Sallie Mae cae 10,8% tras recortar previsiones de ganancias 37%
Lucas Montero · Empresas y Resultados ·
Sallie Mae reportó pérdida de $0,19 por acción en Q3 y rebajó su proyección anual de ganancias a casi la mitad. El mercado castigó la acción pese a originaciones récord.
Sallie Mae (NASDAQ: SLM) cerró el viernes 23 de octubre con una caída del 10,8% hasta los $19,415, tras reportar pérdida neta de $0,19 por acción en el tercer trimestre y recortar su <abbr title="Proyección de ganancias futuras proporcionada por la empresa">guidance</abbr> de ganancias anuales de $3,10–$3,20 a $1,95–$2,05 por acción. El recorte representa una rebaja del 37% en el punto medio, lo que convierte el reporte en uno de los más duros del sector financiero este trimestre.
La acción había cerrado el jueves 22 en $21,76, antes de que Wall Street digiriera las cifras. El viernes tocó mínimo de $19,12 durante la sesión, apenas dos dólares por encima de su mínimo de 52 semanas en $17,77, no muy lejos de su máximo de la sesión en $20,96.
Récord de volumen, colapso de rentabilidad
La pérdida de Q3 contrasta brutalmente con la ganancia de $0,63 por acción reportada hace un año. Sallie Mae originó $3.400 millones en préstamos estudiantiles durante el trimestre, un crecimiento del 15% interanual que marca su mejor cifra en un solo trimestre. Pero ese volumen vino acompañado de $90 millones en <abbr title="Préstamos dados por irrecuperables y retirados del balance">net charge-offs</abbr> y $221 millones en gastos no financieros, que borraron la ganancia.

La compañía afirma que su propia solución para mitigar el problema está ganando tracción, pero reconoce que los prestatarios la han adoptado más lentamente de lo anticipado. Esa frase del CEO Jonathan Witter en la llamada de resultados del jueves 22 sugiere que el problema podría extenderse más allá de 2026.
La decisión de no vender
Sallie Mae tenía previsto ejecutar una venta adicional de préstamos completos durante el trimestre, una operación que habría limpiado parte de su balance y mejorado el <abbr title="Ganancias por acción">EPS</abbr> reportado. No lo hizo. Según el comunicado oficial, la compañía decidió retener los préstamos porque las condiciones de mercado y las tasas de interés más altas ofrecieron premios insuficientes.
- Margen de interés neto esperado: aproximadamente 5% sobre los préstamos retenidos.
- Guidance de crecimiento del balance: plano o de un dígito bajo para el año completo.
- Guidance de net charge-offs elevado: de $365–$385 millones a $400–$420 millones.
La lógica es clara: Sallie Mae valoró la estabilidad de largo plazo sobre ganancias inmediatas. Pero el mercado no compró esa narrativa el viernes. Quien esperaba que la compañía saneara el balance con ventas de activos vio en cambio que eligió retener riesgo de crédito en un entorno de tasas elevadas.
Para diversificar su financiamiento, Sallie Mae anunció una asociación de tres años con Sixth Street Partners, que complementa su relación existente con KKR. La medida busca reducir dependencia de mercados de corto plazo, pero no cambia la presión inmediata sobre la calidad crediticia.

¿Barata o rota?
Con el cierre del viernes en $19,415, Sallie Mae cotiza apenas 9% por encima de su mínimo de 52 semanas. La acción ha perdido más de un tercio de su valor desde el máximo de año, y el múltiplo sobre <abbr title="Valor contable tangible por acción">tangible book value</abbr> ha caído a niveles que históricamente se asocian con deterioro estructural o riesgo regulatorio.
A diferencia de Goldman Sachs, que batió estimaciones pero también cayó desde máximos, Sallie Mae no tiene el colchón de un negocio diversificado. Su libro de préstamos estudiantiles es su único activo, y el guidance revisado de full-year 2026 deja claro que el problema de charge-offs no es puntual.
| Métrica | Guidance anterior | Guidance nuevo |
|---|---|---|
| EPS ($/acción) | $3,10–$3,20 | $1,95–$2,05 |
| Net charge-offs ($M) | $365–$385 | $400–$420 |
| Crecimiento originaciones (%) | 12–14 | 12–14 (sin cambio) |
| Gastos no financieros ($M) | $750–$780 | $750–$780 (sin cambio) |
Durante el trimestre, la compañía recompró 5,1 millones de acciones. Esa cifra sugiere que el management sigue viendo valor en el papel, pero el mercado no está de acuerdo. El volumen récord de originaciones mantiene viva la tesis de crecimiento, pero la calidad de crédito es ahora la variable que define el precio.
El cuarto trimestre será la prueba real. Si las prácticas de terceros siguen acelerando defaults y los charge-offs superan el rango superior de guidance, el múltiplo de valoración podría comprimirse aún más. Quien compre ahora apuesta a que el problema es transitorio y que el volumen de originaciones terminará por traducirse en ganancias sostenibles. Pero el viernes, Wall Street dejó claro que esa apuesta es, por ahora, minoritaria.