Sandisk salta 8,9%: Musk confirma escasez de memoria como cuello de botella
Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-08-23
El CEO de SpaceX señaló en la presentación de resultados del segundo trimestre que la demanda de chips de memoria crece al 200% anual mientras la oferta apenas aumenta un 20%. Los fabricantes reaccionaron con alzas de dos dígitos.
El lunes 17 de agosto, las acciones de fabricantes de memoria cerraron con subidas de hasta 8,9% tras las declaraciones de Elon Musk sobre el principal obstáculo para expandir la capacidad de data centers de inteligencia artificial. Sandisk lideró el rally con +8,9%, seguida por Western Digital (+5,4%), Micron (+4,1%), SK Hynix (+3,0%) y Seagate (+2,2%).
La reacción del mercado llegó tras una frase de tres semanas antes. En la conferencia de resultados del segundo trimestre de SpaceX —celebrada el 4 de agosto— Musk respondió a una pregunta sobre el ritmo de construcción de infraestructura con una afirmación directa: «El factor limitante actualmente es la memoria». Inmediatamente agregó las cifras: «La producción de memoria está creciendo alrededor del 20% anual… la demanda está creciendo al 200% anual, tal vez más».
El diagnóstico desde adentro cambia la narrativa
Musk no habló como analista externo ni como inversor especulativo. Habló como uno de los mayores consumidores de chips de memoria del planeta, con un objetivo declarado de alcanzar entre 15 y 20 gigawatts de capacidad de cómputo para finales de 2027. Esa meta —subida desde los 10 GW previos— requiere cientos de miles de servidores equipados con HBM (High-Bandwidth Memory) y DRAM convencional.
La caracterización de Musk —200% vs. 20%— coincide con lo que firmas de investigación venían modelando, pero con menor visibilidad pública. TrendForce, firma taiwanesa especializada en semiconductores, estimó en diciembre de 2025 que el crecimiento anual de capacidad DRAM está entre 10% y 15%, mientras que las cargas de trabajo de IA podrían consumir cerca del 20% del suministro global de obleas DRAM en 2026, incluyendo HBM.
El mercado ahora trata la escasez de memoria como restricción real, no como especulación. Esa distinción importa porque cambia el horizonte de inversión: si la brecha entre oferta y demanda no puede cerrarse en el corto plazo, los precios de memoria se mantienen elevados y los márgenes de los fabricantes siguen expandiéndose.
Realocación estructural, no sobreproducción temporal
Este ciclo es distinto al de 2022-2023, cuando la industria sufrió caída de precios por inventarios excesivos tras el boom de la pandemia. Ahora los tres fabricantes globales —Samsung, SK Hynix y Micron— han realocado líneas de producción hacia HBM de alto margen, reduciendo DRAM convencional para servidores empresariales, laptops y equipos de red. La capacidad de 2026 ya está vendida por anticipado; algunos clientes negocian contratos para entregas de 2027.
- HBM3: aproximadamente $200 por stack
- HBM3E: cerca de $300 por stack
- HBM4 (estimado, 36GB 12-hi): alrededor de $550 por stack
- Los precios de HBM subieron entre 20% y 40% interanual en agosto de 2026
Kwak Noh-jung, CEO de SK Hynix, declaró en agosto que 2027 será «el peor año en la historia de la industria desde la perspectiva de la oferta». SK Hynix controla entre el 50% y 55% del mercado de HBM y logró calificación temprana en las plataformas de Nvidia. Esa posición le permite capturar pricing power incluso mientras expande capacidad.
El trade de memoria gana credibilidad operativa
Micron Technology, único fabricante estadounidense de HBM, cerró la sesión del sábado 22 de agosto en territorio positivo y cotizaba en $966,78 (–0,77%), dentro de un rango de 52 semanas entre $113,46 y $1.255. La acción acumula una revalorización superior al 750% desde su mínimo anual, reflejo de la revaluación de márgenes ante la escasez estructural.
La firma de análisis Motley Fool citó proyecciones de TrendForce para el tercer trimestre de 2026 que anticipan crecimiento de precios DRAM de solo 13% a 18%, una desaceleración abrupta respecto a ganancias del trimestre anterior superiores al 60%. Pero esa desaceleración no implica colapso: el piso se mantiene elevado porque la demanda no cede y la capacidad nueva tarda años en llegar al mercado.
SpaceX, comprometida exclusivamente con la plataforma Nvidia Vera Rubin, ocupa una posición significativa en la cola de asignación de GPUs de Nvidia. Cada servidor Vera Rubin requiere varios terabytes de memoria HBM y DRAM adicional para gestión de cargas de trabajo. Con un objetivo de 15 GW confirmado como alcanzable —Musk dijo en la misma llamada que podrían llegar «cerca de 15 gigawatts» incluso con retrasos— la compañía necesita asegurar suministro de memoria para cientos de miles de servidores antes de que cierre 2027.
Riesgo al descubierto si la demanda de IA frena
La ventana de pricing favorable para fabricantes de memoria depende de que la inversión en infraestructura de IA se mantenga al ritmo actual. Si la demanda de cargas de trabajo de IA ralentiza de forma brusca —por saturación de aplicaciones comerciales, regulación o recortes de capex— el castigo será mayor que en ciclos anteriores. Los fabricantes han reducido producción de DRAM convencional para empresas y consumidores; no existe oferta alternativa inmediata que pueda absorber la capacidad si los hyperscalers frenan pedidos.
Ese riesgo asimétrico explica por qué Nvidia cotizaba al cierre del sábado 22 de agosto en $214,72 (–0,98%) pese a haber notificado incrementos de precio superiores al 15% en servidores de IA para entregas de 2027. El mercado descuenta márgenes elevados, pero también vulnerabilidad ante cualquier señal de desaceleración en gasto de los grandes clientes.
Los data centers acaparan actualmente el 70% de todos los chips de memoria fabricados a nivel mundial, proyección que se extiende hacia 2027. Esa concentración en un solo segmento —y dentro de ese segmento, en un puñado de clientes con presupuestos de decenas de miles de millones trimestrales— convierte la dinámica de oferta y demanda en un juego de pocos actores con exposición extrema.