Nvidia niega chip para China pero H200 ya se vende a ByteDance y Tencent
Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-08-21
La compañía cortó el jueves un reporte sobre un LPU personalizado para Beijing seis días antes de publicar resultados. El guidance asume cero ingresos desde China, aunque dos gigantes tecnológicos acaban de comprar 10.000 procesadores H200 cada uno.
Nvidia negó el jueves 20 de agosto un reporte de The Information que afirmaba planes para comenzar envíos de un chip LPU personalizado para clientes chinos a fin de año. La negación llegó seis días antes de que la compañía publique resultados del segundo trimestre fiscal el 26 de agosto, en medio de una incertidumbre que el mercado aún no ha resuelto: ¿cuánto vale China en la ecuación de crecimiento?
La acción cerró el jueves en $217,56, con una caída de 0,99% y cuatro sesiones consecutivas en rojo. Este viernes cotiza en $216,85, cediendo otro 0,33% mientras Wall Street digiere el timing de la negación y espera la guidance del martes.
Qué negó exactamente
Según The Information, que citó a dos empleados de Nvidia, la compañía planeaba comenzar entregas en pequeños lotes de un procesador diseñado específicamente para el mercado chino antes de que termine 2026. El chip sería una versión del LPU de Nvidia, desarrollado con tecnología bajo licencia de Groq, modificado en software para operar con procesadores ya disponibles en China después de que Vera Rubin, la plataforma de próxima generación de Nvidia (bloqueada para exportación a China), quedara fuera del alcance chino por restricciones estadounidenses.
La negación es categórica, pero deja espacio para maniobra futura: se enfoca en el estado actual de los planes relacionados con LPU, no en desarrollos posteriores ni en otras líneas de producto. El reporte original también afirmaba que varios clientes ya habían realizado órdenes, un punto que Nvidia no abordó en detalle.
Cero en guidance, pero H200 ya se vende
Nvidia guideó ingresos de aproximadamente $91.000 millones más o menos 2% para el segundo trimestre fiscal que cierra en julio de 2026. Ese número asume cero ingresos de data center compute desde China. Wall Street, sin embargo, espera entre $93.000 y $95.000 millones, lo que representaría crecimiento interanual del 67% al 75%. La brecha entre guidance oficial y consenso de analistas raramente es tan amplia sin que haya variables ocultas.
Una de esas variables ya está activa: ByteDance y Tencent adquirieron cada una aproximadamente 10.000 procesadores H200 en las últimas semanas, según reportes de mediados de agosto. Washington aprobó en mayo ventas de H200 a un grupo limitado de empresas chinas, incluyendo también a Alibaba, aunque las entregas recién comenzaron a materializarse en el último mes. Cualquier ingreso que provenga de esas licencias aprobadas caería como upside puro sobre una guidance que explícitamente no lo contempla.
- Octubre 2022: Biden prohíbe exportación de A100 y H100 a China; Nvidia responde con versiones degradadas (A800, H800, luego H20).
- Mayo 2026: Jensen Huang declara que Nvidia había «largamente cedido» el mercado chino a Huawei Technologies.
- Mayo 2026: Washington aprueba ventas de H200 a un grupo limitado de empresas chinas, pero las entregas tardan semanas en arrancar.
- Ingresos de China: cayeron de aproximadamente 20% del total a 13% a lo largo de 2024 tras sucesivas restricciones de exportación.
El CEO cerró la puerta al mercado chino en mayo con una frase contundente. La negación del jueves clava esa puerta: no habrá producto LPU específico para Beijing en el roadmap visible. Pero la narrativa de «cero China» choca con ventas H200 que ya están ocurriendo y que Nvidia no puede —ni necesita— negar, porque cuentan con licencia estadounidense.
La variable oculta del 26 de agosto
El margen bruto guideado se mantiene cerca del 75%, esencialmente plano respecto al trimestre anterior. Esa estabilidad, sumada a la rampa de producción de Blackwell —prohibido para exportación a China—, sugiere que el crecimiento en el resto del mundo sigue absorbiendo cualquier pérdida desde Beijing. La pregunta que el mercado se hará el martes es si ese crecimiento puede sostener guidance de $91.000 millones sin China, o si las ventas H200 aprobadas le dan margen para subir el número sin romper el guion político de Washington.
El timing de la negación tampoco es casual. Si Nvidia no tenía planes reales de LPU para China, no había urgencia en responder a The Information. Que lo hiciera el mismo día del reporte, seis días antes de earnings, indica que la compañía quiere evitar que el mercado especule con upside desde China cuando la guidance oficial lo descarta por completo. Menos expectativas, menos riesgo de decepción.
El consenso de Wall Street apunta a ingresos superiores a los $93.000 millones, un 67% de crecimiento interanual mínimo. Si ByteDance y Tencent suman volumen visible en los números del martes, la narrativa de «China cerrada» se ajustará de golpe. Si no aparece, el mercado confirmará que Huang habló en serio en mayo y que Huawei se quedó con el mercado local mientras Nvidia compensa ese hueco vendiendo Blackwell al resto del mundo a márgenes récord.