$106 por barril de margen en diésel expone el verdadero límite del petróleo barato

Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-09-02

El crack spread marcó máximo histórico el martes mientras Trump convocaba a refinadores. El cuello de botella no es el crudo: es la capacidad de procesarlo.

El crack spread del diésel alcanzó $106 por barril el martes 1 de septiembre, máximo histórico jamás registrado, según datos de Bloomberg. El margen anterior había tocado $102.20/bbl el 17 de agosto; este salto ocurrió el mismo día en que una docena de ejecutivos de refinadores se reunieron en la Casa Blanca con Trump para discutir cómo bajar los precios en surtidores.

El diésel retail cotiza en $5.63 por galón a nivel nacional, cerca de los máximos desde que comenzó la guerra con Irán, según la American Automobile Association. La gasolina cerró el martes en $4.10/gal, frente a $3.19 hace un año. Ambos combustibles operan en territorio de récord estacional pese a que el Brent subió solo 1.99% hasta $88.24 en la sesión del martes.

Inventarios en mínimo de tres décadas

Los inventarios de destilados en Estados Unidos alcanzaron 107.1 millones de barriles a principios de agosto, el nivel más bajo para esta época del año desde 1996, según la Energy Information Administration. El déficit de producto refinado se aceleró desde febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes contra infraestructura iraní y la suspensión de exportaciones rusas por daños en refinerías.

La escasez no es de crudo. Refinadores estadounidenses operan ya cerca de su capacidad práctica máxima; la Casa Blanca reconoce que el sistema funciona a niveles casi plenos. Expandir esa capacidad requiere años de inversión y permisos, no decisiones ejecutivas inmediatas.

Trump pide más producción en reunión sin soluciones rápidas

El martes, ejecutivos de Delek US Holdings, PBF Energy, Marathon Petroleum y Valero Energy, entre otros refinadores independientes y grandes integrados, se reunieron en el Gabinete de la Casa Blanca con el Energy Secretary Chris Wright y el Interior Secretary Doug Burgum. Trump pidió a los asistentes que redujeran precios en surtidores y preguntó cómo aumentar la capacidad de refinación doméstica.

La industria coincidió con el objetivo. La discusión incluyó cambios regulatorios, permisos más rápidos e inversiones adicionales, pero ninguna medida de corto plazo que modifique la oferta este trimestre. Para un presidente que hizo campaña sobre control de costos energéticos, ver el diésel dispararse en plena guerra con Irán representa un riesgo político directo de cara a las elecciones de medio término.

El margen récord anticipa presión inflacionaria que aún no se refleja completamente en el CPI. El diésel mueve transporte de carga, maquinaria agrícola y logística de última milla; un aumento sostenido en su costo se traslada a alimentos, fletes y precios minoristas en las próximas semanas. Los analistas de FreightWaves advierten que el repunte en costos de transporte ya comenzó a afectar contratos de distribución para septiembre.

Mientras tanto, Chevron subió 2.38% el martes hasta $211.05, impulsada por márgenes que compensan cualquier presión política. El diferencial entre lo que cuesta el barril de crudo y lo que vale refinado sigue en máximos históricos, y esa brecha no la cierra una reunión en la Casa Blanca.