$535 por tonelada separan contado y futuro del cobre desde 2021

Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-08-18

El spread en la LME marca escasez extrema mientras inventarios caen a la mitad y el arbitraje arancelario drena metal hacia Estados Unidos. Commerzbank advierte riesgos de suministro si Trump amplía aranceles a refinados.

El cobre contado en la LME alcanzó US$6,73 por libra este lunes 17 de agosto, un avance de 2,10% que marcó máximo histórico. Pero la noticia técnica está en el spread contado-3 meses: US$535 por tonelada, el backwardation más amplio desde octubre de 2021, según datos de ING y la comisión chilena Cochilco.

Ese diferencial refleja una cosa: los dueños del metal no quieren soltarlo. Los inventarios de la LME cayeron por debajo de 210.000 toneladas, la mitad del nivel de mayo. En paralelo, el cobre migra a puertos estadounidenses ante la especulación de que Washington extenderá los aranceles de seguridad nacional —hoy aplicados solo a semielaborados— al cobre refinado desde 2027.

Mecánica del arbitraje: comprar contado, vender futuro, cobrar la prima

El backwardation de US$535 por tonelada convierte en negocio redondo comprar metal físico hoy, venderlo a tres meses en papel y embolsarse la diferencia. Esa estrategia drena aún más los almacenes londinenses. Warren Patterson y Ewa Manthey, analistas de ING, reportan que operadores con posiciones cortas intentaban cubrirse comprando contado y vendiendo futuros, lo que infló aún más los diferenciales.

La dinámica se alimenta de aranceles y anticipación. Estados Unidos mantiene un gravamen del 50% sobre productos de cobre semielaborados; los cátodos y el cobre sin trabajar permanecen libres. Pero el Departamento de Comercio de EE.UU. abrió consulta pública el 6 de agosto para ampliar aranceles Sección 232 a nuevas manufacturas vinculadas al metal. Ante esa amenaza, compradores acaparan.

Inventarios y posicionamiento: el mercado apuesta largo

Los inventarios de la LME perdieron más de 200.000 toneladas desde mayo, un ritmo de drenaje superior a 65.000 toneladas mensuales. En paralelo, el dinero de gestión aumentó posiciones netas largas en COMEX en 3.084 lotes hasta 80.880 lotes, el nivel más alto desde febrero de 2021, según ING. El mercado anticipa precios más altos.

Chile, el mayor productor mundial, proyecta producción más débil por agotamiento de yacimientos maduros y menores leyes de mineral. Esa caída estructural choca con demanda sostenida por transición energética y data centers, dos sectores intensivos en cobre que crecen más rápido que el PIB global.

Commerzbank advierte riesgos de suministro si Trump acelera decisión

Barbara Lambrecht, analista de materias primas de Commerzbank, destaca que el spread inusualmente amplio está impulsado por la caída de existencias en la LME y el acaparamiento preventivo en Estados Unidos. Lambrecht subraya que la demanda estructural —transición energética, electrificación, infraestructura de IA— respalda precios elevados, pero advierte que si Washington extiende aranceles a cobre refinado antes de que se repongan inventarios, el mercado enfrentará riesgos de suministro adicionales.

La consulta pública sobre aranceles Sección 232 a nuevas manufacturas de cobre permanece abierta. El plazo para comentarios y la fecha de decisión aún no han sido publicados por el Departamento de Comercio. Mientras tanto, cada anuncio o filtración sobre política comercial amplifica la volatilidad y refuerza el incentivo a stockear metal físico en territorio estadounidense.

El cobre acumula un rally de 16% en 2026, pero esta vez el movimiento no refleja expansión económica sincronizada. La narrativa es otra: arbitraje tarifario, disrupciones de oferta y demanda de infraestructura digital que crece a ritmo no lineal. El spread de US$535 por tonelada no es solo un dato técnico; es la medida de cuánto vale hoy tener el metal en mano en vez de una promesa de entrega a tres meses.