Oro capitula ante tasas altas mientras Irán escala sin despertar demanda refugio

Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-09-01

El metal cayó por tercera sesión consecutiva hasta $4.358/oz el martes, presionado por rendimientos en máximos desde enero 2025. La probabilidad de alza de la Fed pasó de 36% a 66% en siete días.

El oro cerró el martes 1 de septiembre en $4.452,27 por onza, bajando 1,86% en su tercera sesión consecutiva de caídas. El catalizador: el rendimiento del Treasury a 10 años tocó 4,80%, máximo desde enero de 2025, mientras el mercado reprecia por completo las expectativas de política monetaria tras el discurso hawkish de Kevin Warsh en Jackson Hole el viernes 28 de agosto.

Un cambio de 30 puntos porcentuales en siete días. Eso es lo que Warsh logró con una sola frase: la Fed tendría "más trabajo por hacer" si los responsables de política no tenían confianza en que la inflación se dirigía hacia el 2%. El viernes pasado el oro cayó más de 3% en su mayor caída diaria desde el 10 de junio; desde entonces no ha levantado cabeza.

Bonos globales sincronizan al alza

El movimiento no es solo estadounidense. El JGB japonés a 10 años cruzó el 3% por primera vez en 30 años. El Bund alemán marcó 3,364%, máximo de 15 años. El gilt británico a 10 años subió hasta 5,21% según Trading Economics, cerca de su nivel más alto desde 2008, mientras el gilt a 30 años alcanzó su yield más alto desde 1998.

La curva global de tasas se está reajustando. Los mercados no esperaban que Warsh diera ese giro en Jackson Hole; ahora todos los activos sensibles a tasas —oro incluido— están repriciando.

Irán escala, pero el oro no reacciona

Aquí está la paradoja. El domingo 30 de agosto, fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzacohetes de la Guardia Revolucionaria Islámica en la isla de Larak, primera operación militar reconocida en territorio iraní desde finales de julio. Fin de la pausa de aproximadamente 30 días. Irán respondió con ataques en represalia: misiles balísticos contra bases estadounidenses en Jordania (interceptados por defensa aérea jordana) y drones contra la base de Al Minhad en Emiratos Árabes Unidos.

Normalmente, eso dispararía el oro. Esta vez no. El Brent sí reaccionó y cotiza alrededor de $88 por barril, con variaciones moderadas en la sesión. Pero ese movimiento en el crudo no ayuda al oro; lo hunde. Petróleo caro significa inflación persistente, lo que refuerza la postura de la Fed de mantener tasas altas. El oro, tradicionalmente refugio geopolítico, está atrapado en un régimen donde las tasas altas importan más que el riesgo militar.

Hace menos de un año, en enero de 2025, el oro había acumulado una ganancia de 95,6% en 12 meses. Ese rally se ha evaporado casi por completo en ocho meses. La narrativa cambió: el oro ya no es el activo anti-crisis; es el activo anti-tasas. Quien compró en el pico apostó a que la Fed cortaría en 2026. Warsh acaba de decirle que no.

ETFs y futuros bajo presión

El ETF GLD (SPDR Gold Shares) cerró en $396,75, bajando 2,86% en la sesión del martes. El ETF minero GDX cayó 3,90%, mientras su versión junior GDXJ perdió 4,42%. Los futuros del oro en la apertura del martes a las 9:00 a.m. ET cotizaban en $4.452,27/oz, por debajo de los $4.435,37/oz del lunes a la misma hora.

Calculado sobre el rango de 52 semanas, el oro está operando cerca del mínimo anual ($4.376 actual vs. mínimo de $3.322 hace un año en el ETF AAAU), pero lejos del máximo de $5.471 marcado en enero. La distancia desde ese pico es de aproximadamente $1.095 por onza, una destrucción de valor que pocos anticipaban cuando el año comenzó con euforia.

Qué sigue

El oro no tiene catalizador alcista inmediato. Si la Fed sube en septiembre —y el mercado ahora lo cree más probable que improbable— el costo de oportunidad de mantener un activo que no paga intereses sigue subiendo. Si Irán cierra el Estrecho de Ormuz y el Brent salta a $110, la dinámica podría cambiar; pero hasta ahora el conflicto no ha cruzado ese umbral.

Mientras el Treasury a 10 años siga por encima del 4,5% y el discurso de la Fed sea restrictivo, el oro seguirá compitiendo contra activos de renta fija que ahora ofrecen retornos reales positivos. La función refugio del metal está suspendida hasta que las tasas bajen. Y Warsh dejó claro el viernes que eso no ocurrirá pronto.