Nvidia cede el financiamiento a seis gestoras tras tocar su límite de balance
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-08-17
El chipmaker firmó memorandos con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR para movilizar más de $500.000 millones en capital de terceros. Wall Street lo leyó como confirmación de que la demanda superó incluso los ingresos masivos de Nvidia.
Nvidia firmó el pasado lunes 10 de agosto memorandos de entendimiento con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR para movilizar más de $500.000 millones en capital de terceros destinado a infraestructura de inteligencia artificial. El objetivo: financiar la construcción de centros de datos, energía y otra infraestructura basada en hardware de Nvidia sin agregar deuda directamente al balance del chipmaker.
La acción cayó 2,9% ese mismo día y cerró el viernes 14 de agosto en $225,16, prácticamente plana (-0,06%) respecto a la sesión anterior. La lectura del mercado fue clara: Nvidia alcanzó el límite externo de lo que puede financiar sola.
El gap que nadie está cubriendo
Según estimaciones de Morgan Stanley, la inversión global en centros de datos alcanzará $2,9 billones para 2028. Pero los hyperscalers solo cubrirán $1,4 billones de ese total. Eso deja un agujero de $1,5 billones que debe financiarse con capital alternativo: bancos, private equity, fondos soberanos y mercados de deuda.
Los $500.000 millones anunciados la semana pasada cubren apenas un tercio de ese gap. Y aún no existe un solo vehículo legal vinculante: los memorandos firmados el 10 de agosto establecen la arquitectura, pero ninguna de las seis instituciones ha recaudado capital todavía.
Cómo funciona el mecanismo
La estructura planteada convierte la infraestructura de computación en un activo financiero similar a bienes raíces comerciales o autopistas de peaje. Las seis gestoras canalizarían capital a plataformas independientes que construyen centros de datos basados en hardware de Nvidia. Esas plataformas venderían deuda a fondos de pensión, aseguradoras y fondos soberanos, garantizada por los chips que están siendo comprados o alquilados.
- Nvidia respalda hasta el 25% del valor de un proyecto mediante un mecanismo de soporte de valor residual.
- Sin impacto directo en el balance: el chipmaker no agrega deuda propia; actúa como garante parcial.
- Destinatarios finales: laboratorios de IA fronterizos, empresas y nubes de IA dentro del ecosistema de Nvidia.
Larry Fink, CEO de BlackRock, comparó el momento con el nacimiento del mercado de valores respaldados por hipotecas. Jim Zelter, presidente de Apollo, describió la computación moderna como «un activo de infraestructura escaso y crítico para la misión, capaz de soportar crecimiento económico a largo plazo».
La demanda supera incluso los ingresos de Nvidia
El anuncio confirma lo que analistas venían identificando como el cuello de botella más significativo en la construcción de infraestructura de IA: no es la tecnología, es el financiamiento. Los centros de datos de IA requieren miles de millones de dólares antes de generar un solo dólar de ingresos, y ese desfase temporal frena la velocidad de despliegue.
Huang reveló a CNBC que se acercó únicamente a estas seis firmas para el compromiso y ninguna lo rechazó. La selectividad y la unanimidad sugieren que el chipmaker eligió a los jugadores con mayor capacidad de movilización de capital institucional.
Nvidia cotiza hoy con una capitalización de $5,454 billones, pero incluso esa masa de valor no basta para financiar la escala de infraestructura que el mercado demanda. Morgan Stanley estima que más del 80% del gasto en infraestructura de IA previsto para 2028 aún no se ha ejecutado.
El chipmaker reportará sus resultados del segundo trimestre fiscal el próximo 26 de agosto. Ese evento confirmará si el crecimiento de ingresos sigue siendo suficiente para justificar la escala de infraestructura que Nvidia y sus nuevos socios financieros pretenden desplegar, o si el gap de $1,5 billones seguirá abierto más tiempo del que el mercado espera.