Securities fraud investigations siguen a IBM tras borrar $68B y guidance optimista

Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-07-28

Tres firmas de abogados especializadas investigan si Krishna sabía en abril que grandes contratos no cerrarían en Q2. La caída del 25% el 14 de julio fue la peor desde Black Monday 1987.

Tres firmas de abogados especializadas en derechos de accionistas —Hagens Berman, Bleichmar Fonti & Auld y Levi & Korsinsky— investigan a IBM por presuntas violaciones de leyes de valores tras la caída del 25,2% el martes 14 de julio que borró $68 mil millones de capitalización de mercado. La pregunta central: ¿qué sabía el CEO Arvind Krishna en abril cuando prometió crecimiento de ingresos superior al 5%, tres meses antes de que los resultados reales marcaran apenas 1%?

La caída de IBM fue la peor sesión en su historia moderna, superando incluso la del Black Monday de 1987 (23,7%). El desplome llegó horas después de que Krishna publicara un aviso preliminar de Q2 revelando que grandes contratos de mainframes Z no cerraron en plazo y que los ingresos de infraestructura cayeron 7%. Hoy la acción cotiza en $228,5, recuperando terreno pero aún lejos del nivel previo a la debacle.

El guidance de abril que ahora está bajo escrutinio

El 22 de abril, durante la presentación de resultados de Q1, Krishna afirmó estar «confiado en sostener crecimiento de ingresos del 5% plus» y señaló que IBM atravesaría «nuestro más fuerte ciclo Z». El management también proyectó crecimiento del 10% en software. Tres meses después, el 14 de julio, Krishna comunicó que los ingresos totales crecieron apenas 1% y que la división Z (mainframes) colapsó 42% interanual.

Según Krishna, el problema surgió en las últimas semanas de junio, cuando clientes desviaron presupuesto hacia servidores, almacenamiento y memoria para asegurar infraestructura escasa antes de alzas de precio anticipadas. IBM «no se adaptó lo suficientemente rápido», sostuvo el CEO en la carta a accionistas del 14 de julio.

Securities fraud investigations siguen a IBM tras borrar $68B y guidance optimista

¿Timing súbito o señales previas?

Reed Kathrein, socio de Hagens Berman, expuso el núcleo de la investigación: «Por la abruptez de las malas noticias, investigamos si IBM tenía información en abril o junio elevando la probabilidad de que grandes acuerdos no cerrasen en plazo durante Q2». La firma ha recuperado históricamente más de $2,9 mil millones en litigios de valores para inversores.

Bleichmar Fonti & Auld investiga si hubo «tergiversaciones sobre el ritmo de asegurar nuevos negocios y la fortaleza del outlook de IBM Z». Levi & Korsinsky, por su parte, se enfoca en la guidance de 2026 y su posterior reducción, ligada en parte a «incapacidad de ejecutar perfectamente» —las palabras del propio Krishna.

IBM reportó en la confirmación del 22 de julio ingresos de $17,2 mil millones en Q2 —frente a los $17,86 mil millones esperados— y EPS ajustado de $2,93 versus expectativa de $3,01. El margen bruto se mantuvo en 58%, pero la división Z sufrió la caída más pronunciada desde el lanzamiento del modelo z17 en Q2 2025.

Diferido vs. destruido

Krishna mantiene que los ingresos están «diferidos, no destruidos». Según el CEO, aproximadamente un tercio de los grandes acuerdos que no cerraron en Q2 ya firmaron en las primeras tres semanas de Q3, señal de que se trató de un «diferimiento y no destrucción» de demanda. IBM espera recuperar entre dos tercios y tres cuartos de los contratos fallidos en los próximos seis meses.

El mercado, hasta ahora, no compra el argumento por completo. IBM cerró el 14 de julio en aproximadamente $217; hoy cotiza en $228,5, lo que implica una recuperación del 5,3% desde el mínimo post-caída pero sigue 31,3% por debajo del máximo de 52 semanas de $332,46 alcanzado meses atrás, antes de que la narrativa de capex en IA empezara a reconfigurar presupuestos de TI en todo el sector.

Securities fraud investigations siguen a IBM tras borrar $68B y guidance optimista

El timing de las investigaciones es relevante: las tres firmas anunciaron sus indagaciones entre el 17 y el 21 de julio, apenas días después de la confirmación oficial de resultados de Q2. Hagens Berman y Levi & Korsinsky invitan a inversores con pérdidas sustanciales a contactar sus oficinas, señal de que evalúan viabilidad de class action.

La tesis del cambio súbito en junio choca con el patrón observado en otras tech durante 2026: como ya publicamos en artículos previos sobre Meta, Oracle y Broadcom, los presupuestos de TI corporativa están migrando masivamente hacia hardware de IA desde el inicio del año. IBM visibiliza ahora el mecanismo: clientes rastrean precios de memoria y servidores, no forecasts de software ni mainframes. Si Krishna sabía en abril que ese cambio estructural estaba en curso, el guidance optimista podría calificarse como materialmente engañoso bajo las leyes de valores que regulan la divulgación de información relevante.

Próximos seis meses, ventana crítica

IBM sostiene que la caída en Z es cíclica, no estructural, y que los clientes no están «migrando del mainframe». Los ejecutivos reiteran que no hay evidencia de abandono tecnológico. Pero el mercado espera pruebas: si Krishna tiene razón, los deals demorados cerrarán en Q3 y Q4. Si no, la tesis de «diferimiento» se desmorona y las investigaciones encontrarán terreno fértil.

El rango de 52 semanas de IBM —mínimo $199,19, máximo $332,46— refleja la volatilidad del año. La acción cotiza hoy más cerca del piso que del techo. Para los abogados que investigan, el dato clave no es el precio sino la fecha: cuándo tuvo IBM certeza de que los contratos no cerrarían y qué comunicó al mercado en ese momento.