Microsoft supera previsiones, pero cae 9,9% por su gasto récord en IA
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-04-20
La acción cayó 9,9% tras reportar resultados sólidos. El problema: un gasto récord de $37.500 millones en infraestructura de IA mientras el margen bruto toca mínimos de tres años. Wall Street no compra la promesa.
Microsoft reportó ingresos de $81.300 millones en su segundo trimestre fiscal 2026 y un <abbr title="Ganancias por acción ajustadas, excluyendo elementos extraordinarios">EPS</abbr> ajustado de $4,14, superando el consenso de $3,97. Azure creció 39% interanual. Pero nada de eso importó: tras reportar después del cierre del miércoles 28 de enero, la acción cayó 7% en after-hours, y se desplomó 9,9% el jueves 29 en sesión regular, borrando $357.395 millones en capitalización, la segunda mayor destrucción diaria de valor en la historia del mercado estadounidense. Solo Nvidia ha perdido más en un solo día.
El motivo: un <abbr title="Gastos de capital en infraestructura física y tecnológica">capex</abbr> de $37.500 millones en el trimestre —el más alto en la historia de Microsoft, 66% más que el año anterior— mientras el margen bruto cayó a 68%, el nivel más estrecho de los últimos tres años. Wall Street vio gasto sin evidencia clara de retorno. Y cuando los analistas esperaban $34.310 millones en capex, Microsoft gastó casi 10% más sin que el crecimiento de Azure compensara la cifra.
Azure crece, pero menos de lo que el mercado quería
Azure subió 39% interanual en el trimestre cerrado el 31 de diciembre de 2025, pero las expectativas iban de 39,4% (StreetAccount) a 38,9% (CNBC). Microsoft batió en la parte baja del rango y proyectó un crecimiento de 37%-38% para el tercer trimestre. Técnicamente cumplió; en la práctica, decepcionó. Keith Weiss, de Morgan Stanley, lo resumió en la llamada de resultados: «El <abbr title="Gastos de capital en infraestructura física y tecnológica">capex</abbr> crece más rápido de lo esperado, Azure crece un poco más lento. Esto refleja preocupación sobre el <abbr title="Retorno sobre la inversión">ROI</abbr> de este gasto».
El argumento de Microsoft es claro: sacrifican crecimiento de Azure en el corto plazo para construir productos propios de mayor margen, como M365 Copilot (que alcanzó 15 millones de suscriptores pagos, +160% interanual) y GitHub Copilot (+75% interanual). Pero ese es precisamente el dilema que el mercado no tolera: gastar $37.500 millones por trimestre en infraestructura cuyo beneficio aún no se materializa en los estados financieros.

Márgenes comprimidos: la factura de la carrera por IA
El margen bruto del cloud cayó a 67%, presionado por los costos de infraestructura de IA. Dos tercios del capex del trimestre fueron en activos de vida corta —GPUs y CPUs—, que se deprecian rápido y obligan a reinvertir cada ciclo. El <abbr title="Flujo de caja libre, diferencia entre efectivo operativo y gastos de capital">free cash flow</abbr> del trimestre fue de apenas $5.900 millones, a pesar de que el flujo operativo alcanzó $35.800 millones (+60% interanual). La diferencia se la llevó el capex.
Matt Maley, de Miller Tabak & Co., dijo a Bloomberg que «los inversores están vendiendo porque se dieron cuenta de que no van a ganar tanto dinero con el sector de la IA como esperaban». La narrativa que vendió Microsoft durante 2024 —«la demanda supera nuestra capacidad»— suena hueca cuando los márgenes retroceden y el guidance de Azure señala una desaceleración.
La carrera sin freno: nadie quiere quedarse atrás
Microsoft no está sola. Las cuatro megacapitalizaciones tecnológicas —Alphabet, Meta, Amazon y Microsoft— esperan un <abbr title="Gastos de capital en infraestructura física y tecnológica">capex</abbr> combinado cercano a $700.000 millones en 2026. Alphabet duplicó su gasto a un rango de $175.000-$185.000 millones; Meta lo elevó a $115.000-$135.000 millones (casi el doble de 2025); Amazon alcanzó los $200.000 millones, un 50% más que el año anterior.
- Alphabet: $175.000-$185.000M proyectados para 2026, duplicando los $91.400M de 2025
- Meta: $115.000-$135.000M, casi el doble de los $72.200M de 2025 (Barclays estima caída del 90% en free cash flow)
- Amazon: $200.000M, +50% desde $131.800M en 2025 (Morgan Stanley proyecta FCF negativo de $17.000M)
- Microsoft: $37.500M solo en Q2 FY2026, ritmo de $150.000M anualizados
Gil Luria, de DA Davidson, lo definió así: «Las cuatro empresas ven la carrera por proporcionar computación de IA como el próximo mercado ganador-se-lo-lleva-todo. Ninguna está dispuesta a perder». El problema es que todas están invirtiendo a la vez, sin que el mercado de ingresos por IA crezca al mismo ritmo. Alphabet reveló hace semanas que su negocio de IA publicitaria genera más de $400.000 millones anuales; Amazon informó que AWS IA alcanzó un run rate de $15.000 millones en el primer trimestre. Microsoft, en cambio, no ha publicado una cifra comparable.

Copilot: ¿la apuesta que justifica el gasto?
Microsoft apuesta a que M365 Copilot y GitHub Copilot serán las palancas de monetización que Azure no puede ser todavía. Los 15 millones de suscriptores pagos de M365 Copilot crecieron 160% interanual, pero siguen representando una fracción pequeña de la base instalada de Office 365. La tarifa adicional de $30 al mes por usuario aún no mueve la aguja en los ingresos totales de la división Productivity and Business Processes, que reportó $30.100 millones en el trimestre.
Brad Zelnick, de Deutsche Bank, defiende la visión de largo plazo: «El mercado se centra en fantasmas de corto plazo e ignora que Microsoft irá a aumentar ingresos operativos y beneficios ajustados alrededor del 15% por tercer año consecutivo». Mark Moerdler, de Bernstein, considera que priorizar aplicaciones propias es correcto, aunque sacrifique algo de crecimiento de Azure. Pero esa paciencia estratégica no se refleja en el precio de la acción.
OpenAI: concentración extrema en un solo cliente
Microsoft cerró el trimestre con un <abbr title="Obligaciones de desempeño restantes, ingresos futuros comprometidos por contrato">RPO</abbr> comercial de $625.000 millones, más del doble que hace un año. Pero 45% de esa cifra proviene de compromisos de OpenAI, según reveló la compañía. Es una concentración extrema: si OpenAI pierde ventaja competitiva, enfrenta problemas regulatorios o simplemente cambia de proveedor, casi la mitad del backlog de Microsoft se evapora.
OpenAI sigue sin reportar beneficios, consume miles de millones en infraestructura de Microsoft y representa casi la mitad del crecimiento futuro proyectado de la compañía. Como ya publicamos hace semanas, «45% del futuro de Microsoft depende de una startup». Ese riesgo no ha disminuido; si acaso, aumentó con el nuevo capex.
El dilema que el mercado no perdona
Microsoft cerró el miércoles 28 de enero en after-hours con una caída del 7%, que se profundizó al 9,9% en la sesión regular del jueves. El lunes siguiente, la acción repuntó 2,6% hasta $411,55, pero el daño estaba hecho: la narrativa de que «el gasto en IA se pagará solo» perdió credibilidad. Wall Street quiere ver ingresos directos de IA —como los $15.000 millones anualizados que reportó Amazon para AWS IA— o márgenes que no retrocedan. Microsoft no entregó ninguna de las dos cosas.
El dilema es el siguiente: si Microsoft frena el <abbr title="Gastos de capital en infraestructura física y tecnológica">capex</abbr>, cede terreno a Google, Amazon y Meta en una carrera donde quedarse atrás es terminal. Pero si sigue invirtiendo a este ritmo, los márgenes seguirán comprimidos y el <abbr title="Flujo de caja libre, diferencia entre efectivo operativo y gastos de capital">free cash flow</abbr> se reducirá a niveles que no justifican una valoración de megacap tecnológica. Hood insiste en que «la demanda está ahí» y que priorizan productos de mayor margen. Pero el mercado, por ahora, no compra ese argumento.
La segunda mayor destrucción de valor en un solo día en la historia del mercado estadounidense no ocurre porque el trimestre fue malo. Ocurre porque los inversores dejaron de creer que el gasto récord en IA se traducirá en retornos proporcionales. Y esa desconfianza, una vez instalada, es más difícil de revertir que cualquier beat en el <abbr title="Ganancias por acción ajustadas, excluyendo elementos extraordinarios">EPS</abbr>.