¿Por qué Broadcom envía solo un tercio de los chips que le piden?

Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-07-30

Bookings de $30 mil millones contra $10.8 mil millones enviados en Q2. El backlog de IA alcanza $73 mil millones, pero la acción sigue 20% bajo máximos de junio.

Broadcom recibió pedidos de chips de IA por $30 mil millones en el segundo trimestre fiscal 2026, pero solo pudo entregar $10.8 mil millones. La brecha entre lo que sus clientes quieren y lo que la compañía puede fabricar define hoy la narrativa de una empresa que cotiza en $387.30 este jueves, un 20% por debajo del máximo histórico de $480.77 alcanzado el 2 de junio.

Ese delta de $19.2 mil millones entre demanda y suministro no es casualidad: refleja un cuello de botella estructural en capacidad de fabricación que convierte cada wafer en oro, pero que también limita cuánto puede crecer Broadcom en el corto plazo. El mercado lo sabe. La acción subió 4.59% hoy en la sesión americana, pero aún carga una caída acumulada desde que la compañía reportó esos números el 3 de junio.

Backlog de $73 mil millones con visibilidad hasta 2028

La cola de pedidos de semiconductores de IA alcanzó $73 mil millones a entregar en los próximos 18 meses, según el reporte del segundo trimestre fiscal. Incluye XPUs, switches de red, procesadores de señal digital y componentes ópticos para centros de datos. Seis clientes concentran la mayor parte: Anthropic, Google, Meta, OpenAI y dos sin revelar.

Los clientes están ordenando con 18 a 24 meses de anticipación, una extensión radical frente a los ciclos tradicionales de semiconductores que operaban trimestre a trimestre. Hock Tan, CEO de Broadcom, explicó durante la llamada de resultados que los contratos cubren múltiples generaciones de chips: los data centers planean sus clusters de IA como proyectos plurianuales, no como compras spot.

¿Por qué Broadcom envía solo un tercio de los chips que le piden?

De 40% a 30%: el cambio en el mix de networking

La composición interna de los ingresos de IA está mutando. En el segundo trimestre, los productos de networking —switches Ethernet, transceivers ópticos, controladores de red— representaron casi el 40% de los $10.8 mil millones facturados en semiconductores de IA. Para el tercer trimestre, Broadcom proyecta que esa proporción caerá al 30%, mientras los ingresos totales de IA suben a $16 mil millones.

Ese cambio de mix generó ruido entre analistas. Algunos lo interpretaron como señal de que la demanda de infraestructura de red alcanzó un pico temporal, mientras los hyperscalers concentran capex en silicio de cómputo puro. Tan rechazó esa lectura: dijo que la demanda de networking y de XPUs sigue siendo «simplemente insaciable», pero que el mix refleja prioridades de entrega, no declive de órdenes.

Guidance conservadora vs. demanda récord

Broadcom proyectó para el tercer trimestre fiscal ingresos de IA de $16 mil millones, un crecimiento interanual del 200%. Suena espectacular, pero cayó 7% por debajo del consenso de analistas sell-side, que esperaban $17.2 mil millones. Esa brecha desencadenó una caída de más del 13% en after-hours el 3 de junio, día del reporte.

La pregunta sigue abierta: ¿la guidance refleja límites de capacidad de fabricación, o Broadcom prefiere subprometer y sobredeliverar? Con un backlog que supera en 30% la facturación anual esperada y bookings que triplican envíos trimestrales, la restricción parece estar del lado del supply, no de la demanda. El CEO no aclaró si los cuellos de botella están en fabs de terceros —TSMC fabrica buena parte de los chips custom de Broadcom— o en packaging avanzado y ensamblaje de módulos ópticos.

¿Por qué Broadcom envía solo un tercio de los chips que le piden?

Contratos plurianuales: 10 GW para OpenAI, 1 GW para Anthropic

Los acuerdos de suministro de Broadcom se miden ya en gigawatts, no en unidades. OpenAI tiene comprometido 1.3 GW de capacidad de cómputo basada en chips de Broadcom para 2027, como parte de un contrato de 10 GW hasta 2029. Anthropic arrancó 2026 con acceso a 1 GW de TPUs y firmó un acuerdo adicional de 5 GW para 2027.

Esos números convierten cada entrega de silicio en un proyecto de infraestructura energética. Los chips de Broadcom no se venden por performance aislado, sino por la cantidad de clusters que pueden alimentar a escala de data center. Esa métrica también explica por qué los clientes ordenan con dos años de anticipación: necesitan coordinar silicio, energía, refrigeración y espacio físico en paralelo.

La acción: recuperación parcial tras caída del 22%

Desde el 2 de junio, cuando AVGO marcó su máximo histórico en $480.77, la acción cayó hasta $370.32 al cierre del miércoles 29 de julio. Como ya publicamos el 20 de julio, esa corrección del 22% en seis semanas reflejó más decepción por guidance conservadora que deterioro de fundamentos. Hoy la acción cotiza en $387.30, recuperando parte del terreno perdido pero aún lejos del pico de junio.

El PER implícito con ganancia esperada para el año fiscal 2026 ronda las 28 veces, moderado para una empresa que proyecta duplicar ingresos de IA año contra año. Pero el mercado sigue castigando la incapacidad de convertir backlog en revenue inmediato. Quien compra Broadcom hoy apuesta a que la brecha entre bookings y shipments se cerrará en 2027, cuando las fabs aumenten capacidad y los contratos plurianuales empiecen a facturarse en volumen.

Próximo catalizador: el reporte del tercer trimestre fiscal, que cierra en agosto y se publicará a inicios de septiembre. Ahí sabremos si la guidance de $16 mil millones en AI chips fue conservadora o ajustada, y si el mix de networking efectivamente cayó al 30% como proyectó Tan. Mientras tanto, el backlog de $73 mil millones sigue ahí, garantizando ingresos futuros pero sin resolver el problema de hoy: cuánto puede fabricar Broadcom antes de que sus clientes se impacienten.