BHP destronó al hierro con cobre y financiará expansión con su propio flujo
Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-08-18
La minera australiana reportó hoy que cobre generó el 54% de su EBITDA en el año fiscal 2026, superando por primera vez al hierro. Con márgenes del 70% y US$50.000 millones de flujo de caja proyectado para cinco años, BHP planea crecer sin diluir.
BHP reportó este martes que el cobre aportó por primera vez en su historia el 54% del EBITDA del grupo en el año fiscal cerrado el 30 de junio de 2026, destronando al mineral de hierro como principal motor de ganancias de la minera más grande del mundo por capitalización. El negocio de cobre entregó márgenes del 70%, nueve puntos por encima del hierro, mientras el precio del metal subió 35% durante el ejercicio frente a apenas 3% del hierro.
La acción cerró la sesión regular en $88,37 (+1,83%) y extendió la suba a $88,37 en after-hours (+3,32% adicional), ubicándose cerca del techo de su rango de 52 semanas. El mercado compró el anuncio de resultados: beneficios subyacentes de $13.200 millones (30% más), EBITDA de $32.900 millones (27% más) y un plan de crecimiento centrado en cobre con objetivo de 50% de aumento en producción para mediados de 2030.
El cambio ya está consumado
Durante décadas, BHP fue sinónimo de mineral de hierro. Ese capítulo terminó. El cobre produjo 1,95 millones de toneladas métricas durante el año y entregó más de US$18.000 millones de EBITDA subyacente, según los resultados publicados hoy. El margen del 70% convierte cada tonelada en flujo de caja directo, mientras el hierro, pese a volúmenes mucho mayores, quedó relegado al segundo lugar en rentabilidad.
El EBITDA subyacente del grupo subió 27% hasta US$32,9 mil millones, con márgenes consolidados del 59% (mejora de seis puntos porcentuales). La ganancia atribuible subyacente alcanzó US$13,2 mil millones (+30% interanual) y el flujo de caja operativo neto cerró en US$21,8 mil millones (+17%).
La compañía devolvió capital récord a accionistas al tiempo que desapalancó el balance. Esa dualidad es posible porque los precios altos del cobre no solo inflaron ingresos; además, el margen operativo del segmento permite capturar casi todo el aumento como beneficio directo. Factores externos —principalmente precios de commodities— agregaron US$5,6 mil millones al EBITDA, de los cuales US$7,3 mil millones vinieron de precios más altos, parcialmente compensados por movimientos cambiarios e inflación. Factores operacionales y controlables sumaron otros US$1,3 mil millones.
Expansión sin dilución ni recorte de dividendos
BHP detalló esta semana ante inversores planes para gastar entre US$10,7 mil millones y US$14,7 mil millones dentro de aproximadamente diez años en proyectos de cobre en Chile: extraer más metal de Escondida y Spence, y reiniciar Cerro Colorado. Escondida es la mina de cobre más grande del mundo; cualquier mejora de tonelaje mueve el mercado global.
La CFO Vandita Pant proyectó que BHP generará alrededor de US$50 mil millones de flujo de caja libre atribuible durante los próximos cinco años a precios spot, incluso después de financiar el crecimiento. Bajo un escenario sostenido de multiaño con precios bajos, el flujo seguiría en US$15 mil millones. Con esa reserva, la minera puede ejecutar capex de expansión, mantener el dividendo y continuar desapalancando sin necesidad de emitir acciones ni deuda adicional significativa.
- Producción de cobre equivalente: BHP espera crecimiento del 3%-4% anual hasta 2035, con el segmento de cobre creciendo alrededor del 5% anual.
- Demanda proyectada: la compañía anticipa que la demanda global de cobre subirá de aproximadamente 34 millones de toneladas anuales actualmente a más de 50 millones para 2050.
- Déficit estructural: BHP ve potencial para un déficit de suministro de hasta aproximadamente 10 millones de toneladas anuales durante la próxima década.
Alexander Pearce, analista de metales y minería de BMO Capital, señaló que el cobre total que BHP planea agregar con los proyectos delineados es probablemente mayor de lo que el mercado esperaba, aunque la intensidad de capex resultó menor de lo que algunos temían. Parte de esa inversión, agregó, es efectivamente capital de sustentación para compensar el declive natural de ley mineral en depósitos envejecidos.
La tesis del déficit respalda márgenes sostenidos
Un déficit anual de 10 millones de toneladas equivale a casi el 30% de la demanda actual. Esa brecha no se cierra con exploración convencional ni con proyectos brownfield menores; requiere décadas de capex y permisos. Mientras tanto, la electrificación —vehículos eléctricos, redes de transmisión, data centers— seguirá empujando demanda al alza. BHP apuesta a que los márgenes del 70% en cobre no son un pico cíclico sino una prima estructural que durará años.
El hierro, en contraste, enfrenta incertidumbre de demanda en China y márgenes más comprimidos. BHP no abandona el negocio —sigue siendo volumétricamente enorme—, pero la compañía ya reorientó capital y atención gerencial hacia cobre. Ese cambio quedó formalizado en los números de este ejercicio: por primera vez, el metal rojo genera más EBITDA que el mineral que construyó la empresa.
La reacción del after-hours sugiere que el mercado valora tanto el resultado como la claridad del plan. BHP no prometió duplicar producción de la noche a la mañana ni apostó a proyectos especulativos. Presentó una ruta incremental, autofinanciable y respaldada por un déficit de suministro documentado. Para un trader que sigue commodities, eso traduce en visibilidad de flujo de caja y premio de margen sostenible. El hierro construyó BHP; el cobre la está redefiniendo.