Inventarios marcan nivel de los 70 en 2027 pero el diésel ya sufre ahora
Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-08-20
Citi proyecta que las reservas OECD caerán a 70 días de cobertura para finales del año próximo, el umbral del shock petrolero de los años 70. Mientras tanto, el diésel enfrenta distress inmediato con inventarios en mínimos de 30 años.
Citi advirtió este jueves que las reservas petroleras de la OECD podrían caer a 70 días de cobertura para finales de 2027, el mismo nivel que marcó el segundo shock petrolero de los años 70 y 80. Entre febrero y agosto de este año, las disrupciones en el Estrecho de Ormuz y el conflicto con Irán forzaron extracciones de inventario de 519 millones de barriles, equivalentes a 3 millones de barriles diarios.
El Brent cotiza a $93,61 este jueves, con un alza del 2,17% respecto al cierre del miércoles. El crudo ha escalado más de $3 en dos sesiones mientras el mercado digiere el ritmo de agotamiento de reservas.
La paradoja temporal: macro en 2027, crisis micro ahora
El banco proyecta que las reservas ex-China alcanzarán ese umbral crítico de 70 días a mediados de 2028 y los stocks globales en el primer trimestre de 2029. Pero la nota a clientes subraya que la foto macro enmascara un problema inmediato: «Productos refinados específicos, especialmente diésel, ya enfrentan distress ahora, lo que podría empeorar», advierte Citi.
El diesel crack spread —la prima del diésel sobre el crudo— superó los $100 por barril por primera vez en su historia reciente. Ese dato opera como termómetro del estrés en la cadena de suministro de productos refinados. El precio promedio del diésel en Estados Unidos alcanzó $5,45 por galón, presionando costos de transporte y logística en plena temporada de alta demanda industrial.
Contexto histórico: 70 días y $200 el barril
Cuando los inventarios tocaron 70 días de cobertura durante el segundo shock petrolero (finales de los 70, principios de los 80), el gasto energético representó alrededor del 8% del PIB en economías avanzadas. Ese nivel equivaldría hoy a precios superiores a $200 por barril, contra los aproximadamente $120 que Citi estima como precio implícito con el nivel actual de tensión. La diferencia refleja cambios estructurales: menor intensidad energética del PIB, mayor eficiencia en consumo y fuentes alternativas.
- Reservas estratégicas de EE.UU.: 298,7 millones de barriles a principios de agosto, por debajo de 300 millones por primera vez desde enero de 1983.
- Draws acumulados IEA: 410 millones de barriles entre fin de febrero y fin de julio (2,7 mb/d en promedio).
- Proyección Citi: stocks OECD a 70 días finales de 2027; ex-China a mediados de 2028; globales Q1 2029.
La Agencia Internacional de Energía confirmó en su reporte de agosto que los draws de inventario entre febrero y julio alcanzaron 410 millones de barriles, un ritmo que no tiene precedentes recientes en velocidad sostenida. Las reservas estratégicas estadounidenses, que llegaron a superar los 700 millones de barriles en años previos, ahora operan en niveles de hace más de cuatro décadas.
Caso base: acuerdo en Q4 y regreso a $60
Citi mantiene como escenario central un acuerdo con Irán y reapertura del Estrecho de Ormuz en el cuarto trimestre de este año, lo que permitiría que el Brent retorne a $60 por barril en 2027. Ese pronóstico asume normalización de flujos logísticos y reposición gradual de inventarios sin disrupciones adicionales.
El problema es que el mercado de productos refinados no puede esperar hasta entonces. La escasez de diésel ya impacta márgenes de transporte y costos industriales en Norteamérica y Europa, con efectos en cadenas de suministro que operan con inventarios ajustados. Quien diseña estrategias de cobertura en energía enfrenta hoy dos narrativas desacopladas: la del crudo, que descuenta diplomacia; y la de refinados, que descuenta escasez inmediata.
Si el acuerdo en Q4 no se materializa o las disrupciones en Ormuz se prolongan, el calendario de agotamiento se acelera. Citi no modela ese escenario como base, pero los 70 días de cobertura dejarían de ser un horizonte de 2027 para convertirse en una realidad de 2026. El diésel, en ese caso, sería solo la primera ficha.