SpaceX cae 8% en after-hours: CapEx de $18.4B ofusca ingresos récord
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-08-04
La compañía batió expectativas con $7.8 mil millones en ingresos, pero Wall Street castigó un gasto de capital tres veces superior al esperado, concentrado en infraestructura de IA que aún pierde dinero.
SpaceX publicó su primer reporte trimestral como empresa pública el martes 4 de agosto tras el cierre de mercado y dejó a Wall Street con la boca abierta, aunque por razones opuestas. Los ingresos alcanzaron $7.8 mil millones en el segundo trimestre de 2026, un 92% más que hace un año y casi $1.1 mil millones por encima del consenso de analistas. Sin embargo, la acción cayó hasta 8% en trading extendido y cerró el after-hours en $118.14, un 5.7% por debajo del cierre regular de la sesión.
El motivo: un gasto de capital (CapEx) de $18.4 mil millones en el trimestre, casi $5.4 mil millones por encima de la proyección de ~$13 mil millones que manejaban los analistas. De ese total, $15.828 mil millones corresponden al segmento de IA, una cifra que duplica los ingresos totales del trimestre y quintuplica los ingresos del propio segmento de inteligencia artificial.
Starlink financia la apuesta, pero con menos margen por usuario
El único segmento rentable de SpaceX sigue siendo Connectivity, impulsado por Starlink. Los ingresos del satélite alcanzaron $4.291 mil millones, el 55% del total de la compañía, con un crecimiento del 66% año sobre año. La ganancia operativa del segmento fue de $1.66 mil millones, prácticamente toda la rentabilidad que SpaceX puede mostrar en este momento.
Starlink duplicó su base de suscriptores a 12 millones en los últimos doce meses, pero el ARPU cayó de $85 hace un año a $66, una caída del 22.4%. La expansión geográfica y las promociones para captar mercados emergentes están diluyendo el ingreso unitario, un trade-off que por ahora Musk parece dispuesto a asumir con tal de escalar la base instalada.

IA genera ingresos, pero quema más de lo que factura
El segmento de AI, que agrupa los contratos de cloud compute con Google y Anthropic, generó $2.561 mil millones en ingresos durante el segundo trimestre, un 247% más que hace un año. Superó el consenso de $2.18 mil millones, pero la pérdida operativa del segmento fue de $1.26 mil millones.
En otras palabras: cada dólar que SpaceX factura en IA le cuesta casi dos dólares en infraestructura, mantenimiento y CapEx. El CFO Bret Johnsen argumentó en el call que «el crecimiento de ingresos se aceleró en todos nuestros segmentos y entregamos un fuerte apalancamiento operativo, con expansión significativa de márgenes liderada por nuestros nuevos acuerdos de compute de IA». Pero los números dicen lo contrario: el margen bruto del segmento es negativo y el CapEx sigue creciendo más rápido que los ingresos.
- AI segment: $2.561 mil millones de ingresos (+247% YoY), pérdida operativa de $1.26 mil millones.
- Connectivity (Starlink): $4.291 mil millones de ingresos (+66% YoY), ganancia operativa de $1.66 mil millones.
- Space (cohetes y lanzamientos): $962 millones de ingresos (+29% YoY), pérdida operativa de $542 millones por I+D en Starship.
El negocio original de SpaceX, el segmento Space, que incluye lanzamientos comerciales y desarrollo de Starship, aportó apenas el 12% de los ingresos totales con $962 millones, creciendo 29% año sobre año. La pérdida operativa de $542 millones se atribuye principalmente a los costos de investigación y desarrollo del cohete interplanetario, un proyecto que sigue sin generar flujo de caja positivo.

El mercado premia el beat, pero castiga la quema de caja
SpaceX cerró la sesión regular del martes en $125.33, un avance del 9.4% respecto al lunes, anticipándose al reporte. Pero tras la publicación de resultados, el after-hours borró todo ese rally y hundió la acción hasta 8% antes de estabilizarse en una caída del 5.7%.
Desde su salida a bolsa el 12 de junio de 2026 a $135 por acción, SpaceX ha vivido una montaña rusa. El primer día saltó 19% a $160.95 y tocó un máximo histórico de $225.64 el 16 de junio, alcanzando una capitalización superior a $2 billones. Pero desde ese pico, la acción ha perdido más de $500 mil millones en valor de mercado. El mínimo posterior fue de $107.01 el 28 de julio, justo antes de este reporte.
La pregunta que Wall Street se hace hoy es si SpaceX puede justificar una valuación de ~$1.5 billones cuando el único negocio rentable es Starlink, un servicio de conectividad satelital que opera en un mercado competitivo y con márgenes unitarios en caída. La apuesta en IA, que concentra más del 80% del CapEx, sigue siendo una promesa de futuro sin retornos visibles en el presente.
Guidance y contratos futuros: el camino a $100 mil millones anualizados
El CFO Bret Johnsen afirmó que SpaceX está en camino de alcanzar $100 mil millones en ingresos recurrentes anualizados (ARR) para finales de 2026. Además, reveló que en las primeras semanas del tercer trimestre la compañía contrató $6.7 mil millones adicionales en servicios de cloud compute que comenzarán a generar ingresos a partir de octubre.
Sumados a los contratos existentes con Google (que paga $11 mil millones anuales por ~110,000 GPUs de Nvidia) y Anthropic (que aporta $1.25 mil millones mensuales), SpaceX tiene asegurados aproximadamente $26 mil millones anuales en ingresos de IA para los próximos años. Pero la incógnita sigue siendo el costo de oportunidad: cada dólar que ingresa requiere más de dos dólares de inversión en infraestructura.
SpaceX redujo su pérdida neta de $1 mil millones hace un año a $541 millones en este trimestre, una mejora del 45.9% que sugiere que el camino hacia la rentabilidad existe, pero que aún está lejos. La compañía sigue apostando a que el crecimiento explosivo de los ingresos de IA eventualmente compensará el gasto de capital. Mientras tanto, Starlink paga las cuentas, Starship quema I+D y el segmento de IA acumula pérdidas operativas que los inversores institucionales empiezan a cuestionar.
El cierre de hoy en after-hours deja clara la postura del mercado: un beat de ingresos de casi $1.1 mil millones no compensa un CapEx que triplica la expectativa y que concentra el 86% del gasto en un negocio que todavía no genera caja. Para Musk, la estrategia es clara: construir la infraestructura antes de que la demanda explote. Para Wall Street, el riesgo también lo es: que la demanda nunca justifique la inversión.