Trump autoriza diésel teñido en carreteras y difiere el impuesto federal hasta fin de año
Andrés Valcárcel · Materias Primas · 2026-10-06
La orden ejecutiva firmada ayer permite usar combustible agrícola en autopistas hasta fin de año, aunque el gravamen federal de 24 centavos por galón solo se pospone. El diésel alcanzó $6,53 por galón en septiembre.
Donald Trump firmó el 5 de octubre una orden ejecutiva que permite temporalmente el uso en carreteras del diésel teñido de rojo —normalmente reservado para maquinaria agrícola y equipos industriales— y difiere el impuesto federal de 24,4 centavos por galón hasta el 31 de diciembre. La medida, anunciada en un mitin de campaña en Grand Island, Nebraska, llega cuatro semanas antes de las elecciones intermedias del 3 de noviembre y en medio del peor episodio de precios del combustible para transporte en la historia de Estados Unidos.
El precio promedio nacional del diésel tocó $6,53 por galón el 22 de septiembre, según la AAA. Representa un aumento del 77% respecto al año pasado, cuando promediaba $3,69. Ya publicamos las implicaciones del récord sobre bonos largos y costos logísticos; esta orden ejecutiva es el primer intento federal de alivio directo al precio del surtidor.
Diferido, no eliminado
La orden instruye al Secretario del Tesoro Scott Bessent a diferir —sin interés ni penalizaciones— el impuesto federal sobre el diésel teñido de rojo usado en autopistas entre el 5 de octubre y el 31 de diciembre de 2026, según la hoja de datos oficial de la Casa Blanca. El combustible teñido es químicamente idéntico al diésel de carretera; la diferencia es que está exento del gravamen federal porque su uso está legalmente restringido a equipos fuera de ruta (tractores, generadores, calefacción).
Sumando el gravamen federal de 24,4 centavos y los impuestos estatales que promedian 35,5 centavos adicionales (según la Agencia de Información Energética), el ahorro potencial ronda los 60 centavos por galón si ambos niveles de gobierno adoptan la medida. La Casa Blanca estima un ahorro de $60 por cada 250 galones solo por el impuesto federal; Trump afirmó en el escenario que los ahorros podrían superar los $100 si los estados acompañan la medida.

Diez estados ya lo hicieron
La orden federal amplifica, no inicia, la tendencia. Entre el 23 de septiembre y el 2 de octubre, diez estados —incluyendo Texas, Oklahoma y Alabama— habían autorizado el uso temporal de diésel teñido en carreteras, según ClearView Energy Partners citado por CNN. Esos estados representan aproximadamente un tercio del mercado estadounidense de diésel. La medida presidencial extiende el permiso al resto del país y añade el diferimiento del impuesto federal, algo que los estados no pueden hacer por su cuenta.
- Precio récord: $6,53/galón el 22 de septiembre, +77% interanual.
- Impuesto diferido: 24,4 centavos/galón federales, sin interés ni penalizaciones hasta el 31 de diciembre.
- Ahorro estimado: $60-100 por llenada de 250 galones, según versión (Casa Blanca vs. Trump).
- Precedente estatal: TX, OK, AL y otros 7 estados (33% del mercado) ya habían permitido el uso entre el 23 sept y el 2 oct.
- Timing electoral: orden firmada cuatro semanas antes de las intermedias del 3 de noviembre.
El Departamento del Tesoro tiene cinco días desde la firma de la orden para determinar si la ley federal permite condonar definitivamente el impuesto diferido. Si no lo permite, los operadores que usen diésel teñido en carreteras entre octubre y diciembre deberán abonar esos 24,4 centavos por galón en 2027, aunque sin interés. La orden explícitamente dirige al Secretario a explorar caminos para eliminar la obligación de pago, pero reconoce que eso requeriría acciones adicionales.
El cuello de botella sigue en las refinerías
Diferir o eliminar el impuesto recorta el costo nominal, pero no toca el problema de oferta. Desde que el conflicto con Irán comenzó a finales de febrero, el precio del diésel ha subido 60%, según la hoja de datos oficial. Las exportaciones de crudo del Golfo Pérsico se han recuperado a aproximadamente dos tercios de sus niveles previos a la guerra, pero la capacidad de refinación global permanece severamente limitada: ataques iraníes y hutíes han afectado infraestructura refinera en el Golfo, mientras ataques de drones ucranianos dañaron refinerías rusas que suministraban aproximadamente el 10% de las exportaciones mundiales de diésel.
La Reserva Estratégica de Petróleo cayó a su mínimo en 44 años, con 283 millones de barriles, y ayer vencieron ofertas para vaciar otros 40 millones. El problema no es la disponibilidad de crudo: es procesarlo en diésel. Los analistas que cubren el sector energético coinciden en que aliviar el precio final del combustible mediante exenciones fiscales no incrementa la capacidad de las refinerías ni acelera el retorno de las instalaciones dañadas en Rusia y el Golfo.
En Nebraska, el gobernador republicano Jim Pillen y el senador Pete Ricketts —ambos en campaña— compartieron escenario con Trump cuando firmó la orden. La asistente de la Casa Blanca Natalie Harp le entregó el documento mientras el presidente describía la medida como «histórica» y prometía «el diésel más barato de la historia para nuestros granjeros y camioneros». La hoja de datos oficial, publicada una hora después, detalla un mecanismo más acotado: diferimiento temporal con evaluación pendiente del Tesoro sobre si es posible eliminarlo por completo.
La medida vence el 31 de diciembre. Para entonces, las elecciones intermedias ya habrán pasado y el Departamento del Tesoro habrá determinado si la ley federal permite convertir el diferimiento en exención definitiva. Mientras tanto, el mercado del diésel sigue dependiendo de cuándo vuelvan a operar con normalidad las refinerías del Golfo y de Rusia, y de si Ucrania mantiene o escala sus ataques a infraestructura energética rusa. El impuesto diferido alivia el bolsillo a corto plazo; el problema de oferta determina el precio base sobre el que se aplica ese alivio.