Nvidia apuesta por el investigador que intentó expulsar a Sam Altman de OpenAI
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-07-28
El chipmaker invierte $5.000 millones en Safe Superintelligence, la startup que Ilya Sutskever fundó tras dejar OpenAI. Sin productos, sin ingresos, ya vale $32.000 millones.
Nvidia cerró una inversión de $5.000 millones en Safe Superintelligence (SSI), la startup fundada por Ilya Sutskever, el ex jefe científico de OpenAI que lideró el intento fallido de destituir a Sam Altman en noviembre de 2023. La ronda valúa a SSI en $32.000 millones tras acumular $7.000 millones en financiamiento total, según confirmaron Bloomberg y Reuters el lunes. La compañía nunca ha lanzado un producto comercial.
El acuerdo incluye acceso prioritario a la plataforma Vera Rubin y está condicionado a que SSI cumpla hitos específicos, aunque los términos financieros detallados no han sido revelados. SSI planea aumentar su capacidad de computación diez veces en los próximos 12 meses.
La apuesta sin producto
SSI operó más de dos años en completo silencio. Sin demos, sin roadmap público, sin ingresos. Sutskever fue claro desde el inicio: «El primer producto será la superinteligencia segura, y no hará nada más hasta entonces». La empresa recaudó $2.000 millones al lanzarse en junio de 2024 sin rendir cuentas sobre qué hacía con ese capital.
Entre los inversores anteriores están Andreessen Horowitz, Alphabet, Lightspeed Venture Partners y Sequoia Capital. Google Cloud alimentaba previamente la investigación de SSI, pero el acuerdo con Nvidia marca un cambio de proveedor de infraestructura.

El drama que cambió OpenAI
Sutskever cofundó OpenAI junto a Altman y jugó un rol central en avances desde AlexNet hasta los modelos GPT. Pero en noviembre de 2023, como miembro del directorio, votó para destituir a Altman bajo el argumento de que empujaba la IA «demasiado lejos, demasiado rápido». La decisión generó una crisis interna: 738 empleados amenazaron con renunciar si Altman no regresaba. El CEO fue reinstalado en una semana.
Sutskever revirtió su posición y pidió públicamente el regreso de Altman. Seis meses después, en mayo de 2024, dejó OpenAI para fundar SSI junto a Daniel Gross, ex líder de IA de Apple, y Daniel Levy, investigador de IA. La tesis de Sutskever: «La edad del scaling está terminando». El enfoque actual de escalar modelos con más datos y computadoras alcanzó sus límites, argumentó.
Por qué Nvidia entra ahora
- Acceso raro a investigación: Nvidia evaluó el potencial tras obtener acceso a trabajos internos de SSI, algo que la startup no comparte con nadie más.
- Historial de Sutskever: cofundó OpenAI, contribuyó a sistemas de razonamiento GPT y tiene uno de los currículums más sólidos en IA moderna.
- Nueva dirección de investigación: SSI apuesta por seguridad y capacidad de razonamiento, no solo escala bruta de parámetros.
- Colaboración técnica de largo plazo: la inversión no es solo capital; incluye soporte de ingeniería y arquitectura de Nvidia.
El acuerdo se cerró en cuestión de semanas, un ritmo inusual para rondas de este tamaño en investigación pura. Nvidia tiene precedentes: ya comprometió $250.000 millones en infraestructura para data centers de OpenAI, como publicamos la semana pasada.

El mercado no celebró
Nvidia cerró el lunes 27 de julio con una caída de 5.09%, presionada por debilidad más amplia en semiconductores y avances chinos en manufactura de chips. La acción cotiza este martes en $196.51, con un retroceso adicional de 4.99% desde el cierre de ayer.
El rango de 52 semanas va de $164.07 a $236.54. La valuación actual implica que el mercado precia riesgo en el modelo de negocio: Nvidia no solo vende chips, también financia a quienes los usan y crea dependencia estratégica en su propia cadena de suministro.
La inversión refuerza una estrategia que magnifica la posición de Nvidia en IA: financia startups que necesitan más capacidad, luego venden más chips, luego financian más. El ciclo funciona mientras las apuestas rindan. SSI es la apuesta más arriesgada hasta ahora: capital puro en investigación sin línea de tiempo para monetizar.
Qué sigue
SSI tiene ahora $7.000 millones acumulados para cumplir su promesa: desarrollar superinteligencia segura sin apuros comerciales. El primer producto podría tardar años. Mientras tanto, Nvidia asegura que uno de los cerebros más influyentes en IA moderna siga usando su infraestructura, no la de Google ni la de Amazon.
Sutskever dejó OpenAI tras un conflicto sobre velocidad versus seguridad. Nvidia acaba de financiarle $5.000 millones para que pruebe su tesis: que el scaling no lo es todo y que la siguiente generación de IA necesita otra arquitectura. El mercado, al menos por ahora, no está convencido.