $220,51, lejos de los máximos recientes y con un <abbr title="Relación entre precio de la acción y beneficio por acción; mide cuánto paga el mercado por cada dólar de ganancia">P/E</abbr> que ronda 10 veces su mediana de tres años. El mercado lleva meses comprimiendo la valuación, y Goldman sabe que un <abbr title="Resultado que supera las expectativas del consenso de analistas">beat</abbr> de $2.000 millones puede no ser suficiente para revertir la tendencia.

Las cifras que Goldman espera el 20 de mayo

El banco proyecta ingresos de $80.050 millones en el primer trimestre fiscal, aproximadamente $2.000 millones por encima del consenso. En beneficio por acción, Goldman anticipa $1,86, un 7% más que los $1,74 que espera Wall Street. Nvidia había guiado ingresos de $78.000 millones con un rango de +/- 2%, y márgenes brutos <abbr title="Porcentaje de ingresos que queda después de restar el costo directo de producción">GAAP</abbr>/non-GAAP de 74,9% / 75,0% (+/- 50 puntos básicos).

Goldman prevé $80.000M para Nvidia, pero avisa de caídas tras informes

Por qué la acción cae incluso cuando bate

El patrón es claro: Nvidia supera estimaciones, anuncia cifras récord y la acción retrocede en las sesiones siguientes. El fenómeno tiene varias explicaciones. Primero, las expectativas ya están incorporadas en el precio. La compañía controla el 81% del mercado de chips para centros de datos de IA según IDC, y Wall Street lleva trimestres modelando crecimientos extraordinarios. Segundo, la guía futura importa más que el resultado pasado. Si Nvidia no eleva su proyección de $1 trillion o no ofrece visibilidad sobre productos fuera de esa cifra (como los racks Vera de solo CPU o las configuraciones Rubin Ultra), el mercado lo lee como techo alcanzado.

Tercero, los márgenes están bajo presión. Los costos de componentes han subido, especialmente memoria, y la plataforma Rubin comenzará a escalar en la segunda mitad de 2026 con dinámicas de costo que los modelos de Wall Street aún no digieren completamente. Goldman espera que la dirección reitere la guía de márgenes brutos en torno al 75% para el año calendario 2026; cualquier suavización del lenguaje pesaría más que un <abbr title="Resultado que supera las expectativas del consenso de analistas">beat</abbr> en ingresos.

Los puntos críticos del call: CPUs, márgenes y la cifra oculta

Goldman identificó tres temas que moverán la acción más que el resultado del trimestre. El primero: ¿hay upside adicional a la proyección de $1 trillion? Esa cifra, presentada por Jensen Huang en la conferencia GTC de marzo, incluye sistemas Blackwell y Rubin hasta 2027, pero excluye productos como Rubin Ultra (esperado para 2027) y los racks de CPU Vera (segunda mitad de 2026 en adelante). También deja fuera configuraciones optimizadas para inferencia como Rubin-CPX y Groq 3 LPX. Si esos productos escalan más rápido de lo previsto, el $1 trillion es conservador.

El segundo punto: IA agentic y la oportunidad de CPU. Las cargas de trabajo de IA agentic requieren más capacidad de cómputo de propósito general junto con aceleradores, lo que impulsa una demanda distinta a la del entrenamiento puro de modelos. Los racks de CPU de Nvidia están diseñados para ese cambio. Goldman quiere escuchar en el call qué tan rápido se está adoptando este tipo de sistemas, qué implica para la cuota de mercado de Nvidia en aceleradores y cuál es el tamaño de la oportunidad a mediano plazo.

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La competencia que no aparece en el $1 trillion

El dominio del 81% de Nvidia en el mercado de chips para IA tiene una grieta visible: Amazon, Meta, Microsoft y Alphabet diseñan sus propios chips para ejecutar cargas de trabajo de IA de forma más eficiente en costo. Los altos precios y las restricciones de suministro de las <abbr title="Unidades de procesamiento gráfico, chips especializados en cálculos paralelos masivos">GPUs</abbr> de Nvidia explican por qué estos clientes trabajan en silicio propio. Amazon, por ejemplo, tiene $225.000 millones en compromisos de compra para chips Trainium.

Goldman quiere que la dirección aborde las dinámicas competitivas. Si los <abbr title="Grandes proveedores de nube como Amazon, Microsoft, Google y Meta">hyperscalers</abbr> aceleran la adopción de silicio personalizado, reducen su dependencia de Nvidia puro. Eso no convierte el $1 trillion en una cifra imposible, pero sí cambia la pregunta: ¿es un piso o un techo?

El dilema del trader antes del 20 de mayo

El riesgo no es que Nvidia falle las estimaciones. El riesgo es que las supere y la acción caiga igual. Para que el mercado reaccione al alza, Goldman cree que se necesita más que un <abbr title="Resultado que supera las expectativas del consenso de analistas">beat</abbr> de $2.000 millones en ingresos. Se necesita visibilidad sobre productos fuera del $1 trillion, señales concretas de adopción de CPUs agentic, confirmación de márgenes en el rango del 75% y, ojalá, un update al alza de la proyección macro.

Si el call del martes 20 de mayo no trae hints de upside oculto o guía elevada para la segunda mitad del año, la acción puede pagar el precio de su propio historial. Goldman es bullish en las cifras, pero la advertencia sobre la barra alta no es retórica: es el reconocimiento tácito de que el mercado ya no compra narrativas sin datos duros que las respalden.