Guía de cobre baja 7,7% en Lundin: segunda tormenta arrasa Caserones en 27 días

Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-08-19

La minera canadiense recortó su producción esperada en 10.000 toneladas tras dos apagones consecutivos en la región de Atacama. Los costos suben US$0,10 por libra justo cuando el mercado físico marca escasez extrema.

Lundin Mining recortó este miércoles su guía de producción de cobre para 2026 en su mina Caserones (Chile) tras una segunda tormenta invernal que volvió a cortar el suministro eléctrico apenas 27 días después del primer apagón. La productora canadiense espera ahora entre 120.000 y 130.000 toneladas del metal en esa operación, frente a las 130.000–140.000 iniciales. El punto medio del nuevo rango implica 10.000 toneladas menos, una reducción del 7,7% que llega en plena escasez física: la prima de contado en la LME alcanzó US$207,50 por tonelada, su nivel más alto en 2026.

La tormenta comenzó el 13 de agosto con lluvias intensas en zonas bajas y nieve inusual en altura, acompañadas de vientos que el día 14 volvieron a dañar una torre de transmisión ya afectada por la primera tormenta del 18 de julio. Ese primer apagón había durado hasta el 30 de julio; los equipos estaban en reinicio gradual cuando el clima se deterioró nuevamente. Jack Lundin, presidente y CEO, declaró que el norte de Chile ha experimentado «una serie sin precedentes de tormentas invernales» con impactos significativos en comunidades y operaciones. Lundin espera restaurar el suministro completo para finales de esta semana, pero ya no puede mantener la guía original.

Costos al alza en el peor momento

El recorte de producción arrastra los costos al alza: Caserones pasará de operar en US$2,05–US$2,25 por libra a US$2,15–US$2,35/lb, un incremento mínimo de US$0,10 que erosiona márgenes justo cuando el precio del cobre cotizaba a US$6,44/lb el martes 18 de agosto (caída de 2,09% ese día). A nivel consolidado, Lundin ajustó su guía de producción de cobre a 300.000–325.000 toneladas con costos de US$1,95–US$2,15/lb. Su otra mina chilena, Candelaria, mantiene sin cambios su objetivo de 135.000–145.000 toneladas.

Los generadores diésel de respaldo mantienen infraestructura crítica en Caserones, pero no pueden alimentar los circuitos de molienda y flotación que convierten mineral en concentrado. Sin ese proceso, no hay producción vendible. La compañía reportó en el segundo trimestre ventas de US$1.212,7 millones y una utilidad neta de US$292,8 millones, con 76.877 toneladas de cobre producidas solo en esos tres meses.

Riesgo climático donde no lo había

La región de Atacama es tradicionalmente una de las más áridas del planeta, lo que la convierte en zona de baja exposición climática en los modelos históricos de riesgo operativo. Dos apagones en menos de un mes invalidan esa premisa. Nieve pesada y vientos que tumban torres de alta tensión no figuraban en el escenario base de los operadores de cobre chilenos. Bloomberg Intelligence había estimado tras la primera tormenta que la pérdida rondaría las 10.000 toneladas, poniendo en riesgo la guía anual si no había recuperación fuerte en el cuarto trimestre. Esa recuperación ya no es posible: la segunda interrupción cerró la ventana.

El recorte de Lundin se suma a una caída esperada del 2,6% en la producción anual de cobre de Chile (el mayor productor mundial) por contratiempos en minas y proyectos. El mercado físico ya lo descuenta: el spread de contado en la LME pasó de US$34 a fines de julio a US$207,50 en pocos días, señal de que los compradores pagan cualquier precio por metal disponible ya. Los inventarios en la LME cayeron 46% y el 58% del inventario restante está en warrants cancelados, reduciendo oferta efectiva.

La acción no castiga

Las acciones de Lundin Mining (LUNMF en OTC) cotizaban este miércoles a US$25,73, con una subida del 0,55% en la sesión que aún no cierra. El martes 18 de agosto, el papel había cerrado en C$35,53 en Toronto, con caída del 1,77%. El mercado parece asumir que el recorte de producción queda compensado por precios del cobre sostenidos cerca de máximos, aunque el incremento de costos unitarios comprime márgenes. En el rango de 52 semanas, LUNMF oscila entre US$6,30 y US$33,29; el nivel actual está más cerca del techo que del piso.

Lundin apostó por el cobre como motor de crecimiento tras vender activos de zinc y níquel en los últimos trimestres, buscando concentrarse en el metal con mejor perspectiva estructural. Otras grandes mineras como BHP ya reportan que el cobre genera más de la mitad de su EBITDA, desplazando al hierro. Pero dos desastres climáticos en un mes ponen en duda la previsibilidad operativa en una región que hasta ahora era considerada de bajo riesgo meteorológico. Si el Atacama se vuelve volátil, los múltiplos de valoración tendrán que descontar más incertidumbre.

La compañía espera restauración de energía completa esta semana, pero el daño en producción ya está hecho: las 10.000 toneladas perdidas no se recuperan. Con demanda global tirante, cada tonelada cuenta. El siguiente dato a vigilar será si Caserones logra operar en el techo de la nueva guía (130.000 toneladas) o si otra interrupción fuerza un segundo recorte antes de fin de año.