AWS crece 37% récord pero Amazon all in con flujo negativo de $7.6B
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-08-19
AWS marcó su mejor trimestre en cuatro años y medio con IA facturando $25.000 millones anualizados. El costo: capex de $220.000 millones en 2026 y un swing de $25.800 millones en flujo de caja libre.
AWS cerró el segundo trimestre de 2026 con un crecimiento del 36,7% interanual, su ritmo más rápido en 18 trimestres. Los ingresos alcanzaron $42.200 millones —un run rate anualizado de $169.000 millones— mientras el negocio de inteligencia artificial dentro de AWS superó los $25.000 millones anualizados con crecimiento de triple dígito. Pero el impulso tiene precio: Amazon cerró el período de 12 meses con un flujo de caja libre negativo de $7.600 millones, frente a los +$18.200 millones del año anterior.
Capex de $220.000M y aún insuficiente según Jassy
Amazon elevó su pronóstico de gasto de capital para 2026 a aproximadamente $220.000 millones, un incremento del 10% respecto a los $200.000 millones anunciados en febrero. El CEO Andy Jassy atribuyó el ajuste a «costos de memoria más altos y continua inversión en IA e infraestructura cloud». El anuncio llegó en la llamada de resultados del 30 de julio, cuando también admitió que «aún no tendrán suficiente capacidad para satisfacer toda la demanda en 2026» y que espera restricción persistente durante 2027.
El aumento de $20.000 millones en seis meses refleja presión en componentes críticos. Mientras tanto, el backlog de AWS alcanzó $496.000 millones, también con crecimiento de triple dígito interanual. Ese volumen comprometido equivale a casi tres años de ingresos al ritmo actual, de-riesgando la demanda pero dejando abierta la pregunta sobre márgenes futuros si los costos de memoria siguen escalando a este ritmo.
Monetización inmediata vs. promesas de capex
Amazon subió 10,4% after hours tras el reporte del 30 de julio, mientras Alphabet se había desplomado la semana anterior pese a reportar crecimiento similar en su negocio de cloud. La divergencia no es casual: AWS está convirtiendo el gasto en ingresos hoy. El negocio de chips personalizados —Trainium para entrenamiento, Graviton para inferencia— también superó los $25.000 millones anualizados con crecimiento de triple dígito.
- Anthropic comprometió más de $100.000 millones en capacidad de cómputo con AWS en un contrato a 10 años.
- OpenAI firmó compromisos multigigavatio para clusters de Trainium tras reducir dependencia de Microsoft Azure.
- El gasto combinado en capex 2026 de Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft representa $725.000 millones, el mayor ciclo de inversión tecnológica de un solo año registrado.
Wall Street diferencia entre empresas que gastan para monetizar mañana y las que ya facturan hoy por el gasto de ayer. AWS encaja en la segunda categoría: los chips propios generan margen inmediato porque reducen dependencia de terceros y se arriendan directamente a clientes premium. Ese flujo visible explica por qué el mercado toleró un capex que supera ampliamente el flujo operativo actual.
EPS headline inflado por mark-up de Anthropic
El dato de beneficio neto de $62.600 millones que Amazon reportó incluye una ganancia no monetaria de $53.400 millones, principalmente derivada del incremento de valor en su participación en Anthropic. Eso infló el EPS headline a $5,75, cuando el EPS operativo real se ubicó cerca de $1,97. El múltiplo aparente se comprime si se ajusta por esa ganancia paper.
A 19 de agosto, la acción cotiza en $265,84 (+2,46% en la sesión), un 7,4% por debajo del máximo de 52 semanas de $287,20 alcanzado tras el rally post-resultados. El mercado aún premia la narrativa, pero empieza a pedir evidencia de que el capex de hoy no comprimirá márgenes mañana. Los márgenes operativos de AWS se mantienen en 39%, pero si los costos de memoria siguen subiendo, ese nivel puede no sostenerse sin trasladar precios al cliente.
El diferencial clave con ciclos anteriores de capex intensivo es que esta vez Amazon ya tiene $496.000 millones de contratos firmados. El riesgo de sobre-inversión es menor; el riesgo de compresión de margen por inflación de componentes, mayor. Ambos escenarios pueden coexistir: más ingresos, menos rentabilidad relativa. Para el inversor, la pregunta no es si AWS seguirá creciendo —eso está contratado— sino a qué margen neto convertirá ese crecimiento cuando la factura de memoria y energía llegue completa en 2027.